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Obama deroga trato preferencial a cubanos que emigran
MIAMI.- El presidente Barack Obama esperó “los últimos suspiros” de su administración para tumbar la política de “pies secos, pies mojados”, generando en el exilio cubano en Miami y el sur de la Florida una serie de reacciones más en contra que a favor de la medida.
El mandatario saliente eliminó de un “plumazo” la orden ejecutiva del expresidente Bill Clinton, que dio vida a la política de “pies secos, pies mojados”, en 1995, bajo la premisa de que esa normativa fue “diseñada para una era diferente”, en el marco de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba.
Obama no titubeó al decidir que, en adelante, los ciudadanos de Cuba que intenten entrar a los Estados Unidos ilegalmente y que no cualifiquen para auxilio humanitario, serán sujetos a ser devueltos a Cuba, en concordancia con las leyes de Estados Unidos y las prioridades en su aplicación.
El saliente titular de la Casa Blanca enfatizó que al tomar esa medida “tratamos a los migrantes cubanos de la misma manera que tratamos a los migrantes de otros países”. Y agregó: “El gobierno cubano ha aceptado el retorno de los ciudadanos cubanos que serán ordenados a volver a Cuba, así como ha venido aceptando el retorno de los migrantes interceptados en el mar”.
“Con este cambio seguiremos recibiendo a los cubanos así como recibimos a los inmigrantes de otras naciones, en concordancia con nuestras leyes. Durante mi Administración, hemos trabajado para mejorar la vida del pueblo cubano, dentro de Cuba, al proporcionarles un mayor acceso a recursos, información y conectividad con el mundo”, dijo.
Con la eliminación de esa política, Obama también puso fin al Programa de Parole de Médicos Cubanos (“Cuban Medical Professional Parole”) y, en consecuencia, los médicos cubanos serán elegibles para solicitar asilo en las embajadas y consulados de Estados Unidos en todo el mundo, según los procedimientos aplicables a todos los extranjeros.
Al respecto, el senador republicano de origen cubano, Marco Rubio, insinuó que el presidente electo, Donald Trump, restablecería ese programa para los médicos cubanos en brigadas internacionales.
"Soy optimista [de] que la Administración entrante de Trump revertirá esta parte de la orden ejecutiva y permitirá que los médicos pidan asilo en los consulados y embajadas de EEUU", dijo Rubio, que consideró las misiones internacionales de médicos cubanos como "represión política" de La Habana.
“Concesiones al régimen”
Tras la decisión del presidente Obama, la congresista cubanoamericana Ileana Ros-Lehtinen afirmó que “Castro utiliza a refugiados como peones para obtener más concesiones de Washington, razón por la cual no debería terminar con el programa médico cubano, ya que es una concesión al régimen que envía a sus médicos a naciones extranjeras en forma de esclavitud moderna”.
Para la legisladora federal, “la Casa Blanca cedió a lo que Castro quiere, en lugar de defender los valores democráticos de los Estados Unidos, regresar fugitivos de la justicia de Estados Unidos como Joanne Chesimard o buscar la recompensación para los ciudadanos de los Estados Unidos por sus propiedades confiscadas”.
A juicio de la congresista, este es “otro mal negocio de la administración de Obama, que ha cambiado la política de ‘pies secos, pies mojados’ por la eliminación de un importante programa que socavaba al régimen de Castro y proporcionaba la libertad a médicos cubanos, los cuales están forzados a trabajar en una esclavitud moderna que sólo beneficia a este régimen opresor”.
“Visión equivocada”
Entretanto, Mario Díaz-Balart, también congresista federal por la Florida, dijo que con sólo ocho días [para finalizar] su administración, el presidente Obama ha encontrado una manera más de frustrar las aspiraciones democráticas del pueblo cubano y proporcionar otra “concesión vergonzosa” al régimen de Castro.
Díaz-Balart consideró “equivocada la visión de Obama”, después de haber retirado al régimen de Castro de la lista de terroristas y otorgarle reconocimiento diplomático. “El siguiente paso lógico es negar a los cubanos oprimidos la posibilidad del asilo político”, indicó.
Agregó que la política del presidente Obama hacia el régimen de Castro no ha mejorado los derechos humanos en la isla, y señaló que los arrestos políticos documentados llegaron a cerca de 10.000 en 2016.
“Fuerte impacto”
A las voces de rechazo se sumó la del alcalde de Miami-Dade, Carlos Giménez, quien dijo que al ser este el condado de mayor población de cubanoamericanos en los Estados Unidos, la decisión de eliminar la política de “pies secos, pies mojados” impactará a esta comunidad.
“Me decepciona saber que el programa de parole para médicos también será eliminado. El destino de los médicos que se beneficiaban de esta protección volverá a estar en manos de la dictadura, y es lamentable que estos médicos no puedan practicar la medicina libremente”, sentenció.
Dijo también que guarda la esperanza de que algún día los cubanos de la isla se beneficien de todos los privilegios y libertades que tienen los cubanos en Miami.
“Gran caos”
De otro lado, el abogado de inmigración, Wilfredo Allen, dijo que la medida adoptada por Obama podría generar un “gran caos” en la frontera con México, por la eliminación del parole que recibían los cubanos al ingresar por mar o por tierra a los Estados Unidos.
Allen, quien considera que esta orden presidencial es “catastrófica”, agregó que en adelante el cubano que llegue al país, por cualquier medio, podría quedar en libertad bajo palabra, no recibirá ningún parole, y posiblemente al año y un día no podría legalizar su estatus migratorio, convirtiéndose en otra persona indocumentada en los EEUU.
El letrado indicó que tras la acción del presidente saliente, en Cuba se podría generar un clima de zozobra que conduzca a más gente a intentar salir de la isla.
“Balseros indocumentados”
A su turno, el presidente del Movimiento Democracia, Ramón Saúl Sánchez, opinó que la acción ejecutiva del saliente mandatario, Barack Obama, es el comienzo de una nueva era de “balseros cubanos indocumentados” en Estados Unidos.
Sánchez, activista cubano en el exilio que ha protagonizado un alto número de acciones en contra del régimen castrista, señaló que “Obama ha creado una nueva figura y es la del cubano indocumentado que vendrá a hacer parte de ese segmento de la sociedad que se encuentra en este país sin estatus legal”.
El exiliado afirmó que por el hecho de que Obama haya tumbado esa política, los cubanos no dejarán de huir de la isla, bajo el argumento de que en Miami y en el sur de la Florida, como también en otros lugares de EEUU, se encuentra “gran parte de su familia y una comunidad cubana arraigada desde hace alrededor de 60 años”.
“No era una opción efectiva”
En el marco de una perspectiva diferente se manifestó la Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA) que, asegura, nunca consideró la directiva presidencial de Clinton de “pies secos, pies mojados” como “una opción efectiva y justa” para la situación causada por los continuos intentos de los cubanos de ingresar a Estados Unidos.
Desde la óptica de esta organización, es “oportuna una revisión de la política actual, siempre y cuando el derecho a un debido proceso legal para aquellos que puedan demostrar que son perseguidos encuentre la plena protección de la ley y se dé una solución humanitaria y efectiva a los miles de cubanos varados por toda América Latina”.
Asimismo, la FNCA dijo reconocer “los extraordinarios esfuerzos” del pueblo americano y sus sucesivos gobiernos por ayudar a aliviar la tragedia sufrida por el pueblo cubano durante las últimas seis décadas. “Tragedia ésta cuya exclusiva responsabilidad recae en el régimen castrista”, puntualiza el comicado.
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