SAN FRANCISCO.- Si hay un equipo que sabe lo que es estar al borde del abismo de la eliminación en la competición de octubre del béisbol profesional de las Grandes Ligas, éste no es otro que los Gigantes de San Francisco, que por décima vez consecutiva volvieron a superarla, aunque sea temporalmente.
Los Gigantes evitaron la barrida en un maratónico encuentro frente a los Cachorros
Lo hicieron en el tercer partido de la Serie Divisional de la Liga Nacional que disputan contra los Cachorros de Chicago a los que después de cinco horas y cuatro minutos de acción vencieron por 6-5 tras anotar la carrera del triunfo en la decimotercera entrada.
El gran héroe salvador esta vez fue el segunda base Joe Panik, que conectó doble impulsador que permitió a su compañero el torpedero Brandon Crawford pisar la goma del plato ante el delirio del resto de su compañeros y de los miles de aficionados que llenaron las gradas del AT&T Park de San Francisco, donde nadie se había marchado a pesar de haberse superado la medianoche.
Antes de la hazaña de Panik, su compañero Conor Gillaspie, que fue el que les dio el gran triunfo en el partido por el comodín ante los Mets de Nueva York, en la parte baja del octavo episodio pegó triple de dos carreras ante el cerrador cubano Aroldis Chapman que abrió el camino de la victoria de los Gigantes.
Aunque en el noveno viesen como el tercera base estelar de los Cachorros, Kris Bryant, empató 5-5 con jonrón solitario ante el cerrador mexicano Sergio Romo.
Bryant recibió un efusivo abrazo de Chapman cuando llegaron las felicitaciones de los compañeros.
Pero la mayor felicitación la iba a recibir Panik que simbolizó el resurgir de los Gigantes durante la competición de octubre al ser el décimo partido consecutivo de eliminación que ganaban.
"Es una sensación de calma", comentó Panik. "Es como si ya hubiéramos pasado por esto y realidad es lo que sucede con nosotros, nos crecemos ante la presión".
Panik aportó el imparable decisivo en el lanzamiento número 57 que hizo el relevista Mike Montgomery (0-1), que entraba a trabajar su quinto episodio, que al final no pudo superar y cargó con la derrota.
Algo que no preocupa al manejador de los Cachorros, Joe Maddon, por la manera tan brillante y espectacular que el equipo jugó y luchó aunque al final cayese derrotado y dejasen todavía a su favor 2-1 la serie que disputan al mejor de cinco.
"Jugamos con garra, jugamos bien, pero al final ellos nos ganaron porque hicieron la carrera de la diferencia", destacó Maddon, que eligió a John Lackey como el abridor del cuarto partido, mientras que los Gigantes se irán con el zurdo Matt Moore.
El imparable clave de Panik puso fin a un juego que duró 5 horas y 4 minutos, solo 29 minutos menos del tiempo que emplearon en la disputa de los primeros dos juegos combinados la semana pasada en Wrigley Field de Chicago.
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FUENTE: EFE
