Los turistas están de fiesta, los brasileños sufren
Mientras los extranjeros gozan con el inicio del Mundial, los locales reconocen que están descontentos con la realización del evento
Especial
RÍO DE JANEIRO. Un grupo de mexicanos competía con otro de Colombia frente a una cámara de televisión. El reto era sencillo: cantar más fuerte que el rival. Los suramericanos ahogaron a sus rivales porque doblaban en gargantas a los vestidos de verde. Lejos, varios chilenos esperaban sus turnos sabedores de que la cámara recorrería varios kilómetros de la mágica calzada de Burle Marx. La orla de Copacabana, quizá la playa más famosa del mundo, fue tomada por extranjeros y dejó sin espacio a los brasileros.
","Amarina tiene 22 años y nació en Río de Janeiro. Vive en S u00e3o Gon u00e7alo, una zona residencial alejada de la popular Zona Sul, y cada día debe tomar un barco y un autobús para ir al trabajo. Demora más de dos horas en el trayecto hasta llegar a Barra de Tijuca. Hace un año fue voluntaria en la Copa Confederaciones y la contrataron en el departamento de transporte de selecciones. u201cGracias al Mundial yo tengo trabajo. Me pagan bien y me gusta mucho, pero cada vez que haya una protesta me quitaré mi uniforme e iré a la calle. Así hice en 2013 u201d. Ella, como tantos jóvenes brasileros, está molesta con el gasto millonario en la organización del Mundial y con la corrupción de los políticos. u201cNo es posible que yo pase más de cuatro horas en el tráfico a diario. Tampoco me puedo mudar porque un alquiler es muy caro. Esta ciudad debe ser la más cara del mundo u201d.
","No lo es, pero sí la segunda más costosa de América Latina después de Caracas. Los turistas que pasean por la glamorosa y decadente Copacabana lo atestiguan y se quejan en público. Igual disfrutan la experiencia y no sufren más pesares porque casi todos se hospedan entre Leblon, Ipanema, Copacabana y Botafogo. u201cLa verdad es que está tan caro como Santiago u201d, matiza uno de los tantos"Alexis Sánchez" que caminan por allí. Son los chilenos los que más se ven de día; la noche es de los colombianos.
","Leydi está frente al centro de entrenamiento de Holanda y es la que revisa las credenciales de los periodistas. Hace dos años trabaja en el Maracan u00e3 y en las instalaciones del Flamengo. u201cYo voy a torcer por la selección. Y me voy a alegrar si ganan, pero está claro lo que pasó aquí: el gobierno compró el Mundial. Brasil no debía organizar un torneo así, no tiene la infraestructura y tiene muchas otras prioridades antes que los estadios u201d. No puede protestar en las calles por su trabajo, pero su familia sí irá. u201cNo podemos dejar que el gobierno nos manipule con fútbol. La selección es una cosa y los políticos corruptos otra. Contra ellos no podemos dejar de protestar u201d.
","Los turistas continuarán llegando y emborrachándose con caipirinhas costosas. Es la fiesta de los fanáticos extranjeros. Por Río de Janeiro pasarán más de 500.000 durante la Copa y alegrarán las zonas turísticas. Pero los que viven aquí, los que demoran horas en llegar al trabajo y no les alcanza el sueldo, los que no pueden pagar hospitales privados y sufren en el atendimiento público, no están de fiesta. Festejarán los goles de Brasil y sonreirán, pero cada vez que termine el juego, dirán lo que no callan desde junio de 2013: que el fútbol no es todo.
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