NUEVA YORK.- La compañía Reckitt Benckiser, responsable del desinfectante Lysol, uno de los más empleados en Estados Unidos, ha avisado de que este producto no está hecho para el consumo humano ni bebido, ni inyectado para combatir el coronavirus COVID-19.
Aclaran que los desinfectantes no se pueden tomar, ni inyectar
"Como líder global en productos sanitarios y de higiene, tenemos que dejar claro que bajo ningún concepto nuestros desinfectantes deben administrarse en el cuerpo humano (a través de la inyección, ingestión o cualquier otra vía), según un comunicado publicado por la compañía en su página web.
La compañía precisa que se ve obligada a responder "tras recientes especulaciones y actividad en las redes sociales".
En su etiqueta, el producto lleva la leyenda "Mata el 99,9 por ciento de los virus y bacterias" pero, como recuerda la compañía, su uso está exclusivamente limitado a las superficies artificiales.
"Tenemos la responsabilidad de dar a los consumidores acceso a información ajustada y actualizada según la recomiendan y los principales expertos en salud pública", según la compañía, que describe el comunicado entero como un respuesta a un "bulo".
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FUENTE: EUROPA PRESS/REDACCIÓN
