Olga Tañon: "Aprendí a cantar merengue por obligación"
19 de abril de 2018 - 08:04 - Por ELKIS BEJARANO DELGADO
Durante su intervención en Hispanicize, la boricua aseguró que si ella tuviera el poder, en el mundo reinaría la paz; por lo que mantiene la esperanza de que Venezuela y Puerto Rico recuperen lo que alguna vez fueron y que la gente vuelva a vivir como antes. "Tengo fe en que Venezuela volverá a ser el país que fue"
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MIAMI.- Olga Tañón estuvo presente en Hispanicize 2018, donde compartió con los asistentes su experiencia en el uso de las redes sociales y la manera cómo ha cambiado su forma de interactuar con su público.

La cantante puertorriqueña contó anécdotas de cómo grabó los post que lograron miles de likes, llevándola a tener más de ocho millones de seguidores en Facebook y más de un millón doscientos mil en Instagram.

En el evento anual de las tendencias del mundo digital que se celebra en Miami, la Mujer de Fuego fue reconocida con el premio Latinovator, por la manera cómo ha reconducido su imagen ante las redes y por sus años de trayectoria.

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Olga Tañón conversó con los representantes de los medios a quienes les aseguró que podría grabar de nuevo sus temas de siempre.

Al ser consultada sobre la vigencia o no del merengue, Tañón aseguró que cada género musical tiene lo suyo.

“Le doy muchas gracias a Dios por la música de República Dominicana, que la he llevado con mucho respeto. Yo no quería cantar merengue, pero aprendí a cantarlo por obligación, por querer trabajar y ser famosa, y me costaba mucho trabajo para llegar. Si iba a cantar merengue, un género que no es de mi país, tenía que aprender los instrumentos musicales, la esencia. Y así fue”.

Aseguró que la gente nunca va a perder el amor por un género musical. “Estoy tan agradecida, luego de tantos años que llevo de carrera. Es maravilloso que personas de todas las generaciones me vayan a ver a un show”.

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Olga Tañón conversó con los representantes de los medios a quienes les aseguró que podría grabar de nuevo sus temas de siempre.

La cantante mostró un lado humano poco conocido y describió su nueva pasión: la fitoterapia (una terapia natural que utiliza las plantas y hierbas medicinales como tratamiento preventivo, curativo y protector).

“Me gusta mucho lo natural. Me gusta mucho la biología. Quería estudiar biología, pero por ser disléxica me impedía la comprensión y debía echar hacia atrás, al igual que ahora. Estoy estudiando con un curso online que ofrecen desde España, porque allí te dan la oportunidad de poder retroceder y estudiar lo que no hayas aprendido bien, que es lo que necesito. Con este estudio he recalcado lo que decía mi padre, que Dios dio la enfermedad, pero también dio la cura”, relató.

Recalcó que ese amor a la naturaleza lo disfruta en su nueva residencia en Orlando, ubicada en una zona rural donde tiene que ver vacas y perros antes de llegar a su casa, algo que la coloca en contacto con lo que Dios le ofrece a los seres humanos.

“Me gusta mucho vivir allí, porque aprendes a valorar lo que Dios te da, que a veces vivir en la ciudad con la locura que siempre hay, no te lo permite”.

Durante su intervención, no dejó a un lado a su amado Puerto Rico, ni olvidó mencionar a su querida Venezuela, y para ambos países tuvo palabras de aliento y esperanza de que recuperen la nación que alguna vez fueron.

“La fe en los pueblos no se puede perder. Si yo fuera gobernante, hubiese paz, pero aquí hay muchos intereses y eso no lo puedo cambiar. La gente me dice que no ore más, porque con oración no se va a poder cambiar. Pero no pierdo las esperanzas, soy optimista que en algún momento la gente tenga el gusto para ello. Tengan lo que se merecen, y lo que siempre esperaron como seres humanos cuando nacieron en un país que era como era, y en lo que se convirtió es una pena”, expresó.

Además, aseguró que eso no solo ocurre en Venezuela, sino también en Puerto Rico, o en Siria. “Muchas veces nos tapamos la cara diciendo que todo está bien, cuando las cosas están patas para arriba”.