MIAMI.- La operación que puso fin a décadas de dictadura chavista en Venezuela marca, según los congresistas Mario Díaz-Balart, María Elvira Salazar y Carlos Giménez, el inicio de una transición que no admite herederos del régimen.
Congresistas del sur de Florida: "Las fuerzas de EEUU no permitirán que el régimen chavista se mantenga"
Los republicanos Mario Díaz-Balart, María Elvira Salazar y Carlos Giménez advirtieron que Delcy Rodríguez es “ilegítima” para liderar la sucesión hacia un nuevo gobierno en Venezuela
Ante la incertidumbre sobre el vacío de poder y las recientes maniobras de figuras como Delcy Rodríguez para reclamar la presidencia, los legisladores mostraron una postura integral: la única legitimidad reside en los resultados electorales de julio de 2024 y en la oposición democrática liderada por María Corina Machado y Edmundo González.
"El Cartel de los Soles no tiene cabida"
En una de las intervenciones más contundentes, Díaz-Balart lanzó una advertencia directa a los remanentes del chavismo que intenten aferrarse al poder o que traten de estabilizar el régimen tras la caída de su cabecilla.
El congresista cubanoamericano confirmó que la operación militar no se limita a una extracción, sino que implica una vigilancia activa para guiar el futuro de Venezuela.
"El presidente dijo claramente hoy: las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos todavía están ahí, están en el área y no van a permitir que se mantenga ese régimen", aseguró.
El legislador enfatizó que el estatus quo se rompió definitivamente y que la administración Trump mantiene una política de ‘cero tolerancia’ hacia la estructura criminal que gobernó el país.
"Ese régimen, el Cartel de los Soles, no tiene cabida ni futuro en Venezuela", sentenció, al tiempo que subrayó que la transición hacia la democracia es inminente.
Delcy Rodríguez y legitimidad de elecciones
Ante la posibilidad de que la vicepresidenta del régimen, Delcy Rodríguez, intente asumir el mando, los congresistas fueron tajantes al desestimar su autoridad. Giménez calificó a Rodríguez como "ilegitima" y parte integral de la estructura criminal sancionada.
"Yo no estoy contento con que ella sea parte de esa transición porque, para mí, y creo que para el pueblo venezolano, ella es ilegítima", afirmó Giménez, quien insistió en la necesidad de una fórmula que respete la voluntad popular expresada en las urnas hace año y medio.
Salazar reforzó esta posición al recordar que tanto Rodríguez como su hermano Jorge, y figuras como Diosdado Cabello, integran listas de sancionados e imputados por la justicia norteamericana.
“La señora Delcy Rodríguez dijo hace algunas horas que Maduro era el presidente legítimo de Venezuela y que Estados Unidos lo tenía que liberar. Ya ahí está mostrando sus colores”, añadió.
"No se pueden ir los Estados Unidos y dejar a cualquiera de estos bandidos, porque es como la historia de Alí Babá y los 40 ladrones. No vas a poner al ladrón número 25", ilustró Salazar.
Para los legisladores, la ruta es clara: validar el mandato de las elecciones de julio de 2024. "Sabemos que María Corina y Edmundo González ganaron", recordó Salazar, quien señaló además que la oposición y la sociedad civil representan la "fuerza legítima" que Estados Unidos apoya para liderar la reconstrucción del país.
Si bien dijeron respaldar la legitimidad del triunfo opositor de 2024, los congresistas coincidieron también en que la decisión final sobre el mecanismo de transición recae exclusivamente en la voluntad popular y no en una imposición externa.
Tanto Díaz-Balart como Salazar plantearon la posibilidad de que sean los propios venezolanos, a través de la sociedad civil organizada, quienes determinen si validan los resultados previos o convocan a nuevos comicios libres, siempre bajo la premisa de que la ciudadanía defina su hoja de ruta para legitimar a sus autoridades en un proceso transparente y sin la injerencia del chavismo.
Justicia y fin de la impunidad
Los congresistas compararon los eventos de este sábado con hitos históricos de la política exterior estadounidense, como la captura de Manuel Antonio Noriega en Panamá en 1990. Giménez fue más allá y sugirió que Maduro corrió con mejor suerte que otros enemigos de Estados Unidos.
"Nicolás Maduro es un narcoterrorista y tuvo suerte de que no le pasó lo que a [Qasem] Soleimani o a Osama Bin Laden", declaró Giménez. Destacó que ahora el dictador venezolano deberá enfrentar a la justicia estadounidense.
Entretanto, Salazar celebró que finalmente se impusiera la política de "los pantalones políticos" del presidente Trump, quien, a su juicio, cumplió la promesa de confrontar a los "malos actores" del hemisferio.
"Se le advirtió públicamente al tirano Maduro que se fuera, que sus días estaban contados", añadió Díaz-Balart y recordó las múltiples oportunidades que el régimen chavista despreció para una salida negociada.
Efecto dominó
La caída de Maduro supone, según el análisis de Giménez, un golpe mortal para las dictaduras aliadas en la región, específicamente Cuba y Nicaragua. En ese sentido, el congresista advirtió a los regímenes de Miguel Díaz-Canel y Daniel Ortega que "tomen nota".
"El régimen cubano está probablemente en el punto más débil de su historia, no pueden ni mantener las luces encendidas", explicó Giménez.
Argumentó que sin el soporte económico y petrolero que proveía el chavismo, el colapso de la dictadura en La Habana se acelerará, de acuerdo con su criterio.
"Ahora que no tendrán más ayuda del régimen de Maduro, eso los hará mucho más débiles", concluyó.
Los tres representantes coincidieron en que este evento marca el inicio de una nueva época para el hemisferio occidental, donde la impunidad para los narcoestados ha llegado a su fin.
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