CHICAGO.- El mexicano Miguel Pérez Jr., un veterano de guerra pendiente de deportación, perdió una apelación para evitar ser expulsado de los Estados Unidos, pero ha decidido "resistir y mantener la lucha", anunciaron este lunes activistas y también su abogado.
Veterano de guerra pierde apelación para no ser deportado de EEUU
"La lucha será ahora en nombre de todos los veteranos con tarjeta verde ("green card", de residente en los EEUU) y que son deportados", señalaron activistas de La familia Latina Unida/Sin Fronteras, una organización sin ánimo de lucro de Chicago que apoya a Pérez, mexicano de 39 años, actualmente detenido.
El condecorado excombatiente en Afganistán, de las Fuerzas Especiales de EEUU, tiene residencia permanente pero enfrenta una posible deportación después de haber cumplido una pena de siete años en una prisión estatal por tráfico de drogas.
En su último intento para frenar la orden de deportación, sus abogados presentaron un recurso ante el Séptimo Circuito de Apelaciones, sobre la base de que podría ser blanco de los cárteles de drogas mexicanos, interesados en reclutar a veteranos con experiencia en combate.
La apelación fue denegada por el panel de tres jueces, por lo que el abogado de Pérez, Chris Bergin, presentó de inmediato un nuevo pedido de suspensión de la deportación.
Esta vez se argumenta que Pérez necesita una atención médica que no podría recibir en México, por el Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT) que sufre, debido a su participación en operaciones militares, al no existir en el vecino país tratamiento para veteranos de guerra.
Asimismo, la defensa de Pérez aguarda respuesta de Inmigración a un pedido de ciudadanía retroactiva, a la que tendría derecho por los servicios prestados al ejército estadounidense.
"Su reclutador le aseguró que la ciudadanía se procesaría automáticamente, durante su tiempo de servicio", pero ello no ocurrió y ahora Pérez carece de protección para evitar la deportación, declaró Bergin en conferencia de prensa.
El mexicano ha pasado el último año en un centro de detención de inmigrantes en Kenosha, Wisconsin, donde no estaría medicado adecuadamente, en un presunto intento del servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) de obligarlo a aceptar una deportación voluntaria, afirman los activistas.
Pedidos anteriores de libertad bajo fianza, que le correspondería por haber excedido el tiempo de detención permitido en un establecimiento de Inmigración, fueron rechazados.
Tampoco fue posible que al veterano se le aplicara la protección de la Convención contra la Tortura, de las Naciones Unidas, firmada por Estados Unidos.
Hoy además de pidió la intervención de miembros del Congreso en favor de Pérez y de otros veteranos en sus mismas condiciones.
"Creemos que es una injusticia deportar a quienes han servido valientemente a este país", dijeron los activistas en un comunicado.
El propio texto insta a los legisladores a incluir este tema dentro de "los esfuerzos actuales que se realizan para abordar otras injusticias de la ley de inmigración', en referencia a las negociaciones por el futuro de los denominados "soñadores" que llegaron a este país de la mano de sus padres.
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FUENTE: EFE
