MIAMI- La empresa estadounidense Western Union anunció este miércoles la reanudación del envío de remesas a Cuba desde Miami, tras abandonar la isla en 2020 cuando Washington sancionó a la compañía financiera encargada de las transacciones.
Western Union reanuda servicio de remesas a Cuba
En ese entonces, el gobierno del expresidente Donald Trump sancionó a Fincimex, directamente vinculada a Western Union, porque durante décadas el régimen de La Habana se ha apropiado del dinero de las remesas para gastos militares y de seguridad con el propósito de no perder el control sobre la población, además de nutrir con esos fondos a la élite castrista y sus familias [en contraposición a la miseria] que sufre el pueblo cubano desde 1959.
Ahora, el régimen recibirá el dinero de las remesas a través de Orbit S.A., como si fuera una entidad independiente alejada del sector militar, una enorme burla a quienes han sufrido, han muerto y sufren la represión y los asesinatos cometidos por el castrismo, denunciados en todas las entidades internacionales de derechos humanos y la ONU, con varios cientos de miles de evidencias durante décadas.
Biden oxigena a la dictadura
Este nuevo paso de la administración de Joe Biden abre la inyección directa de dólares estadounidenses a las arcas de la dictadura cubana bajo [el pretexto de beneficio a las familias cubanas], que no recibirán dinero físico en efectivo, sino un "derecho de compra" en tarjetas electrónicas. Casi el 100% de los fondos de remesas desde Estados Unidos terminan en las arcas de la dictadura castrista para destinarlos a sus intereses, no a las cada vez mayores necesidades de la población.
El gobierno de Biden continúa su política de ayudar financieramente a los regímenes dictatoriales en América Latina, cuando sabe exactamente que ese dinero termina de forma directa y al momento en las instituciones militares represivas del desgobierno de La Habana, desesperado ante la enorme crisis de liquidez que tiene desde hace años.
Según el análisis del laureado economista estadounidense, Steve H. Hanke, de la prestigiosa Universidad Johns Hopkins, Cuba cerró el 2022 con una inflación del 175%, la tercera mayor en el mundo. Venezuela pasó a ocupar el segundo lugar que tenía hace unos meses la isla, cuando en diciembre los índices inflacionarios del país sudamericano alcanzaron un 289%.
"Gracias al régimen comunista, la pesadilla económica de Cuba se vuelve cada día más aterradora. Hoy mido la inflación en Cuba en un punitivo 141% anual", escribió en Twitter con respecto al análisis de todo el año 2022.
"El valor del peso cubano no se encuentra por ningún lado. Desde enero de 2022, el peso cubano ha perdido el 71% de su valor frente al dólar estadounidense", añadió el economista, que lamentó la destrucción de la moneda nacional cubana.
Fondos para más represión
La mayor parte de los fondos en divisas son empleados en la compra equipos de represión y tecnología para continuar la vigilancia y el hostigamiento contra el pueblo y los opositores cubanos, además de financiar sus labores de espionaje y campañas en varios países, entre ellos EEUU. La menor parte es utilizada en la compra de alimentos y medicinas.
"Es un gran placer anunciar la reanudación de nuestras operaciones en Cuba con una fase inicial de prueba del servicio de envío desde Estados Unidos hasta clientes con cuentas bancarias cubanas a través de determinados agentes estadounidenses", declaró la presidenta de la compañía para Norteamérica, Gabriella Fitzgerald, en un comunicado.
De momento, las remesas a la isla caribeña sólo se podrán enviar desde unos pocos locales del área de Miami y se limitarán a 2.000 dólares diarios. Pero la compañía ya indicó su intención de ampliar su lista de negocios asociados.
Las transacciones -según el comunicado de prensa- no se pueden realizar por el sitio web de Western Union ni desde su aplicación de móvil. El dinero sólo puede enviarse a cuentas bancarias o tarjetas de débito en dólares de tres entidades cubanas: el Banco Popular de Ahorro, el Banco Metropolitano S.A. y el Banco de Credito y Comercio (Bandec).
El anuncio de Western Union es otra favorable noticia para el ahogado régimen socialista, exportador de su ideología por todo el planeta. Para eso sí destinan todos los recursos financieros necesarios, desde el surgimiento del castrismo.
Remesas: el salvavidas del régimen
Según expertos, entre 2005 y 2020, las remesas representaron el 6% del Producto Interno Bruto (PIB) de Cuba, una [estadística absolutamente falsa].
En realidad, las remesas impulsadas por los gobierno demócratas en EEUU, han sacado al régimen de cada "crítica situación" que ha enfrentado con más del 40% del PIB de la Isla, donde los sectores económicos se encuentran desde hace más de cuatro décadas en declive y en plena supervivencia. El ejemplo más claro es la industria azucarera, cuya producción no abastece ni el consumo nacional. Cuba importa casi el 80% de lo que necesita el país, mientras las exportaciones han caído más del 45% en las últimas dos décadas.
La Isla, bajo la anarquía del castrismo durante 63 años, ha sobrevivido tras la desaparición del Campo Socialista de la Europa del Este por inversiones extranjeras, el turismo, la venta del servicio de 'médicos' esclavizados (rechazados en algunos países por la falta de preparación profesional) y las remesas, utilizadas también en la construcción de hoteles e infraestructura que alimenta finalmente la sobrevivencia del autoritarismo en Cuba.
Más del 90% de la infraestructura, servicios de salud y la producción en Cuba se encuentran en un [deterioro casi total] por la falta de inversiones y atención del desgobierno. El dinero que ingresa el régimen es destinado a la vida de lujos de una élite que se nutre de la ignorancia y la mano de obra esclavizada de la población por parte de la dictadura.
Por esas razones a finales de 2020, la administración estadounidense de Donald Trump (2017-2021) sancionó a la cubana Fincimex, asociada con Western Union, para evitar que los militares de la isla se favorecieran directamente del envío de remesas.
Fincimex gestionaba las transferencias del exterior y era controlada por el Grupo de Administración Empresarial S.A. (GAESA), el conglomerado más poderoso de Cuba, dirigido por las Fuerzas Armadas Revolucionarias.
En consecuencia, Western Union tuvo que cerrar las 407 oficinas que tenía en territorio cubano.
A principios de 2022, el gobierno cubano creó otra empresa, Orbit S.A., para la gestión de las transferencias desde el extranjero, para justificar ahora la política cuestionable y repugnante de la administración Biden que sabe perfectamente que el régimen castristas es quien se beneficia directamente de los fondos de las remeses, y en menor medida los cubanos, que al cambio automático del gobierno en las tarjetas -también creadas por ellos- no ven ni un centavo dólar físico. Después de las deduccciones, el régimen se apropia del resto del envío y entrega a los cubanos "dinero digital". Otro invento para reducir al máximo el costo de impresion de monedas y billetes nacionales, con cero valor fuera de la Isla.
La tarjetas que entrega el régimen a los cubanos, con fondos de las remesas de familias en el extranjero, solo le dan al consumidor cubano un "derecho de compra de productos y servicios" a un 250% del valor real de las mercancías. Este es el [juego perfecto durante décadas de la dictadura] para enriquecer a la élite que sustenta el sistema y que sus familias disfruten de los jugosos ingresos del opresor y despiadado imperialismo yanqui, como afirman desde 1959.
lmorales@diariolasamericas.com
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