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ELECCIONES

Las reformas electorales en el centro de la disputa en próximas legislativas

La reforma del sistema electoral es un tema central después de los controversiales comicios presidenciales de 2020 y ahora antes de las legislativas del 3 de noviembre

Por Leonardo Morales

El presidente Donald J. Trump insiste una y otra vez en la necesidad de cambiar modalidades de voto en muchos estados gobernados por los demócratas en Estados Unidos para garantizar la integridad del sistema electoral, muy cuestionado en las últimos cuatro procesos en el país.

La reforma del sistema electoral es un tema central después de los controversiales comicios presidenciales de 2020 y ahora antes de las legislativas del 3 de noviembre.

Los cambios en los mapas electorales en varios estados del país, respaldados con el dictamen de la Corte Suprema de Justicia y que eliminaron los pretextos raciales de la izquierda para dominar distritos, ahora favorece a los republicanos para obtener más escaños en la Cámara de Representantes.

Reajustes en mapas electorales

Los reajustes en los distritos le otorgaron "ventajas" a los conservadores en 11 estados, la mayoría en el sur y medio oeste del país. El dato es singnificativo porque los republicanos se presentan a los comicios de medio término con la posibilidad de ganar 16 puestos adicionales en la Cámara Baja, una cifra muy difícil de revertir en medio de la crisis que enfrenta el Partido Demócrata respecto a liderazgo y credibilidad por su cambio de rumbo hacia el radicalismo unido a la notable falta de líderes con integridad y respaldo popular.

Lo único que mueve en estos momentos a los demócratas son las críticas a la gestión del presidente Donald J. Trump y el odio que han sembrado desde el 2016 sobre su personalidad. Es precisamente ese odio y la complicidad ideológica de ultraizquierda de grandes medios de prensa dentro y fuera de EEUU lo que mantiene en pie al Partido Demócrata, de lo contrario se hubiera desmoronado.

La senda del "Wokismo" y el "Progresismo" (Socialismo) han terminado de hundir a los demócratas, que hace décadas atrás representaban un importante balance de poder y bipartidismo muy saludable para la democracia estadounidense. Pero en los últimos 20 años y en especial tras el mandato de ocho años de Barack Hussein Obama, el bando azul emprendió un rumbo de extremismo que muy poco o casi nada le ha beneficiado.

El margen que hoy podrían tener los demócratas en las elecciones de medio mandato es la guerra extendida en Medio Oriente que ha hecho subir los precios de los hidrocarburos y le ha echado más leña a la inflación que creó el gobierno de Joe Biden y sus fallidas políticas económicas. Otro elemento es que los republicanos se confíen en su victoria de 2024 y no salgan a votar en masa como lo hicieron en las presidenciales, lo que automáticamente le entregaría espacio a los electores que voten por la izquierda.

La manipulación de encuestas y el bombardeo mediático con la intención de girar la opinión pública también pueden mellar la decisión de votantes desinformados, irritados o persuadidos por la propaganda de la ultraizquierda.

Transparencia electoral

Trump y los republicanos acusan a los demócratas de facilitar irregularidades y trampas en el sistema electoral desde mucho antes del 2016, acciones que se agudizaron a partir del 2020 con el cuestinado triunfo de Biden.

Desde 2021, estados como Florida, Texas, Georgia, Ohio, Tennessee, Arizona, Wisconsin y Mississippi, entre otros, adoptaron decenas de leyes electorales para corregir irregularidades y los vacíos legales que rodearon las últimas cuatro o cinco elecciones, medidas vistas por los demócratas y activistas como "restrictivas" al exigir pruebas de ciudadanía estadounidense para ejercer el voto, como lo establece la Constitución del país.

En 2026, nueve estados aprobaron 12 de estas leyes, mientras que otro grupo lo hizo en 2024 y 2025. Entre ellos destacan Florida y Texas con importantes regulaciones estatales aprobadas en sus respectivos congresos como la redistribución de distritos electorales fuera de la excusas raciales fomentadas por los demócratas.

Georgia, gobernado por los republicanos, ha promulgado una serie de medidas de este tipo, como la exigencia de documentos de identidad para votar.

Entre las medidas aprobadas en este estado figuran una mayor supervisión en el voto por correo, mayor rigor y verificación del funcionamiento correcto de los sistema informáticos y su seguridad junto a nuevas recomendaciones a la hora del procesamiento de los sufragios

Los republicanos de Georgia rechazan las críticas y acusaciones falsas de la ultraizquierda y consideran las reformas necesarias para combatir el fraude electoral.

"Veo esto como algo a favor de la transparencia y de la integridad electoral", afirma el legislador de Georgia John LaHood. "Todos deberíamos estar felicies por perfeccionar nuestro sistema electoral y democrático", recalca.

Las nuevas leyes de Georgia también exigen que el estado adopte para 2028 un sistema de votación sin códigos QR, que puedan ser manipulados para alterar resultados.

Noah Beck, responsable de organizar los comicios en el condado de Polk (30.000 votantes), asegura que las máquinas de votación son fiables, pero se declara abierto a cualquier cambio que permita ganar la confianza de los electores.

"Detesto que las leyes electorales se politicen porque, al final, nuestro objetivo es el mismo: queremos elecciones seguras", agrega.

lmorales@diariolasamericas.com

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FUENTE: Con información de AFP, EFE y otras fuentes.

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