WASHINGTON — El caos migratorio y el estado deplorable de la economía en Estados Unidos se convirtieron en los dos temas principales del triunfo arrasador del expresidente Donald Trump en el caucus de Iowa, la puerta de las elecciones primarias republicanas en 2024.
Caucus de Iowa ratifica el sólido liderazgo de Trump
El expresidente Donald Trump obtuvo 56.260 votos y un 51%, mientras que el gobernador de Florida, Ron DeSantis, sumó 23.420 votos para el 21,2%
El triunfo era bastante esperado y sin sorpresas. Todas las encuestas nacionales se encargaron de medir el pulso de los votantes y otorgan al exmandatario la condición de gran favorito para imponerse como el candidato republicano a los comicios presidenciales en noviembre.
El liderazgo de Trump en el Partido Republicano ha sido claro desde el día que anunció su postulación a la presidencia hace 14 meses.
Los republicanos de Iowa lo reflejaron de manera contundente y dieron al expresidente una rotunda victoria.
Trump pulverizó el récord para un caucus republicano en Iowa impuesto por Bob Dole en 1988 con un margen de más de 13 puntos. La victoria del exmandatario fue por 30 puntos.
Trump pulveriza récord
Trump obtuvo 56.260 votos y un 51%, mientras que el gobernador de Florida Ron DeSantis sumó 23.420 votos para el 21,2%. La exgobernadora de Carolina del Sur y exembajadora ante Naciones Unidas, Nikki Haley, sumó 21.085 votos (19,1%).
El exinquilino de la Casa Blanca pulverizó el récord para un caucus republicano en Iowa impuesto por Bob Dole en 1988, con un margen de más de 13 puntos. La victoria del exmandatario fue por 30 puntos de diferencia.
Por su parte, el empresario Vivek Ramaswamy, que anunció que se retiraba de las primarias tras saber el resultado, fue cuarto con 8.449 votos y un 7,7%. Ramaswamy dijo que se dedicará a apoyar la campaña de Trump para la Presidencia.
Esta vez, los residentes en Iowa canalizaron su enojo y su postura de que básicamente todo lo que ha hecho el presidente Joe Biden ha sido un “desastre".
Aproximadamente 9 de cada 10 votantes dijeron que quieren una transformación o un cambio significativo en la Casa Blanca, de acuerdo con AP VoteCast, una encuesta que incluyó a más de 1.500 votantes y que señalaron que planeaban participar en los caucus.
De los 40 delegados en juego en Iowa, Trump se llevó 20 delegados y el gobernador de Florida
El trabajo del 45 presidente de Estados Unidos durante su mandato está en cifras y en resultados, como ha expresado él en diversas entrevistas.
Hoy, bajo la administración de Joe Biden el país ha registrado el peor retroceso en las últimas décadas desde la economía, el caos migratorio y la retirada de EEUU de Afganistán hasta la gran división y el avance de la extrema izquierda dentro del Congreso en Washington.
Ahora figuran una deuda pública récord de casi 34 billones de dólares, la peor contracción de la actividad manufacturera en más de 20 años, la estimulada guerra en Ucrania por parte de la Casa Blanca, la crisis bancaria en la que tres bancos estadounidenses se declararon en quiebra y tuvieron que ser absorbidos por el sistema y por el gobierno federal.
La industria hipotecaria sufre la peor caída en ventas en los últimos 14 años con tasas hipotecarias que han llegado por encima del 8%, por causa de las subidas de intereses de la Reserva Federal como forma de enfrentar la mayor inflación de EEUU en casi cinco décadas. Y así otros indicadores negativos como el déficit fiscal récord en 2022, los 11,9 millones de empleos disponibles que las empresas no pudieron cubrir durante más de dos años debido a las excesivas ayudas entregadas por el gobierno de Biden.
Todos estos factores, junto al acoso constante contra Trump y las acusaciones judiciales, han incidido en que su popularidad no sólo se incremente, sino que se solidifique.
Iowa: histórico respaldo
Los caucus de Iowa de la víspera fueron los menos intrigantes de la historia moderna por el decisivo respaldo a Trump, después de las enormes dudas sobre los resultados finales de las elecciones de 2020.
En los comicios de medio término en 2022, más del 93% de los candidatos que apoyó el exmandatario republicano ganaron sus puestos a gobernadores, representantes y senadores estatales y federales.
La confianza de Trump en sus seguidores es tan grande como el valor que ha demostrado frente a la persecución política desde el 2016. Trump viajó de manera esporádica a Iowa y participó en pocos mítines, además de su rechazo a asistir y perder tiempo en los debates.
"Mi trabajo está ahí, los estadounidenses lo conocen bien, no tengo nada que hacer frente a medios de prensa y debates sin sentido que lo que buscan es desprestigiarme y calumniarme", reitreró Trump en diversas entrevistas cuando le preguntaron sobre el tema.
El expresidente, que sigue siendo el favorito del partido, claramente quiere pasar a las elecciones generales lo más rápido posible. En su discurso de victoria, pidió a su partido y a la nación unidad y elogió en gesto de buena voluntad política a sus oponentes.
Todas las encuestas siguen otorgando a Trump una ventaja de más de 50 puntos sobre DeSantis, su más cercano rival en las primarias republicanas.
A pesar de que los caucus de Iowa sirven más para preparar el terreno que para determinar al ganador, demostraron que Trump no tiene rivalidad dentro del Partido y por eso los nuevos demócratas y la extrema izquierda buscan todas las artimañas posibles para intentar derrotarlo. De ahí las decisiones inconstitucionales y antidemocráticas de los estados de Main y Colorado de sacarlo de la boleta electoral, algo que ha causado aún más la repulsión de representantes y senadores conservadores y de decenas de millones de electores. Esas sentencias se encuentran bajo apelación.
El próximo destino
Nueva Hampshire será el próximo destino de las primarias republicanas en los próximos días y en ocasiones ha dado sorpresas a ambos partidos. La exgobernadora de Carolina del Sur, Nikki Haley, señaló que Nueva Hampshire “corrige” a Iowa, pero el camino de Trump parece indetenible.
George W. Bush sintió en el 2000 el dolor que puede causar Nueva Hampshire en el 2000 cuando el senador John McCain lo derrotó. El exvicepresidente Walter Mondale también lo sintió cuando el senador Gary Hart de Colorado consiguió un triunfo sorpresa en la contienda de 1984.
Pero hoy las cosas no están para muchas sorpresas y el disgusto sobre los graves errores de la admnistración Biden y del Departamento de Justicia contra Trump le han valido para un mayor respaldo. Ninguna encuestra afirma lo contrario.
Así que aunque la prensa se empeña ahora en que Nueva Hampshire pudiera detener el arrollar avance de Trump, resulta bastante difícil de creer cuando sus rivales más cercanos: DeSantis y Haley no han demostrado en ningún momento el poder de convocatoria ni de convencimiento para darle una sorpresa al expresidente.
Según medios liberales de prensa en aras de mover la opinión, Haley espera conseguir una victoria en New Hampshire o al menos una fuerte participación, al igual que el gobernador de Florida, Ron DeSantis, que superó a Haley para llevarse el segundo sitio en Iowa, pero quedó por 30 puntos detrás del gran favorito.
Después de New Hampshire llega una cierta calma electoral hasta la siguiente contienda importante programada para el 24 de febrero en Carolina del Sur.
Aproximadamente 4 de cada 10 asistentes a los caucus de Iowa señalaron que la inmigración era su principal problema. Por otra parte, 1 de cada 3 señaló la precaria situación económica y financiera de las familias estadounidenses, de acuerdo con VoteCast. Otras prioridades como política exterior, energía y aborto estuvieron más abajo en la lista.
lmorales@diariolasamericas.com
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FUENTE: Con información de AFP, AP y otras fuentes
