MIAMI.- Un público diverso cantó, bailó e interactuó con los artistas durante el estreno de ICONS: Latin Rhythms, la propuesta del venezolano Migguel Anggelo presentada el viernes 16 de octubre en el Aventura Arts & Cultural Center. El espectáculo tuvo una segunda función el sábado 17.
ICONS: Latin Rhythms se estrena en Aventura entre baile y ovaciones
Migguel Anggelo reunió música en vivo, teatro y transformismo, con Adora, Poizon Ivy Lords y Robmariel Olea, quien cerró con “Quimbara”
La cercanía con los asistentes fue uno de los principales aciertos de la velada. Anggelo combinó el canto con la actuación en un formato que define como un “concierto teatral”. Antes de la presentación, explicó a DIARIO LAS AMÉRICAS que buscaba homenajear a sus referentes mediante interpretaciones propias.
Entre ellos mencionó a Juan Luis Guerra, La Lupe, la Sonora Matancera y Buena Vista Social Club. La producción también había anunciado canciones asociadas a Rubén Blades y Oscar D’León, junto con composiciones originales del intérprete.
Las transformistas Adora y Naomi Aguilera, conocida artísticamente como Poizon Ivy Lords, aportaron variedad a la puesta en escena. Sus intervenciones estuvieron entre los momentos destacados de un montaje colorido.
Adrian Alea dirigió el espectáculo. Jaime Lozano asumió el piano, la dirección musical y los arreglos. La banda se completó con Saúl Cosme en la guitarra, Rubén Coca en la batería, Yahir Montes en el bajo y Hugo Moreno en la trompeta, según los créditos de la sala. También participaron las cantantes Florencia Cuenca y Dilia Jelen, además de la compañía Rosie Herrera Dance Theatre.
Al tramo final llegó la dominicana Robmariel Olea con “Quimbara”, popularizada por Celia Cruz. Su interpretación puso sabrosura y dinamismo al cierre y mostró la faceta de cantante y actriz de la comunicadora.
Era la canción cuyo nombre había reservado durante su visita a la redacción, cuando adelantó que habría ritmo y movimiento de caderas. La elección de ese clásico dio sentido a aquel anuncio.
Su participación tuvo además el valor de una amistad de tres décadas con Anggelo, nacida cuando ambos compartieron el musical Fama. “Robmariel para mí es una hermana”, había expresado el venezolano al hablar de la invitación.
Olea ve esta colaboración como un impulso para dedicar más espacio a sus proyectos. “Cantando, actuando, bailando, cualquiera de esas disciplinas me llena el corazón”, aseguró en la entrevista previa.
El repertorio y el carácter participativo de ICONS: Latin Rhythms invitan a pensar en futuras presentaciones en Hialeah o en la Pequeña Habana. Acercarlo a esas comunidades permitiría ampliar su alcance entre personas familiarizadas con los ritmos y las figuras que homenajea.
La función del viernes concluyó entre ovaciones, aplausos y espectadores de pie. “Es una fiesta”, había anticipado Anggelo. La reacción en la sala respaldó aquella promesa.
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