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ELECCIONES 2020

Obama intenta aprovechar últimas horas de campaña en Miami en favor de Biden

El expresidente demócrata regresó a la Ciudad del Sol y disertó con sus dotes de orador frente a un público joven en la Universidad Internacional de la Florida
Por FRANK LÓPEZ BALLESTEROS

MIAMI - En menos de una semana los máximos “estandartes” del partido Demócrata estuvieron en el sur de Florida para abogar por la candidatura de Joe Biden y Kamala Harris, una señal urgente de que es aquí donde todo puede acabar y no hay nada seguro hasta bien entrada la noche del 3 de noviembre.

El expresidente Barack Obama lo sabe mejor que nadie cuando de matemática electoral se trata, ganó Florida en 2012 por 0,9 puntos porcentuales.

Por eso estuvo este lunes en el Estado del Sol, la segunda vez en menos de una semana, para volver a pedir el voto por Biden en una contienda en la que, según sus palabras, reelegir a Donald Trump en la presidencia “sería el peor error para la democracia”.

El otoño floridano de brisa fresca dio la bienvenida a Obama este lunes por la noche en el campus principal de la Universidad Internacional de Florida (FIU) en el condado de Miami-Dade, donde una multitud de jóvenes lo escuchaba atento cual maestro imparte una lección.

El ambiente en el lugar, más allá de la energía que la FIU emana por sus espacios, mostró una vez más, el poder histriónico de Obama para lograr la atención del público.

También apropiarse de la postura y atuendo oportunos, a tono con el momento, son una de sus estrategias de comunicación. Allí estaba, sin corbata de rigor y en un tono informal, hablando ante una multitud de estudiantes que no hacía más que grabarlo con sus teléfonos, escucharlo, aplaudirlo, pero, sobre todo, admirarlo.

El ex comandante en jefe fue presentado por Grace Meatley, que llegó a Estados Unidos a la edad de 10 años desde su natal Kingston, Jamaica, y ha servido a la comunidad del sur de Florida como enfermera por más de 30 años. Su historia y mensaje fue esencial en este acto por dos razones.

Primero, Grace ha estado trabajando en la Unidad de Cuidados Intensivos del Jackson Memorial Hospital atendiendo pacientes con COVID-19. Segundo, y no menos importante, es extranjera, un aspecto que los detractores del presidente Trump han utilizado para demonizarlo al valerse de frases dichas por el mandatario que lo presentan como una figura antiinmigración.

“Trump dice que Biden es un socialista…, dijo Obama y aseguró, “él no es un socialista. Fue dos veces mi vicepresidente y sabemos quién es Joe”, lanzó a la multitud con la urgente necesidad de aclarar, por enésima vez, que el candidato demócrata no simpatiza con el comunismo o socialismo tan temido por los americanos, y, sobre todo, por los votantes del sur de Florida.

Y aprovechó el entorno para arrancarle aplausos a la multitud cuando reseñó el encuentro del Presidente con el mandatario norcoreano Kim Jong-un, “¡Trump es el que abraza a los dictadores y a los gobiernos represivos”, dijo Obama.

Desde un autocine el 24 de octubre en North Miami, el exmandatario insistió a los votantes que la urgente necesidad de elegir a Biden es para mantener vivo el programa estrella de su mandato, el Obamacare, con el que millones de personas alrededor del país se han beneficiado.

Fue el mismo argumento que este lunes Obama lanzó en Miami para advertir sobre el riesgo que representaría que la administración Trump deseche el programa de seguro médico que dejaría sin cobertura a unas 25 millones de personas.

Florida, un campo de batalla crucial para este martes, agregó 1.6 millones de votantes registrados desde las elecciones de 2016, lo que es sustancialmente más que los dos ciclos anteriores de elecciones presidenciales (929,000 entre 2012 y 2016; 687,000 entre 2008 y 2012), según los datos del Centro Pew sobre la base del registro electoral estatal.

En las elecciones de 2016 contra Hilary Clinton el hoy presidente Trump ganó la Casa Blanca solo por 10.000 votos frente a su contrincante demócrata. Atrás quedó la racha histórica de Obama en 2008 y 2012 cuando los floridanos lo llevaron hasta Washington en dos ocasiones.

El discurso del líder demócrata este lunes en Miami fue reiterativo en la misión que tiene la campaña demócrata por desmentir a Trump cuando acusa a Biden de ser socialista, advertir que su campaña tiene rasgos de xenofobia o los riesgos de suprimir el programa de salud, matizó Obama.

Pero el mensaje que los republicanos y demócratas están dejando con sus visitas estos últimos días dice mucho sobre lo que Florida podría pesar en esta contienda.

Obama dos veces en una semana, Biden visitando el condado de Broward y la ciudad de Tampa el jueves. La candidata a la vicepresidencia demócrata Kamala Harris el sábado en el condado de Miami Dade, y tanto Trump como su hija Ivanka el viernes y domingo con paradas técnicas explicando los motivos por los que una reelección del republicano es clave, son las muestras más claras.

Actualmente hay 5,30 millones de demócratas registrados y 5,17 millones de republicanos en el estado, una ventaja de unos 134.000 votantes a favor de los demócratas. Pero el tamaño de ese margen ha caído de 327.000 en 2016 y 658.000 en 2008, una razón que ha forzado a ambos partidos a lanzarse para ganar cada voto para este tres de noviembre.

Florida es un estado pendular de donde salen 29 votos del colegio electoral, sin embargo, es el poder del voto hispano con unos 2,5 millones de ellos registrados para sufragar, lo que hace de la península un punto clave.

Casi 476.000 hispanos adicionales están registrados para votar en Florida en 2020 en comparación con 2016, un 30% del crecimiento general del estado en votantes registrados durante ese período, según el Pew.

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