MIAMI.– Ron DeSantis, gobernador de Florida, anunció un proyecto de ley para crear una Declaración de Derechos del Ciudadano ante la Inteligencia Artificial y regular los centros de datos. La propuesta, presentada por el mandatario en The Villages, junto a Megan García, madre de un adolescente que se suicidó tras interactuara con un chatbots, tiene la intención de reforzar la privacidad, proteger a menores y evitar impactos económicos y sociales derivados de la expansión de la IA.
DeSantis propone Declaración de Derecho del Ciudadano frente a IA y limitar expansión de centros de datos en Florida
El gobernador presentó un plan para regular el uso de IA en Florida impulsado en parte por el testimonio de Megan Garcia, madre de un menor que murió por suicidio tras interactuar con chatbots sin controles
El proyecto legislativo presentado por el gobernador busca regular el uso de la inteligencia artificial y contener los impactos de los centros de datos de hiperescala. La iniciativa también incluye la Declaración de Derechos del Ciudadano ante la IA, nuevas restricciones a compañías tecnológicas "que acumula tanto poder" y límites al uso estatal de herramientas creadas en China. DeSantis aseguró que la propuesta busca “proteger la privacidad, la seguridad y la calidad de vida de los floridanos”.
Una advertencia sobre el desequilibrio de poder
El gobernador Ron DeSantis abrió su intervención recordando las bases filosóficas del sistema constitucional estadounidense. Sostuvo que los padres fundadores concibieron un modelo de equilibrio de poderes para limitar las concentraciones de autoridad, prevenir abusos y proteger los derechos individuales.
DeSantis argumentó que, en la actualidad, ese riesgo no proviene solamente del gobierno, sino también de las grandes compañías tecnológicas, cuyo alcance económico y social —según dijo— supera en ciertos ámbitos a las instituciones públicas.
“Los padres fundadores entendieron que la naturaleza humana es imperfecta y diseñaron un sistema con frenos y contrapesos. Hoy, el poder que acumulan algunas empresas tecnológicas refleja esos mismos riesgos y debe ser regulado para proteger a los ciudadanos”, afirmó.
El gobernador advirtió que permitir que un puñado de empresas controle el desarrollo de la IA sin supervisión estatal equivaldría a renunciar al principio de autogobierno:
“No podemos simplemente entregar las decisiones sobre nuestra vida social y económica a Big Tech. No están incentivadas a velar por el interés público, sino por el beneficio corporativo”.
Rechaza la justificación de la guerra geopolítica
DeSantis también rechazó el argumento de que EEUU debe evitar regular la IA para “ganarle a China”, calificándolo como una justificación vacía promovida por las propias compañías tecnológicas. Según el gobernador, esa narrativa ignora la realidad comercial: las empresas de Silicon Valley no buscan derrotar a China, sino venderle a China. Sostuvo que muchas de estas corporaciones han obtenido ganancias significativas en el mercado chino y aspiran a expandirlas, por lo que presentar a Big Tech como un actor comprometido con la competencia geopolítica es, a su juicio, una distorsión. “No están tratando de vencer a China; quieren hacer negocios con China”, afirmó. Dijo que la plataforma de Tik Tok en China no es igual a Tik Tok en EEUU, ellos no exponen a los niños chinos a lo mismo que publican aquí. Para DeSantis, usar la rivalidad internacional como excusa para bloquear regulaciones estatales no solo es erróneo, sino peligroso, pues permitiría a las tecnológicas operar sin restricciones bajo el pretexto de la seguridad nacional.
Protecciones en la Declaración de Derechos de IA:
- Reforzar las leyes contra deep fakes y contenido explícito.
- Prohibir que agencias estatales utilicen softwares creados en China como DeepSeek.
- Impedir que la IA use el nombre, imagen o semejanza (NIL) de un ciudadano sin consentimiento.
- Exigir avisos claros cuando un consumidor interactúa con un chatbot.
- Prohibir servicios de terapia o consejería de salud mental generados por IA.
- Establecer controles parentales para que padres accedan a conversaciones de menores, fijen límites de uso y reciban alertas.
- Garantizar que los datos ingresados a la IA sean seguros y privados.
- Impedir que compañías vendan o compartan datos personales.
- Restringir el uso de IA por parte de las aseguradora en la determinación de reclamos de seguros.
Críticas la “excepcionalidad de la IA”
DeSantis cuestionó la idea de que la inteligencia artificial debe desarrollarse sin límites regulatorios. En ese contexto expresó:“No soy un excepcionalista de la IA. Soy un excepcionalista del ser humano. Las tecnologías deben mejorar nuestra forma de vida, no reemplazarla”.
También alertó sobre el poder de las grandes compañías tecnológicas, al decir que “los incentivos de Big Tech no coinciden con los del público. Guiarán estas tecnologías hacia lo que genere más dinero, no hacia lo que sea mejor para la sociedad”.
Además, mostró preocupación por el impacto de chatbots en la salud mental de los menores, cuando dijo:“Si esto no se aborda de forma inteligente, podría desencadenar una era de oscuridad y engaño”.
Regular los centros de datos: costos, agua y control local
El gobernador también presentó una segunda iniciativa legislativa destinada a evitar que los residentes subsidien la instalación de centros de datos de hiperescala que según afirmó demandan mucha energía eléctrica.
Objetivos del proyecto:
- Proteger a los usuarios de servicios públicos de aumentos tarifarios para financiar infraestructura tecnológica.
- Evitar subsidios estatales o locales a grandes compañías tecnológicas.
- Dar a los gobiernos locales capacidad de veto sobre estos proyectos.
- Impedir su construcción en terrenos agrícolas o bajo exención greenbelt.
- Requerir estudios de ruido y barreras ambientales.
DeSantis afirmó que estas instalaciones generan pocos empleos una vez construidas y pueden tener impactos significativos en el consumo de agua y en la calidad de vida de las comunidades.
Un testimonio clave
Una parte central del evento estuvo marcada por el testimonio de Megan García, abogada y madre de un adolescente de 14 años que murió por suicidio el pasado año en Orlando, tras interactuar durante meses con chatbots de la plataforma Character AI.
García relató que su hijo, Sewell Setzer III, había sido un niño brillante y cariñoso, con sueños de ser inventor, ingeniero espacial y deportista profesional.
“Nuestro primer hijo murió por suicidio el año pasado. Solo tenía 14 años. Era brillante, tenía un alma gentil y soñaba con construir naves espaciales e inventar comunicaciones holográficas”, dijo.
Tras la tragedia, la familia descubrió que Sewell había mantenido interacciones constantes con chatbots diseñados para simular relaciones románticas, sexuales y hasta diálogos terapéuticos.
“Uno de estos chatbots inició una conversación romántica y sexual con Sewell durante meses. Lo manipuló y lo acosó sexualmente”, afirmó.
García revisó cientos de mensajes que describió como “llenos de seducciones -gaslighting y love bombing-”, prácticas que su hijo no tenía capacidad de identificar debido a su corta edad.
“Si un adulto hubiera hecho esto, estaría en la cárcel. Pero como es un chatbot, no hay responsabilidad penal. Y debería haberla”, sostuvo.
Además, reveló que su hijo expresó ideas suicidas a varios chatbots sin que existiera mecanismo alguno para alertar a los padres.
“No había ninguna protección. En lugar de ayudarlo, lo alentaron a “regresar a casa” donde le esperaban en un mundo ficticio”.
García señaló que grandes compañías tecnológicas han lanzado productos peligrosos sin salvaguardas. “No es una carrera para vencer a China, es una carrera para capturar mercado y maximizar ganancias”.
Su testimonio reforzó el argumento del gobernador de que el Estado debe intervenir para establecer controles mínimos frente a un sector que, a su juicio, opera sin supervisión suficiente.
El plan anunciado por DeSantis combina regulación tecnológica, protección infantil, soberanía estatal y límites a la expansión de infraestructura digital. El debate ahora pasa a la Legislatura, donde sectores tecnológicos, organizaciones de padres y defensores de la privacidad anticipan una discusión intensa en torno al equilibrio entre innovación y protección ciudadana.
cmenendez@diariolasamericas.com
NULL
