Tras más de un año y medio de alegrías con "Desde allá", el director venezolano Lorenzo Vigas busca rematar el exitoso recorrido de esta ópera prima con un Goya, los premios de la Academia de Cineespañola, a la mejor película latinoamericana.
El venezolano Lorenzo Vigas busca coronar con el Goya el éxito de "Desde allá"
La vida de Vigas dio un giro significativo el 12 de septiembre de 2015, cuando se convirtió en el director que ganaba el primer León de Oro para una película latinoamericana. Algo que ni se le había ocurrido que podría pasar, sobre todo porque se trataba de una primera película.
Desde entonces, "Desde allá" no sólo le ha reportado un sinfín de momentos gratos, como cuando se hizo con el Gran Coral, el primer premio del Festival de Cine de La Habana, sino también muchos contactos. Según cuenta en conversación con dpa en Madrid, donde estos días está promocionando la película, durante este tiempo ha conseguido conocer a las personas que le han abierto las puertas para poder financiar su segundo filme.
"No sé si va quedar mejor, o peor, pero es mejor partir de alto", comenta Vigas, que asegura no haber sentido ningún tipo de presión para ponerse a idear su segunda película, que espera rodar a finales de mayo.
LLevará por título "La Caja" y con ella cerrará la tetralogía sobre el padre que inició con su cortometraje ("Los elefantes nunca olvidan"), siguió con su debut en el largo y continuó con "El vendedor de orquídeas", el documental dedicado a su padre, el pintor venezolando Oswaldo Vigas y uno de los principales artistas plásticos latinoamericanos, fallecido en 2014.
"Desde allá" se adentra en el mundo de un turbio homosexual (encarnado magistralmente por el chileno Alfredo Castro), que consigue manipular a un joven delincuente caraqueño (el debutante venezolano Luis Silva). Esta historia de carencias emocionales, en la que destaca la ausencia de la figura paterna, enfrenta a dos personas de diferentes clases sociales que desarrollan una convulsa y tensa relación, en la que se deja traslucir la inquietante realidad de Venezuela.
Vigas reconoce que siente como una especie de fascinacinación con la relación padre-hijo. "Cada película son temas completamente separados. Yo no mismo no sé. A mí no me pasaron esas cosas que les pasaron a mis protagonistas ni a mis personajes", explica.
"La figura arquetipal del padre, de lo que representa, está en el inconsciente colectivo. Y es importante en América Latina porque el padre generalmente no está en casa. Y estamos buscando reemplazar esa figura con un padre que venga a solucionarnos los problemas, un caudillo como Perón o Chávez", agrega.
No obstante, el realizador aficando en México desde hace lustros, quiere cerrar esa indagación ahora con "La Caja", centrada en un hijo que busca los restos de su padre en una de fosa común, una triste realidad que se ha impuesto en México.
"La Caja" curiosamente no nació de las múltiples noticias que aparecen en el país norteamericano sobre el hallazgo de fosas comunes, sino que surgió de un noticiero español en la televisión, cuando escuchó a unos jóvenes que buscaban los restos de sus familiares en una fosa común de la Guerra Civil (1936-1939).
Vigas, que no trabaja tanto por investigación como por intuición, comenzó a imaginarse "qué pasa dentro de un joven que nunca ha conocido a su padre, a su abuelo". Y en ese proceso ha contado con la ayuda de la directora y guionista Paula Markovitch ("El premio"), también radicada en México. Ambos compartirán los créditos del guión.
Para el rodaje ya tiene en mente pesos pesados de la actuación mexicana, aunque Vigas no ha querido adelantar nada, porque, según asegura, todavía no hay nada cerrado.
El director ya sabe a qué puertas llamar. Cuando se presentó en Venecia, acudió acompañado de Guillermo Arriaga y Michel Franco como productores. A ambos les une una amistad personal y una intensa relación profesional, sobre todo con Franco ("Chronic"), ya que se producen mutuamente.
Vigas fue el productor de los anteriores trabajos del realizador de "Chronic" o "Después de Lucía" y ha estado presente en el rodaje que acaba de finalizar Franco de "Las hijas de abril", protagonizado por la española Emma Suárez y que podría estrenarse en el Festival de Cannes o incluso en el de Venecia.
La venezolana "Azul y no tan rosa" se llevó en 2014 el Goya, el equivalente español del Oscar, a la mejor película latinoamericana. Un año antes "Pelo malo" se alzó con la Concha de Oro del Festival de San sebastián. "Desde allá" no solo comparte con ellas la bandera venezolana, sino también que aborda la temática homosexual.
Las posibilidades de Vigas de alzarse el próximo 4 de febrero con un Goya no son nada desdeñables, aunque el viento también sopla a favor de la argentina "El ciudadano ilustre" (de Gastón Duprat y Mariano Cohn), porque se estrenó hace unos meses en Venecia y también se marchó con el premio al mejor protagonista.
No obstante, "Desde allá" tendría que imponerse en la categoría de mejor película iberoamericana a "Las Elegidas" (México) y "Anna" (Colombia). Si inesperado fue el León de Oro, más bienvenido sería el Goya para coronar un brillante debut.
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FUENTE: dpa
