WASHINGTON — Datos de la oficina de cortes de inmigración (EOIR) revelan un incremento en las órdenes de deportación emitidas contra solicitantes de asilo que no acudieron a sus audiencias. Los números pasaron de 19.069 en 2024 a 50.191 en 2025.
Cortes emiten miles de órdenes de deportación contra migrantes que no acuden a sus audiencias
En los primeros meses de 2026, ya se han emitido más de 48.000 órdenes de deportación, una cifra que se aproxima al número total de las emitidas en todo el 2025
Pero en los primeros meses de 2026, las cortes ya han emitido más de 48.000 órdenes de deportación, una cifra que se aproxima al número total de las órdenes emitidas durante todo el 2025.
La tendencia también se refleja en el conjunto de los casos migratorios. De acuerdo con el Registro Federal, las órdenes de deportación dictadas en ausencia aumentaron de unas 62.500 en 2022 a casi 310.000 en 2025.
Aunque estas órdenes pueden impugnarse, lograr que un juez las revoque es poco común y requiere presentar una justificación sólida.
Cortes vacías
Pegada a la pared, frente a la sala tres de la corte de inmigración de San Antonio (Texas), una hoja exhibía una lista con 96 nombres. Cada uno correspondía a un caso: una persona o una familia entera citada para comparecer ante el juez. Al concluir la jornada, apenas diez habían acudido a su cita.
En total, cerca de 300 personas estaban convocadas en un día ante los tres jueces del edificio, en la nueva táctica de audiencias masivas que se han extendido en tribunales estadounidenses desde la semana pasada. Pero la escena de ausencias se repetía de una sala a otra: donde se esperaba a cientos de comparecientes, solo aparecieron decenas.
Para quienes no se presentaron, la consecuencia es la misma: una orden de deportación.
San Antonio vivió la primera jornada de audiencias masivas esta semana, una práctica que la administración del presidente Donald Trump ha comenzado a aplicar en distintas cortes del país para acelerar los procesos migratorios, según denuncian abogados y activistas.
La medida consiste en citar a cerca de 100 personas el mismo día a las llamadas "master calendar hearings", la audiencia inicial en la que se organiza el caso y se fijan las fechas posteriores. Hasta hace poco, lo habitual era convocar entre 20 y 30 personas por sesión.
Falta de asesoría legal y miedo a ICE
El temor a ser detenidos por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) explica, en parte, las ausencias. El temor a una decisión adversa del juez de inmigración que culminaría con la detención de los agentes de ICE a la salida de la corte, una práctica de vieja data.
"La gente tiene miedo hasta de manejar cerquita de este edificio", dijo Daniela Alcalá, una venezolana que acudió a una corte de inmigración en San Antonio, Texas, para acompañar a una familiar y a tantear el terreno antes de su propia audiencia, prevista para agosto próximo.
A esto se le suma otra barrera: muchos de los citados probablemente no sabían que tenían audiencia ese día.
Las fechas fueron adelantadas —en algunos casos, personas con citas previstas para dentro de meses o incluso años fueron convocadas para este martes— y, para quienes enfrentan el proceso sin abogado, enterarse de esos cambios es difícil.
Priscilla Olivarez, abogada del 'Immigrant Legal Resource Center', explicó que en San Antonio el 80% de los migrantes ha carecido de representación legal en los últimos meses.
"Es un sistema muy complicado que, además, está cambiando a un ritmo acelerado. Es difícil incluso para los propios abogados de inmigración", señaló. A su juicio, el resultado es que cada vez más personas terminan sin la oportunidad real de presentar su caso ante un juez.
Los pocos que acuden en medio del temor
Incluso con este panorama, están también quienes decidieron acudir a la corte a pesar de los temores y la incertidumbre.
Una de ellas es Morelis Hernández, una venezolana originaria de Mérida que compareció junto a su hija de 10 años. "Preferí tomar el riesgo. Vinimos para acá con un propósito y lo queremos lograr", contó.
Llegaron sin abogado. Sentada frente al juez en una silla demasiado grande para ella, la niña escuchó la audiencia a través de unos audífonos de traducción simultánea, con los pies suspendidos en el aire. Al finalizar, el juez se dirigió directamente a la menor: "¿Tienes alguna pregunta?" Ella guardó silencio.
"Pórtate bien con tu mamá", le dijo el magistrado antes de despedirlas.
Cortes atestadas de casos
De acuerdo con la organización Transactional Records Access Clearinghouse (TRAC) de la Universidad de Syracuse en Nueva York, hasta marzo de este año, había 3,267,302 casos pendientes en las Cortes de Inmigración, de los cuales 2,322,302 son solicitudes de asilo que no han sido revisadas y/o resueltas.
Los solicitantes de asilo se encuentran a la espera de audiencias o de la decisión final sobre sus peticiones de asilo en los tribunales de inmigración. Esa espera podría llevar hasta 10 años.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos incorporó 77 nuevos jueces de inmigración permanentes y cinco temporales, para llegar a un total de 700 magistrados. La medida representa un paso hacia adelante que podrá ayudar a descongestionar las solicitudes de asilo en los tribunales de inmigración.
La Oficina Ejecutiva de Revisión de Inmigración (EOIR), una agencia del DOJ, dijo en un comunicado que el nombramiento de los 77 jueces es la promoción más grande de nuevos magistrados en la historia del país.
La EOIR ha contratado a 153 jueces de inmigración permanentes en este año fiscal, la cifra más alta registrada en un solo año en los récords de la agencia.
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FUENTE: Con información de EFE
