Las autoridades estadounidenses han localizado hasta ahora a 146.000 niños que entraron en los últimos años de forma ilegal con la política de "Puertas Abiertas" de la administración de Joe Biden, que terminaron en manos de narcotraficantes, delincuentes sexuales y del crimen organizado en general.
Aún faltan 300.000 de estos niños por localizar, declararon este jueves miembros del gobierno de Donald J. Trump.
El número de indocumentados que entró en Estados Unidos a lo largo del mandato del demócrata Joe Biden (2017-2021) es objeto de una enorme polémica en Estados Unidos. Las consecuencias de esa invación migratoria para la seguridad nacional han sido graves.
Plan de la izquierda
Entre los objetivos principales de los demócratas figuraba la redistribución de los distritos electorales a favor de la izquierda y permitir que indocumentados voten de forma ilegal e inconstitucional en las elecciones de EEUU, un plan concebido para destruir la democracia estadounidense e impedir el control o ascenso de los republicanos con nuevas medidas electorales en los estados gobernados por la extrema izquierda, la tendencia que predomina hoy dentro del Partido Demócrata que rehúsa en masa la obligación de presentar una identificación de ciudadanía -como estipula la Constitución de EEUU- para ejercer el voto.
Unos 52 millones de inmigrantes (nacidos fuera de Estados Unidos) viven actualmente en el país, de acuerdo al centro de análisis Pew Center, con datos oficiales de agosto de 2025.
Más de 14 millones están en situación irregular, un récord histórico, según datos de 2023.
"Hemos hallado a 146.000 niños hasta ahora. Aún tenemos a cerca de 300.000 desaparecidos" declaró en rueda de prensa el secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin.
Los "hogares acogida"
La invasión migratoria permitida durante el gobierno de Joe Biden incentivó y generó la entrada de cientos de miles de niños solos, muchos de ellos a través de bandas criminales. Buena parte de ellos terminó en manos de redes de narcotráfico, de abuso infantil, de abuso sexual y del crimen organizado en general
Según el gobierno, buena parte de los menores identificados estaban en "hogares de acogida", donde eran enviados de forma provisional tras ser detenidos por las fuerzas del orden.
Según la directora interina de la Oficina de Reasentamiento de Refugiados (ORR), Angie Salazar, se identificaron "más de 81.000 direcciones que fueron utilizadas repetidamente para acoger a niños".
En muchos de esos hogares las familias de acogida tenían numerosos menores a su cargo, en muchos casos los niños se conviertieron en rehénes de delincuentes y traficantes de personas.
Sin detallar cuántos, la responsable afirmó además que muchos de los 146.000 menores identificados sufrieron abusos sexuales, algunos cometieron crímenes y otros fallecieron.
Control fronterizo
Las autoridades del gobierno anterior "permitieron que patrocinadores sin verificar vinieran a recoger a 450.000 niños en nuestras fronteras", acusó Mullin.
Los menores indocumentados, que ahora son adultos, están en proceso de deportación.
Mullin afirmó que actualmente sólo hay una instalación, en Texas, para acoger a familias con menores que entran ilegalmente por el sur, porque los controles fronterizos en el gobierno de Trump eliminaron prácticamente el problema.
Las medidas drásticas contra la inmigración ilegal han reforzado la seguridad nacional del país y han eliminado el caos que generó la desastrosa política migratoria de los demócratas y su agenda "progresista" (socialista, woke y globalista).
Se estima que más de 22 millones de ilegales, entre ellos terroristas y delincuentes, entraron al país en los cuatro años del gobierno demócrata.
FUENTE: Con información de AFP.