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Cae el consumo y se dispara desaprobación a Biden
Por si le quedaba alguna duda sobre el nivel marcado de desaprobación de la administración de Joe Biden, una encuesta publicada el 29 de junio de la Associated Press-NORC Center for Public Affairs Research lo confirma.
Hasta ahora, ningún sondeo había tenido tan abrumadores registros contra el actual gobierno, donde el 85% de los adultos estadounidenses dice que el país va por la dirección equivocada. Pero lo más significativo es que un 80% entre los demócratas refleja la profunda insatisfacción con el mandato de Biden.
Por su parte, un 79% califica de mala la situación económica del país con la gestión de un gobierno regido por la agenda de la extrema izquierda.
Los resultados ofrecen un panorama sombrío para Biden y los demócratas, a pocos meses de las elecciones de medio término en noviembre de este año.
El alto costo de vida
La inflación y el costo de vida de los estadounidenses han reemplazado el “supuesto desempleo” de 3,6% cuando existen en el país 11,4 millones de puestos de trabajo disponibles, además de los asuntos que la Casa Blanca utiliza para desviar la atención: el show orquestado con la comisión sobre los sucesos del Capitolio el 6 de enero, la guerra de Ucrania, el cambio climático, la tenencia de armas y el aborto, entre otros.
El descontento sobre las políticas económicas en Washington es aún mayor: 69%. Entre los demócratas, el porcentaje de los que desaprueban su desempeño económico asciende al 43%.
Apenas un 14% afirma que el país va en la dirección correcta, comparado con 21% en mayo y 29% en abril.
Gran parte de las entrevistas de la encuesta se hicieron después del fallo de la Corte Suprema en Washington contra el aborto, que pudo suponer un cambio de tendencias.
La insatisfacción fue bipartidista. El 92% de los republicanos y el 78% de los demócratas consideran que el país va en la dirección equivocada. Desde el mes pasado, se ha incrementado el porcentaje de demócratas que opina que el país camina cuesta abajo; antes era del 66%.
Ni en el tema de la posesión de armas, Biden logra captar respaldo. El 62% de los estadounidenses se manifiesta contra las restricciones que desea implementar la Casa Blanca.
Se agudiza el freno del consumo
Como ya es sabido, al Presidente no sólo le va mal con las propias encuestadoras que lo dieron de “favorito” contra Trump: la economía continúa en picada, sin alguna vista del horizonte. Los registros de consumo - el motor de la economía estadounidense- fueron decepcionantes en los últimos 15 días de junio.
El consumo de gasolina en los días finales de junio no alcanzó los 9 millones de barriles diarios, un indicador que favorece la fijación de Biden y los demócratas acerca del cambio climático, pero que despedaza aún más la economía estadounidense.
Los expertos evocan la posibilidad de un descenso notable en los próximos meses, si se mantienen los altos precios de la gasolina.
Para Phil Flynn, de Price Futures Group, los precios también reaccionaron a un mayor uso de capacidad instalada en las refinerías de EEUU, que trabajan al 95% de su capacidad frente a 93,7% de hace dos semanas.
En el período de siete días que terminó el 24 de junio, las reservas comerciales de crudo bajaron 2,7 millones de barriles (mb), cuando los analistas esperaban un descenso de 950.000 barriles.
Los estadounidenses recortaron sus gastos significativamente en mayo, en una señal inequívoca de cómo los golpea la galopante inflación, en particular impulsada por el aumento del combustible.
La subida de precios en general está haciendo que los consumidores sean más cautelosos al comprar artículos; incluso, los de primera necesidad como los alimentos.
Las tecnológicas en apuros
Y en medio de este panorama y contra la pared en los finalizados casi tres meses en la Bolsa de Nueva York, las grandes empresas de tecnología les impusieron mucha más moderación a sus inversiones y operaciones.
Varias empresas como Twitter, en San Francisco, dejaron la puerta abierta al teletrabajo debido a que muchos profesionales prefieren esa modalidad.
No son pocas las empresas con dificultades para hacer regresar a sus equipos de trabajo de forma presencial, debido a los altos precios de los combustibles y los excesivos gastos en los productos de la canasta familiar, entre otras razones.
La pregunta es si el gobierno de Joe Biden cuenta con algún plan estructurado para salir de la recesión económica y de la histórica inflación. La respuesta es NO.
La actual administración escoge dar sombrerazos a las mismas crisis que creó, sin ningún proyecto a corto o mediano plazo que contrarreste la situación que sufre la gran mayoría de los estadounidenses. Y el mejor ejemplo son las medidas para intentar frenar el precio de la gasolina, sin resultado positivo alguno y sin mostrar ningún tipo de garantías.
Esta vez parece casi imposible emplear la corta memoria de los votantes antes de noviembre para cambiar la balanza a favor de un control demócrata del Congreso. Los estadounidenses sufren en estos momentos el peor desastre económico de EEUU en décadas y una escasez crónica de productos en la mayoría de los sectores.
Biden y el juego de naranja
Mientras estados como California, Illinois y Nueva York se desploman por las políticas de extrema izquierda, las cosas marchan muy diferente en Florida, uno de los lugares predilectos para el desarrollo de negocios y los nuevos negocios, para un estilo de vida al modo americano de años atrás.
Uno de los rubros importantes del llamado Estado del Sol es la producción de naranjas, estimada en un incremento de 2 millones de cajas del cítrico respecto a mayo. Por eso el costo para los consumidores del jugo de naranja resiste el impacto de la inflación por encima de muchos alimentos.
Muy probable parece que el exitoso y popular gobernador, Ron DeSantis, en algún momento pudiera recomendarle al presidente Biden consumir diariamente jugo de naranja de Florida; quizás le ayude no sólo a refrescar el paladar, sino la mente. Tal vez le aclare, finalmente, que su gobierno deambula con un rumbo equivocado y el país de mal a peor.
lmorales@diariolasamericas.com
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