CIUDAD DE MÉXICO.- Para Patty Pacheco la vocación de su vida siempre estuvo clara: quería ser actriz. Pero consiente de la posible inestabilidad de la carrera, también estudió derecho en la Universidad Central de Venezuela (UCV). Y ese plan B ha sido hasta ahora precisamente eso, el plan B. la actuación es la actividad que la ha mantenido ocupada la mayor parte de su vida, la que la he hecho viajar por el mundo, establecer relaciones y ser feliz.
Venezolana egresa con honores de Escuela "Imparables" de E!
Sin embargo, y para su propio asombro, un nuevo elemento entró a la fórmula y cambió todo. “No me imaginé que me apasionaría tanto algo que no fuera actuar, pero me he sorprendido. Ha sido un aprendizaje muy grande que todos los días me enseña algo. Esto es ensayo y error a diario”. Pero ¿De qué va el emprendimiento de Patty Pacheco?
Habría que comenzar por el nombre de la marca, que es Margarita Caribbean Treasure, la cual acompaña una creciente línea de artículos de cuidado personal donde los jabones artesanales hechos a partir de productos 100% naturales son la estrella del portafolio. Es precisamente esta iniciativa lo que puso a Patty Pacheco dentro del programa Escuela Imparables, un show de E! Entertainment Television que busca promover y fomentar el emprendimiento femenino en Latinoamérica.
“Llegué por casting, como todas mis compañeras. A todas nos tocó hacer entrevistas y así llegué a Escuela Imparables”, recuerda Patty Pacheco tras su paso por el programa, que le sirvió de plataforma para darse a conocer y hacer crecer sus redes.
Dentro del grupo de participantes, Patty Pacheco era la única venezolana. “Eso creo que le aportó mucho al programa por la visión y la energía de una mujer migrante que tuvo que moverse de un lugar a otro por la situación que nos ha tocado vivir a los venezolanos. Tengo las ganas de hacer crecer algo nuevo en un lugar que no es mi país. Esa energía de dar lo mejor de mí en el lugar que me ha acogido es lo que yo considero que pongo desde mi participación”.
Y es que Margarita Caribbean Treasure fue una idea que nació precisamente en México de la manera más fortuita.
“Al terminar la novela en la que estaba en ese momento entré en una pequeña crisis artística. Esto fue hace tres años ya. Me planteé la posibilidad de que si ya estaba en México -que es un país con una riqueza natural y cultural impresionantes- tal vez debería emprender en este lugar”. Un coqueteo previo con la elaboración de jabones artesanales y la pasión por la naturaleza le dieron la pista a Patty Pacheco de qué hacer.
Con una idea clara, la venezolana se puso manos a la obra. “Me traje a mi mamá y a mi hermano a México para que me ayudaran. Así comenzó todo: en casa, junto a mi mamá, que confió en mí y fue mi primera inversionista y socia. Empecé a buscar proveedores, porque tenía muy claro lo que quería hacer”. La fortuna le sonrió en un buen momento y apareció un apoyo muy necesario. “Un empresario mexicano a quien tuve la fortuna de conocer, llamado Carlos Reyes, se sumó también y hoy es mi socio inversionista. Con él a bordo, empecé a moverme, y cuando ya la marca tenía unos 4 meses llegó la pandemia. Tuve que replantearme muchas cosas”, relata.
En medio de todo esto llegó la oportunidad de participar en Escuela Imparables y aprovechar las lecciones y la exposición que el show podía brindar. Y definitivamente fue la decisión correcta. “La mayor experiencia es que esas mujeres (sus compañeras de programa) son ahora mis amigas, son increíbles. Estoy haciendo alianzas con ellas. Creo que ese poder y todo lo que aprendí de ellas me sirvió mucho. Nada más la convivencia nos permitió relacionarnos de una manera muy profunda e intensa. Siento que allí tengo unas conexiones que valoro me por lo que son y por lo que representan para mí siendo extranjera. Le agradezco mucho eso al programa”, agrega la venezolana.
Aunque muy satisfactorio, el trabajo es intenso y Patty Pacheco no tiene intención de ocultarlo o romantizarlo. "Es durísimo, porque dedico muchísimo tiempo al emprendimiento. Soy la persona de ventas, la directora, la directora creativa, hago la fórmula de los jabones, tengo el contacto con los proveedores, es muchísimo trabajo, pero tengo que estar allí. Ha sido difícil, pero no imposible. Tengo que planificar muy bien mis tiempos”. ¿Quedó abandonada la actuación entonces? “Sí siento que le he puesto una pausa a la actuación, porque es mi emprendimiento, de mí depende que eso salga adelante”.
La capacidad de establecer prioridades como esa también ha sido parte de las lecciones que le ha dejado su paso por el show. “El programa lo que me dejó muy claro es que no importa de donde vengas, no importa que no tengas todos los recursos en el momento, si te planificas y te organizas, lo vas a poder lograr. Hoy estoy más segura de eso que nunca. Me siento mucho más poderosa, enfocada, con una preparación enorme para llegar a donde yo quiero con mi marca”, asegura.
Entonces ¿Qué sigue para Margarita Caribbean Treasure? “Siguen cosas maravillosas. Estamos en pleno proceso de crecimiento. Vamos a dar un nuevo paso y expandir la línea, no solo jabones, vamos a ver crecer la marca con diferentes productos de cuidado personal, todo lo que tiene con productos para el baño y accesorios, siempre orgánicos, veganos y libres de crueldad animal, con inspiración caribeña, con historias mexicanas que contar y el poder de la sabiduría ancestral de los ingredientes latinoamericanos”, dice la venezolana con una emoción de la cual es imposible no contagiarse.
Para quienes quieran seguir su ejemplo ¿Qué recomienda Patty Pacheco para hacer realidad los sueños? “Desde que me despierto hay unas ganas de crecer y evolucionar como ser humano y una fuerza muy grande en mí, aunque no es siempre, no es todos los días. A veces me siento mal, pero hay algo en mí que le gana a eso, y son las ganas de ser feliz, de vivir en un mundo mejor, de hacer algo bueno, por mi vida y la de los demás, las ganas de superarme como artista y ahora como emprendedora, de ayudar a mi familia (que está regada por el mundo), mis ganas de tener una familia con mayores posibilidades de evolucionar. Además, soy muy paciente”.
ROBERTO RODRÍGUEZ MIJARES
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