HUMBERTO BOTERO JARAMILLO
Especial
Petróleo, la mina seca de una Colombia en crisis
La fuerte oposición a la exploración petrolera por diferentes actores en Colombia, como las comunidades indígenas, se presenta justo cuando el país necesita encontrar petróleo para aumentar las reservas que se han ido agotando
Un estudio reciente del economista Mauricio Reina, miembro del Centro de Estudios Económicos de Fedesarrollo, señala que si bien este año la producción de petróleo ha estado por encima del millón de barriles diarios, logro que fue esquivo entre el 2000 y 2011, las perspectivas de nuevos hallazgos todavía son bastantes precarias más en el entorno actual.
La producción diaria estimada promedio mensual de crudo con corte en el año 2000 fue de 686.000 barriles diarios, con precio de USD$28,9 por barril, el cual bajo hasta llegar a 527.000 barriles diarios en 2006, a partir de allí cambio el escenario petrolero y ya volvió a repuntar a 587.000 barriles diarios y a un precio internacional de USD$115,46 por barril en 2008 y un 1.010.000 diarios en 2013 con precio al cierre del año de USD$107.6. Para el 2015 la producción ascendió a 1.133.000 barriles diarios pero empezó el ostensible descenso de los precios hasta llegar a USD$40,2 en diciembre de 2015.
La fuerte oposición a la exploración petrolera por diferentes actores en Colombia como las comunidades indígenas, la Corte Constitucional, gobernadores, alcaldes y ONGs se presenta justo cuando el país necesita encontrar petróleo para aumentar las reservas que se han ido agotando. Según los últimos datos de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), estas llegaron en 2014 a 2.308 millones de barriles, es decir, sus reservas alcanzan solo para 6,4 años. Mientras en 2014 se perforaron 113 pozos en 2015 apenas fueron 25, o sea, una caída del 77%. En lo corrido del año solo se han perforado 4 pozos.
La actividad petrolera en Colombia afecta las finanzas públicas a través de diferentes canales. Por un lado representa ingresos para el Gobierno Nacional Central derivados de los impuestos y dividendos que paga Ecopetrol y por otra parte es una renta importante para muchas entidades territoriales que reciben regalías.
Según un estudio realizado por la Organización de Naciones Unidas, por cada dólar que se reduzca el precio del petróleo, el estado colombiano deja de percibir $430.000 millones de pesos. En el año 2013 los ingresos por explotación petrolera representaban el 3,3% del PIB. En 2016 se calcula que llegarán a 0,2% del PIB.
En consecuencia, la pérdida de ingresos petroleros en Colombia ha ocasionado una devaluación galopante, un déficit en la cuenta corriente de la balanza de pagos y por ende, una alta inflación.
En razón que los precios de la producción doméstica no se pueden trasladar en la misma magnitud de la devaluación, las empresas industriales, que por lo general importan más de lo que exportan y tienen altos niveles de endeudamiento en dólares, registran una reducción de utilidades que les acortan el margen de maniobra para reducir los precios de las exportaciones y aumentar la competitividad.
La semana pasada el Banco de la República decidió subir de un golpe 50 puntos de las tasas de interés hasta llevarla al 7%. Parece que los fenómenos de esta inflación se asoma sobre las ventanas de la economía colombiana.
LEA TAMBIÉN:
- "La llave para ganar el voto latino es la economía", dice un experto
- “Las fronteras de Colombia terminan en Miami”
NULL
