ver más
ELECCIONES 2016

Los extremistas del mundo blanco estadounidense contra Hillary Clinton

Son las milicias extremistas que se esconden, viven y entrenan en los bosques de Georgia y Carolina del Norte, armadas hasta los dientes con toda la parafernalia de guerra, muchos de ellos con instrucción militar
Por RUI FERREIRA

MIAMI.- No dicen abiertamente que la quieren matar o atentar contra ella si gana las presidenciales del martes, pero si Hillary Clinton sale presidenta ellos prometen que habrá una ‘revolución’.

Son las milicias extremistas que se esconden, viven y entrenan en los bosques de Georgia y Carolina del Norte, armadas hasta los dientes con toda la parafernalia de guerra, muchos de ellos con instrucción militar cuyos conocimientos pasan a otros.

No tienen una ideología definida, más allá de creer que si la candidata demócrata llega a la Casa Blanca y su rival, el republicano Donald Trump, es marginalizado, será la debacle. Algo así como si el país de la noche a la mañana se transformara en una nación comunista, porque obligatoriamente el Estado se apoderará de las personas y les quitará el derecho a portar armas.

Según el Centro Legal de Ayuda a la Pobreza en el Sur (SPLC, por sus siglas en inglés), en toda la nación hoy día existen aproximadamente 276 milicias activas mientras que en 2008, cuando el presidente Barack Obama ganó las elecciones, no pasaban de 42 conocidas.

Uno de esos grupos es la Fuerza de Seguridad Tres Por Ciento, que ha sacado el nombre de la noción de que no más de 3% de la población en ese entonces luchó por la independencia contra los ingleses en los años 1700.

Los de la Fuerza de Seguridad Tres Por Ciento han dicho a varios medios de prensa que han dejado ingresar a su entorno, que entre sus planes está llevar a cabo una manifestación masiva en Washington D.C. si Donald Trump pierde las elecciones, porque parten del principio de que si eso sucede es porque las elecciones están ‘amañadas’ y hay que protestar.

Trump es como un dios para los milicianos, el hombre que ha prometido limpiar a Estados Unidos de las malas influencias y el único con capacidad para ‘recuperar’ el país a su grandeza anterior, un concepto que tampoco saben definir con precisión.

“Nos hemos organizado y hemos crecido para esto (para impedir que Clinton llegue a la Casa Blanca) como los infantes de Marina. Nos estamos entrenando duro e intentamos perfeccionar nuestra capacidad operacional teniendo en cuenta la posibilidad de que llegue el día que nunca queremos que llegue”, explica Chris Hill, un abogado paralegal que se llama a si mismo ‘Bloodagent’ (Agente de Sangre) y es uno de los ‘sargentos’ que entrenan a los muchachos -como les llama- la mayor parte de ellos sin empleo fijo y que miran a los bosques como su hogar y a gente como Hill como sus padres.

Hill los hace correr todo el día, les organiza ‘juegos de guerra’, les enseña los entresijos de desmontar y montar un fusil automático, lo que son las tácticas de guerrilla, y ellos se divierten creyendo que están llamados a ser una especie de salvadores de la patria. Son los extremistas del mundo blanco estadounidense.

“Esta es la última oportunidad de salvar Estados Unidos de la ruina. Me sorprende como pude sobrevivir y sufrir a lo largo de estos ocho años de Obama sin volverme loco. Hillary será más de los mismo”, precisa el entrenador.

Chris Hill insiste en que no pretenden hacer uso inmediato de las armas pero en el día de las elecciones tampoco piensan dejarlas en casa o en los campamentos, al momento de ir a votar. Las autoridades de Georgia, por ejemplo, han advertido que no permitirán el porte de armas en los recintos electorales, pero se da por descontado de que hay zonas rurales donde las autoridades no tienen gran fuerza.

“Si ella gana, organizaremos la manifestación en Washington. No iremos armados en ella, pero protegeremos con armas a los manifestantes si les atacan”, asevera Hill.

Otro grupo, los ‘Guardianes del Juramento’, han desvelado que piensan enviar observadores a los recintos electorales, lo que miran como una respuesta a la consigna lanzada por el candidato republicano cada vez que exterioriza su, aparente, convencimiento de que los comicios están ‘amañados’.

Este grupo es uno de los pocos que ha tenido algún tipo de actividad fuera de sus ‘cuarteles’, cuando el 2014 algunos de sus miembros se aparecieron en Ferguson, Missouri, tras los violentos disturbios a causa de la muerte de un joven negro a manos de un policía blanco. En esa ocasión amenazaron con comenzar a asesinar activistas negros pero nunca pasó nada, después que el FBI tomó cartas en el asunto e hizo algunos arrestos.

Según Ryan Lenz, uno de los investigadores del Centro Legal de Ayuda a la Pobreza en el Sur, no hay duda de que la postulación de Trump ha dado oxígeno a los grupos extremistas y los ha llevado a manifestarse más abiertamente.

“Antes de esta campaña, sus ideas eran vistas como más bien marginales en el mundo político. Ahora las han legitimizado”, asegura Lenz.

 NULL

    

¡Recibe las últimas noticias en tus propias manos!

Descarga LA APP

Temas

Deja tu comentario

Te puede interesar