ver más
RESEÑA

De Instagram a una novela en Anagrama: "Parte de mí"

La escritora española Marta Sanz entrega una intimidad vestida de literatura en fotos y textos nacidos en las redes sociales, ahora convertidos en una novela
Por GRETHEL DELGADO

MIAMI— En la novela Parte de mí, de Marta Sanz, asistimos literalmente a la materialización de un tejido en el aire, que es lo mismo que decir las redes sociales. El libro, publicado por Narrativas Hispánicas, de Anagrama, resume casi un año de incertidumbre pandémica y reflexión, donde la autora logra quitarse las máscaras al tiempo que se pone varias mascarillas decoradas con hocico de gato y flores.

Este diario con el hashtag #partedemí se convirtió también en una manera de despertar y sacudir el ámbito lector en torno a su novela pequeñas mujeres rojas, que se había publicado 10 días antes de que el virus llegara para desatar confinamientos y temores. De ahí que constantemente se refiera a ese libro, y lo abrace de distintas maneras, en sus recuentos diarios.

Entre el 17 de abril y hasta el 31 de diciembre de 2020 Sanz lanza hilos invisibles que no solo la conectan con el mundo exterior, sino que llegan para ordenar sus cosas, sus fragmentos y sus historias más privadas.

Resulta interesante cómo las primeras entradas de este diario instagrámico son escuetas, tímidas, recelosas. A veces afirma que le dan “yuyu” las fotos de comida, pero unos 10 días después publica unos macarrones gratinados con parmesano que hacen la boca agua. Y a medida que avanzan los meses Sanz se va apropiando de un lenguaje digital, pero no tanto, donde hace una suerte de pacto con este medio social, se adueña de su espacio y logra escribir a través o a pesar del mismo.

Leer un diario de cuarentena puede ser un ejercicio masoquista si este es otro de tantos resúmenes de gente que se deprime y no sabe qué hacer consigo misma. No es el caso de Parte de mí. Incluso para quienes podamos estar saturados de posts, likes, retweets y teorías de la conspiración en las redes sociales, las imágenes que Sanz elige en medio de tantas posibilidades consiguen aportar al texto más que ruido sobre ruido y muestran a una mujer que vive en sus pensamientos, que tiene una sensibilidad especial para desarmar realidades y columnas, y llenar las grietas con historias.

Como en La lección de anatomía o Clavícula, Sanz acude a lo autobiográfico de una manera visceral y a la vez delicada, con el tino de dosificar la información, los recuerdos, las citas literarias, para que cada día tenga un sabor peculiar. En casa, el amor incondicional de Chema (su esposo) y Calabardina (una gata murciana) conforman ese universo doméstico que se convierte en un refugio, muchas veces un búnker, frente al desorden externo, las medidas y el gel hidroalcohólico.

Las memorias familiares acompañadas de fotos viejas son de las entradas más interesantes. Aquí se ven increíbles texturas de la autora, lo que hereda de sus abuelas, los pequeños homenajes que les hace. Son también los textos más emotivos, los más hondos, o al menos así lo percibió esta lectora. Aquí puede encontrar el libro.

Más sobre la autora

Marta Sanz es doctora en Filología. Ha publicado las novelas El frío, Lenguas muertas, Los mejores tiempos, Animales domésticos, Susana y los viejos y La lección de anatomía, así como cinco poemarios (Perra mentirosa, Hardcore, Vintage, Cíngulo y estrella y La vida secreta de los gatos) y dos ensayos (No tan incendiario y Éramos mujeres jóvenes).

En Anagrama ha publicado las novelas Black, black, black: «Admirable. Tiene la crueldad y la lucidez desoladora de una de las mejores novelas de Patricia Highsmith, El diario de Edith» (Rafael Reig, ABC); Un buen detective no se casa jamás: «Vuelve a mostrar su dominio del lenguaje (y de sus juegos) y del registro satírico (de la novela de detectives, de la novela romántica), con una estupenda narración» (Manuel Rodríguez Rivero, El País); Daniela Astor y la caja negra (Premio Tigre Juan, Premio Cálamo y Premio Estado Crítico): «Hipnótico, fascinante y sobrecogedor» (Jesús Ferrer, La Razón); una versión revisada y ampliada de la que es posiblemente su mejor novela, La lección de anatomía: «Ha conseguido situarse en una posición de referencia de la literatura española, o, en palabras de Rafael Chirbes, “en el escalón superior”» (Sònia Hernández, La Vanguardia); Farándula (Premio Herralde de Novela): «Muy buena. Estilazo. Talento, brillo, viveza, nervio, inventiva verbal, verdad» (Marcos Ordóñez, El País); Clavícula: «Uno de los libros más crudos, brutales e impíos que haya leído en mucho rato» (Leila Guerriero) y una nueva edición de Amor fou: «Una de las novelas más dolorosas de Marta Sanz... Las heridas que deja son una forma de lucidez» (Isaac Rosa), y pequeñas mujeres rojas: «Una brutalidad literaria, un despliegue verbal que asombra» (Luisgé Martín), así como el ensayo Monstruas y centauras: «Extraordinario» (María Jesús Espinosa de los Monteros, Mercurio).

 NULL

    

¡Recibe las últimas noticias en tus propias manos!

Descarga LA APP

Temas

Deja tu comentario

Te puede interesar