CARACAS.-El reingreso activo de Venezuela al Fondo Monetario Internacional (FMI), anunciado el 16 de abril, es una puerta fundamental que permite ir por el rescate inaplazable de la economía sumida en una situación de desajustes y deterioro a la que ha estado sumida por años, asegura la economista Tamara Herrera, consultora en sector financiero y en riesgo país.
Relación fructífera del FMI y Venezuela depende de la transparencia fiscal y la seguridad jurídica
La activación de la membresía de Venezuela en el organismo multilateral es un paso fundamental que requiere de voluntad, tras el tiempo perdido, afirma experta
Sin embargo, esto requiere de la voluntad política de transparencia en las cuentas y de seguridad jurídica por parte de la gestión de la encargada Delcy Rodríguez, indispensable para la relación con el organismo multilateral y los resultados, según puntualiza.
“La activación de la membresía de Venezuela en el FMI es un paso fundamental. Venezuela ha perdido muchísimo tiempo; tiene postergadas no solo reformas, sino también trabajos de infraestructura muy apremiantes y muy rezagados, y eso requiere una cantidad de dinero que Venezuela no tiene en su haber, ni siquiera con las condiciones de futura activación petrolera, y por eso hay que moverse desde ya, independientemente de muchas otras cosas”, afirma la experta.
Explica que el impacto positivo de las relaciones reactivadas “no es instantáneo”, pero subraya que “lo que sí debe serlo es el inicio de una vez de toda conversación, contacto y enrutamiento de esto”.
Financiamiento con condiciones
El FMI, con sede en Washington, informó que ya tiene un equipo asignado para trabajar en Venezuela, luego del anuncio de la futura implementación de un programa de apoyo financiero "siempre que podamos ponernos de acuerdo sobre el camino a seguir", según advirtió la directora gerente del Fondo, Kristalina Georgieva.
La decisión abre la posibilidad de financiamiento por más de 8 millardos de dólares para atender sectores críticos, como la infraestructura del sistema eléctrico, y también las relaciones con otros organismos internacionales como el Banco Interamericano de Desarrollo y el Banco Mundial, en un contexto del avance de relaciones entre EEUU y Venezuela y de licencias petroleras.
En su declaración, Georgieva aseguró que "ya han entablado un diálogo constructivo” con Venezuela, “demostrando así su buena fe".
Pese a ello, Rodríguez dijo el sábado pasado que “no está previsto ningún programa de endeudamiento” con el FMI, en sintonía con el argumento político de “soberanía económica” del chavismo que en 2007 derivó en la salida de Venezuela de los organismos de financiamiento internacional.
Tras calificar de “importante” la “recuperación” de las relaciones, Rodríguez hizo más énfasis en la recuperación de las reservas internacionales con los 5,000 millones de dólares los Derechos Especiales de Giro (DEG) bloqueados por el FMI.
Posición de Delcy Rodríguez, ¿retórica?
La posición de Rodríguez, que anticipó uno de sus ministros, generó desconcierto en sectores financieros y políticos.
“Yo espero que eso no sea así y que algunas cosas sean solo retóricas”, comenta Herrera, quien agrega que también “hay mucho desconocimiento en general” acerca de que el financiamiento del Fondo “no significa necesariamente un aumento de la deuda”.
“Ellos tienen en mente desde hace años el acceso a los DEG sin ningún condicionamiento. Pero estamos en una relación muy sui generis” “, dice y agrega:
“Espero que no haya solo la miopía de quedarse en el acceso a los DEG y aprovechar justamente el potencial de apoyo técnico y credibilidad que puede dar el FMI a todos los programas que tiene que adelantar el país en todas las órdenes de la vida”.
La experta prosigue: “Si no hay intención de buscar financiamiento, yo espero que en el futuro la haya, porque la necesidad es gigantesca”, advierte.
Puntualiza que el FMI fue muy claro sobre la reanudación de relaciones: “Nada de eso puede suceder sin el consentimiento de Venezuela, así que, si eso está, es porque se solicitó”.
FMI, una puerta para Venezuela
Según Herrera, la activación de relaciones entre el FMI y Venezuela puede traducirse como un paso que “debería ser trascendental” dada las condiciones que ofrece para la economía del país, en medio de las urgencias.
“Eso va a permitir una capacidad de diagnóstico muchísimo mejor, una puesta al día en la rendición de cuentas de Venezuela y, por supuesto, abre la puerta de algo sumamente necesario en este momento para el país como lo es el apoyo técnico”, indica Herrera, quien es también miembro de GlobalSource Partners, red global de economistas independientes especializados en mercados emergentes.
El problema de la migración sin precedentes y la polarización política en el país han puesto en evidencia una escasez de apoyo técnico local que hace difícil en este proceso tan singular conseguir personal idóneo y bien preparado con rapidez.
“El apoyo técnico, además de la experiencia del FMI que ha apoyado a una gran cantidad de países en condiciones tan complejas o similares a las de Venezuela, es una gran ventaja y permite un diagnóstico real, porque no hay en este momento quien se pueda ocupar de eso”, destaca.
“Cualquier cosa que se active, cualquier relación, programa o proyecto que se active en Venezuela va a tener una mayor credibilidad por estar involucrado justamente el FMI en esos procesos que se inician”, acota.
Relación con Impacto financiero
Otro aspecto positivo es su impacto en el sector financiero.
“El FMI provee distintas formas de apoyo financiero y, según la complejidad o gravedad o características críticas de cada país, tiene incluso modalidades de financiamiento rápido o de financiamiento puente, antes de iniciar programas que hagan avanzar las reformas que Venezuela tiene rezagadas”.
Indica que los programas pueden ser de mediano o más largo plazo, según la complejidad del caso, pero también está el acceso a los DEG de corto plazo y sin condicionamientos y es el caso de Venezuela.
A este impacto positivo de la formalización de la membresía venezolana se suma la posibilidad de lograr una estabilización cambiaria, uno de los problemas que afecta con más fuerza la economía y la vida de la población en general. “Por supuesto que incide”, acota.
Los programas de financiamiento permitirían la obtención de recursos suficientes cuyo uso tendría que jerarquizar, principalmente en el alivio del servicio eléctrico que Herrera considera una “prioridad incuestionable”.
“Yo espero que Venezuela tenga la capacidad de aprovechar el tiempo y la oportunidad que esto da”.
Transparencia y seguridad jurídica
La fluidez de las relaciones con el FMI dependería de la transparencia de la información financiera oficial y la seguridad jurídica que proporcione la gestión venezolana y que es vital para el trabajo del ente multilateral.
En cuanto a la transparencia necesaria, Herrera señala que, pese al problema de la opacidad de información necesaria, en el Banco Central “todavía hay gente muy calificada” y “afortunadamente en la mayoría de los casos se ha seguido recabando información, aunque no se haya publicado”.
Sin embargo, subrayó que “en lo financiero fiscal soy poco optimista”.
“Ha habido a lo largo de varios lustros por lo menos un gran desorden y una actividad expresa de retirar información fiscal de la visibilidad pública. O sea, no solo dejar de publicar, sino que algunos ministros en el pasado retiraron información histórica fiscal, aunque quedaron algunas piezas importantes”, indica.
La experta resalta, además, la importancia de la seguridad jurídica, un aspecto que resienten inversionistas del exterior, interesados en participar en áreas de petróleo y minería bajo el control del gobierno de Donald Trump.
Oportunidad trascendental
“Venezuela no ha tenido un gran desempeño en la seguridad jurídica que es vital para cualquier país y para toda decisión de actividad, de inversión, de negocio, de asociación con nacionales, y es un tema fundamental para el FMI”, afirma.
“No es por la relación con Venezuela y su gobierno, sino obviamente es un requisito para el éxito de los programas que se pongan en práctica, lo importante es que haya una compenetración y una clara noción de los beneficios que puede generar esta relación para el país no solo directamente con el FMI, sino que también, simultáneamente con otros organismos multilaterales, como el Banco Mundial, importantísimo por su trayectoria de financiamiento de programas sociales”, acota Herrera.
Venezuela podría recurrir a otros medios para aliviar sus angustiantes problemas económicos y no apelar a programas de endeudamiento, pero la experta considera que no sería la mejor opción.
“Todo sería muchísimo más lento y menos coherente en el sentido técnico del avance a cuando se está con organismos que tienen experiencia mundial para tratar con países distintos, con problemas de diversa índole y gravedad, y sería muchísimo mejor. Es un desperdicio no usar este espacio”.
¿Qué tan confiable puede resultar la gestión de Rodríguez? Para Herrera, es un tema que le toca demostrar a la jefa encargada de Venezuela, pero en el proceso de estabilización financiera en el que, dice, aún se encuentra el país, “la activación de la relación con el Fondo es una gigantesca, trascendental y conveniente oportunidad”.
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FUENTE: Entrevista a la economista Tamara Herrera, especialista en riesgo país, con información de DLA
