ver más
CAMBIOS EN CUBA

El nuevo arzobispo de La Habana y los retos de la Iglesia

Juan de la Caridad García Rodríguez, natural de Puerto Principe, en el centro oriental de la isla, asume la jerarquía de una institución acusada de haberse plegado a los intereses del régimen de la Habana en lugar de respaldar los intereses de su pueblo

MIAMI.-ROSA TANIA VALDÉS
Especial

Unir a la Iglesia Católica cubana y, -a la vez-, mantener el conveniente diálogo con el gobierno comunista de Cuba, parece ser el más grande desafío que enfrenta el nuevo Arzobispo de La Habana, Juan de la Caridad García Rodríguez.

Y es que observadores consideran que su sucesor, el cardenal Jaime Ortega, cuyo reemplazo fue anunciado esta semana, calentó las relaciones con el gobernante Raúl Castro, preparó la visita de 3 papas a la isla en 20 años y hasta ayudó al deshielo entre La Habana y Washington pero dejó no pocas asignaturas pendientes a lo interno de la Iglesia Católica de la isla.

García Rodríguez nació en la antigua villa de Puerto Príncipe en 1948 y desde pequeño asistió a misa cada día antes de ir a  clase. Aunque quiso ser pelotero, a los 13 años fue al Seminario y en 1972 fue ordenado sacerdote.

Antes de asumir en La Habana en fecha que aún no precisada, García Rodríguez se desempeñó en parroquias y posiciones dentro de la misma su región eclesiástica.

 “Indiscutiblemente el nombramiento me ha asustado, no puedo negarlo”, dijo el sacerdote a Radio Martí, tras el anuncio de su nombramiento esta semana.

“Siempre es un reto porque es algo nuevo para mí, es un aspecto nuevo, si, La Habana es La Habana, La Habana es una puerta al mundo ciertamente”, agregó.

García Rodríguez hereda de Ortega las consecuencias de un polémico legado.

Observadores cercanos al tema consideran que su liderazgo estaba erosionado, y hasta algunos sostienen que en los últimos tiempos hubo un divorcio entre Ortega y la Conferencia de Obispos Católicos debido a la resistencia de un sector de la Iglesia al diálogo con Castro.

Los analistas ven pistas en el hecho de que la más reciente Carta Pastoral, “La esperanza no defrauda”, fue publicada en septiembre del 2013.

A la vez, desde el histórico acercamiento entre La Habana y Washington anunciado en diciembre del 2014 hasta la fecha, la Conferencia de Obispos Católicos, no ha emitido ningún documento acerca de temas clave como el nuevo contexto en que se desarrollan los cambios en Cuba.

El nuevo Arzobispo de La Habana y los comunistas

Ortega se las supe arreglar muy bien con las autoridades cubanas. Sus críticos alegan que tanto se parcializó que se olvidó de los opositores después que negoció en el 2010 la liberación de centenares de estos que tuvieron que partir al exilio en Estados Unidos y España.

Pero parece que García Rodríguez  tiene muy claro el escenario al que se enfrenta.

“En estos momentos los comunistas te reciben y te mandan a pasar, escuchan lo que uno va a decir o está diciendo y al final te dicen: ‘yo soy de una denominación cristiana pero no soy católico’”, dijo monseñor García Rodríguez en una entrevista  a fines del 2015 en el programa de televisión católica “Donde Dios llora”.

Desde el 2002 es Arzobispo de Camagüey, un sitio donde es conocido admirado por su labor pastoral. También tiene el consentimiento de la jerarquía católica.

 "El nombramiento de Monseñor Juan García es algo que ha sido recibido aquí con mucha alegría, con mucho gozo, en la esperanza de que ciertamente él va a dar continuidad a este servicio pastoral, y a la vez va a imprimir, como debe ser, el sello de su personalidad", dijo recientemente monseñor José Félix Pérez, secretario de la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba.

Antes de asumir su puesto, García Rodríguez ya cuenta también con la admiración del Arzobispo de Miami, Thomas Wenski.

“Yo diría que este es un obispo, como dice el papa Francisco, que huele a las ovejas.  Un hombre que sabe cómo enfrentarse a los retos pastorales de la Cuba de hoy”, comentó recientemente Wenski.

Ahora queda por ver cómo manejará su relación con los disidentes, muchos de los cuales terminaron molestos con el desempeño de Ortega, a quien acusaron de plegarse al gobierno comunista de La Habana.

Los augurios son buenos

Dagoberto Valdés, quien dirige la revista Convivencia, en Pinar del Río, dio el visto bueno.

“El Papa ha nombrado a un arzobispo pastoral y misionero, el que necesita la Iglesia en este momento, dijo Valdés, quien es un abierto crítico al gobierno comunista.

García Rodríguez tendrá que lidiar con la “nostalgia” de dejar su tierra natal, y a la vez trabajar para intentar avanzar en temas pendientes  que no pudo resolver Ortega, entre ellos el acceso a la educación y los medios controlados por el Estado.

“Monseñor Juan García, nuevo Arzobispo de La Habana, se impone el "centrismo" camagüeyano”, dijo en su perfil de Facebook Lenier González, subdirector del proyecto cívico Cuba Posible.

LEA TAMBIÉN:

 NULL

    

¡Recibe las últimas noticias en tus propias manos!

Descarga LA APP

Deja tu comentario

Te puede interesar

video
video