Europa sabe que se ha quedado rezagada una vez más. Se ha quedado estancada en corrientes políticas desafortunadas y ha sido secuestrada por la ideología de la Revolución Cultural del siglo XXI o Socialismo del Siglo XXI, el reformismo moderno y globalista que sólo genera destrucción y caos, desde lo social hasta lo económico.
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UE vería poder económico de EEUU como un peligro para su supervivencia
Los europeos intentan frenar el enorme movimiento de desarrollo tecnológico de EEUU en la era moderna mediante normas estrictas y leyes
Mientras, en Estados Unidos -aparentemente dedicado a su misión de policía mundial- se gestaba una transformación diferente: la tecnología como desarrollo imperioso e indetenible mediante chips avanzados, computadoras, cirugías, teléfonos inteligentes y robots, para desembocar en la inteligencia artificial (IA).
Todo este avance, Europa lo ve como el peligro para su poder económico, la supervivencia humana y la seguridad de sus 27 miembros. Hay razones, así lo confirman expertos que llegan a conclusiones similares, pero a la vez acotan la necesidad de continuar; no hay marcha atrás.
EEUU en la vanguardia
Por su parte, EEUU marca la vanguardia en tecnología en el planeta y el gobierno de Trump pone todo el empeño en que la ventaja sea inalcanzable por parte de China o cualquier otro país.
Hoy, los europeos intentan frenar este enorme movimiento de desarrollo tecnológico de EEUU en la era moderna mediante normas estrictas y leyes.
En los últimos 10 años, sobre todo, la cúpula de la Unión Europea (UE) se ha dedicado a atacar el auge de las tecnológicas estadounidenses mediante leyes y demandas; a poner obstáculos incluso a las inversiones de fabricantes estadounidenses de microprocesadores, en el sector de la robótica y en otras ramas de la diversa industria de la tecnología avanzada. Los ejemplos sobran al citar a Microsoft, la plataforma X (antes Twitter), Alphabet (matriz de Google y YouTube), Amazon y Meta (matriz de Facebook, Instagram, WhatsApp y Threads); entre otras, y sin mencionar empresas de alta tecnología militar, médica o de componentes electrónicos.
El nivel de acoso judicial y de censura ha llegado al extremo de un S.O.S por parte de las transnacionales de la tecnología dirigido al gobierno del presidente Donald J. Trump, y en su momento, al de Joe Biden.
Si bien es cierto que las tecnológicas exhibieron su poderío no regulado desde la era Obama y su revelación monopólica fue precisamente contra el presidente Trump en su primer mandato y la censura inédita contra un Presidente en funciones de EEUU, el desarrollo de estas grandes transnacionales resulta innegable e indetenible.
El freno sin tapujos y exagerado
El temor a ese gran poder ha llevado a Europa a imponer un freno exagerado y oportunista para extraer dinero en casos judiciales y blindarse frente al “auge desmedido” del peligro que representan una nueva era de transformación y visión del mundo, de acuerdo con medios europeos.
Estados Unidos pidió el lunes 24 de noviembre a la Unión Europea que encuentre un "equilibrio en sus leyes que regulan el sector tecnológico si quiere lograr una reducción de los aranceles estadounidenses sobre el acero europeo y otras exportaciones hacia Norteamérica.
"La Unión Europea y sus ministros de Comercio deberían analizar seriamente sus normas sobre el sector digital, no para intentar abandonarlas, sino para encontrar un equilibrio que nos convenga a todos”, explicó el secretario de Comercio estadounidense, Howard Lutnick, tras una reunión en Bruselas, Bélgica.
“Si lo consiguen, creo que podremos resolver juntos las cuestiones sobre el acero y el aluminio", agregó Lutnick.
Entendimiento mútuo o enfrentamiento
El mensaje ha sido claro. Una petición de entendimiento sobre las plataformas digitales estadounidenses, o de lo contrario Washington se verá obligado a responder con firmeza en defensa de sus grandes empresas.
El presidente Trump, quien a pesar de ser atacado por estas mismas tecnológicas ha escuchado las quejas y los informes desde el Viejo Continente y China, prometió en los primeros meses de su mandato la defensa de los gigantes estadounidenses de la tecnología ante los ataques incesantes de élites europeas y el Partido Comunista de China.
En particular, en los cuatro años de Biden, o quien estuviera al frente de la Casa Blanca, el Parlamento Europeo -compuesto en su gran mayoría por políticos globalistas y antiamericanos de izquierda y de extrema izquierda- han aprobado una ola de resoluciones contra las grandes empresas tecnológicas estadounidenses, en una política agresiva que parece no tener fin. Y es apenas el comienzo, como afirman miembros de esa entidad, respaldados por Úrsula von der Leyen, la presidenta de la UE.
Meta suspendió desde octubre la publicidad política en sus plataformas en el bloque europeo, y responsabilizó por ello a las legislaciones vigentes.
"Es una decisión difícil, que hemos tomado en respuesta a la nueva regulación de "Transparencia" y Orientación de la Publicidad Política (TTPA) de la UE", dijo la directiva de la compañía en un comunicado de prensa.
"Meta -al igual que otras plataformas- ya no permitirá publicidad política, electoral o relativa a cuestiones sociales en nuestras plataformas en la UE", señaló la firma.
La decisión fue adoptada a la la luz de las "inviables exigencias y las incertidumbres legales" planteadas por la normativa europea.
Google también eliminó la publicidad política a partir de octubre de este año debido a las "nuevas imposiciones operativos e incertidumbres legales".
La UE adoptó en años recientes una estricta red de leyes que regulan la operación de las plataformas digitales, en su mayoría estadounidenses.
Este cambio en las operaciones, indicó Meta, "es específico de la UE (...): los anuncios publicitarios políticos, electorales y sociales seguirán estando permitidos fuera de la UE con normalidad".
Meta aseguró que "la publicidad política en línea es una parte vital de la política moderna, ya que conecta a las personas con información importante sobre los políticos que los representan".
No obstante, agregó, la legislación europea "introduce obligaciones adicionales en nuestros procesos y sistemas que crean un nivel insostenible de complejidad e inseguridad jurídica para los anunciantes".
¿Regulaciones o censura?
En enero, el CEO de Meta, Mark Zuckerberg, acusó a la UE de "censura" y equiparó las multas del bloque a la empresa a aranceles.
La más reciente disputa entre Meta y la UE se refiere al sistema de pago para evitar supuestamente que la firma utilice datos personales, denominado "pago o consentimiento".
La UE impuso a Meta una multa de 200 millones de euros (235 millones de dólares) en abril después de afirmar que violó las reglas sobre el "uso de datos personales en Facebook e Instagram".
En esa disputa, plataformas digitales como las de Meta o Google se quejan de que la normativa legal equivale a una camisa de fuerza para la libertad de expresión.
Se trata de un argumento que resuena en forma particularmente profunda en el actual gobierno estadounidense y sobre e cual la Casa Blanca ha respondido con prontitud y ha dado máxima prioridad.
Durante un reciente encuentro en Washington, los directivos de las grandes tecnológicas agradecieron al presidente Trump su gestión en busca de un acuerdo con la UE.
El Departamento de Estado acusó a países europeos de condenar a personas por "el crimen de criticar a sus gobiernos".
En el Congreso de EEUU, el Comité de Asuntos Jurídicos llegó al punto de considerar que la legislación europea era una "amenaza externa de censura".
El titular de ese Comité, el legislador Jim Jordan mantuvo una reunión en Bruselas con la comisaria europea a cargo de temas digitales, Henna Virkkunen, pero los detalles de ese encuentro no han trascendido mientras siguen las conversaciones entre Washington y Bruselas, sin un acuerdo aún a la vista.
La superviviencia y el oportunismo
Por otra parte, un tribunal de Madrid abrió un juicio en el que más de 80 medios españoles reclaman a Meta, propietaria de Facebook e Instagram, una indemnización de más de 550 millones de euros por presuntos daños causados por su modelo publicitario.
La Asociación de Medios de Información (AMI), principal asociación del gremio español, demandó en diciembre de 2023 a Meta Irlanda, donde el gigante tecnológico norteamericano tiene su sede europea.
En este proceso, la asociación le reclama 551 millones de euros (646 millones de dólares) por competencia desleal en la venta de publicidad digital.
Entre los 83 medios de comunicación representados por la AMI figuran El País, El Mundo, ABC y La Vanguardia.
Meta considera que se trata de una "demanda infundada" que "ignora intencionadamente la evolución de la industria publicitaria en los últimos años", según una nota.
En lo que Washington resuelve el hostigamiento digital en Europa contras las transnacionales norteamericanas, El presidente Donald Trump firmó el lunes 24 de noviembre una orden ejecutiva que establece la "Misión Génesis", una iniciativa destinada a multiplicar las capacidades del gobierno de Estados Unidos en materia de inteligencia artificial (IA) para acelerar la investigación y los descubrimientos científicos.
Inteligencia Artificial y el "boom" inversionista
Este mismo día, Amazon anunció una inversión de 50.000 millones de dólares para expandir la infraestructura de inteligencia artificial (IA) y supercomputación del gobierno de Estados Unidos, con lo que se posiciona como un actor clave en ese mercado.
La iniciativa prevé que las agencias federales obtengan acceso a servicios avanzados de IA como herramientas de aprendizaje automático y chips IA para desarrollar software de última generación para misiones que van desde la ciberseguridad a la investigación científica, indicó en un comunicado.
La inversión añadirá capacidad informática a los servidores seguros en la nube que provee Amazon Web Services (AWS) al sector público. El proyecto comenzará a construirse en 2026, dijo la empresa.
Amazon detalló que la infraestructura será desarrollada en todo el país.
Todo este plan forma parte de la estrategia de la administración actual para impulsar la carrera en grandes tecnologías y mantener la ventaja sobre China en la IA, y consolidar el dominio mundial de Estados Unidos en este campo de rápido crecimiento.
La Casa Blanca también busca formas de impedir legalmente que los estados implementen sus propias regulaciones sobre IA y ha amenazado con retirar la ayuda federal a quienes lo hagan.
La orden encarga al Departamento de Energía construir una plataforma integrada de IA que combinará las supercomputadoras del país, los conjuntos de datos científicos federales e instalaciones de investigación para acelerar los descubrimientos en campos que van desde la fusión nuclear hasta la fabricación de semiconductores.
"Estados Unidos está en una carrera por el dominio tecnológico global en el desarrollo de inteligencia artificial", dice la orden ejecutiva firmada por el presidente Trump en la Oficina Oval que describe la IA como "una frontera importante para el descubrimiento científico y el crecimiento económico".
lmorales@diarolasamericas.com
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FUENTE: Con información de AFP.
