Pese a que pertenecen al mismo equipo Mercedes Benz, Kimi Antonelli y George Russell, líderes absolutos de la clasificación de pilotos del campeonato mundial de Fórmula 1, conducen con sabiduría sus apetencias individuales.
Ambos pilotos son compañeros en Mercedes Benz, pero en la batalla individual son enemigos con intereses propios
Pese a que pertenecen al mismo equipo Mercedes Benz, Kimi Antonelli y George Russell, líderes absolutos de la clasificación de pilotos del campeonato mundial de Fórmula 1, conducen con sabiduría sus apetencias individuales.
Luego del Grand Prix Cryto.com de Miami del domingo, el italiano amplió a 20 puntos la ventaja sobre su compañero de escudería con 100 unidades contra 80.
Más atrás en el puntaje quedaron el monagués Charles Leclerc (63), con Ferrari; los británicos Lando Norris (51) y George Hamilton (49), con McLaren y Ferrari, respectivamente; el australiano Oscar Piastri (43), con McLaren; y el de los Países ajos Max Verstappen (26), con Red Bull Racing.
Ninguno de los cinco pilotos iberoamericanos que disputa el campeonato mundial de F1 se ubica entre los 10 primeros en la tabla de posiciones.
”Esto es solo el comienzo y el camino es largo”, filosofó Antonelli, de 19 años. “Trabajamos súper duro, todo el equipo hace una increíble labor”.
Russell se mostró más directo, luego de quedar cuarto el domingo en el Hard Rock Stadium.
“Kimi es fantástico y se ha mostrado excepcionalmente rápido desde el principio”, dijo el británico. “Pero mantengo la confianza en mí mismo y también puedo alcanzar el liderato”.
Originalmente, el GP de Miami iba a comenzar a las 4 p.m. (hora del oeste), pero los organizadores lo adelantaron tres horas porque se anunció lluvia, rayos y truenos.
Al momento de la carrera no hubo lluvias ni descargas eléctricas y en ese sentido el Grand Prix fue fluido, pero no para muchos aficionados.
“Tuvimos que salir de la casa a los empujones porque nos habíamos organizado para salir más tarde”, explicó Patricia. “Mi esposo, fanático del automovilismo, pagó 900 dólares por cada uno de nuestros boletos y no íbamos a perdernos ni un instante de la tarde”.
