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Hijos de padres deportados no pierden la fe de reencontrarse

Los adolescentes están bajo el cuidado de una familia que asumió su manutención, pero temen que puedan ser llevados a un hogar del gobierno

La tristeza embarga a Cecia y Ronald Sosa. Los hermanos debieron desprenderse de su padre, Ronald Sosa, quien fue deportado a Nicaragua por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) tras ser detenido por manejar sin licencia.

Según el testimonio de Nora Sándigo, directora de American Fraternity y responsable de los hermanos Sosa, los oficiales actuaron con u201ccrueldad al destrozar a esta familia u201d.

Los menores debieron abandonar su casa. Perdieron todas las pertenencias pero afortunadamente están bajo el cuidado de una familia amiga.

Al conversar con Cecia, es evidente la fortaleza que demuestran sus palabras, sin duda lograda luego de tanto sufrimiento. Ella cuenta con 17 años y entiende que por ser la hermana mayor debe ser la responsable y protectora de Ronald, su hermano de 14 años de edad.

u201cNos sentimos muy tristes porque nos quitaron a nuestro papá y me preocupa el efecto psicológico que esto nos está causando u201d aseguró Cecia. Consideró una injusticia lo que han hecho porque a su juicio, esta familia puede ser un ejemplo para cualquiera.

Con lágrimas en sus ojos y la voz quebrada exclamó tener fe en volver a ver a sus padres pronto.

Dentro de esta tragedia, el consuelo de estos hermanos es que sus padres están juntos en Nicaragua luego de una forzosa separación. Marisela Sosa es la madre de estos muchachos y fue deportada hace 4 años. Desde esa fecha, Ronald Sosa dio el pecho por sus hijos en los Estados Unidos.

Al pequeño Ronald le cuesta expresar lo que está atravesando. Sus cortas frases, revelaron la falta que siente sin la presencia de sus padres. u201cNo sé qué vamos a hacer, porque ellos no están y no sabemos qué va a pasar con ellos.

Yo tengo fe, pero no sé cuándo será. Todo está muy difícil u201d contó el muchacho, notablemente afectado. Por su parte, Nora Sándigo está preocupada por la falta de apetito de los hermanos Sosa.

u201cCuando repatriaron a la madre en 2008, la niña quería hacer una huelga de hambre. Pareciera que ahora lo están haciendo u201d, dijo la dama quien reiteró que esos jóvenes son bienvenidos en su casa y serán queridos como sus propios hijos.

Sándigo teme que Cecia y Ronald sean llevados a un hogar de Children and Family, pese a contar con la custodia legal. Espera juntar un grupo de expertos en temas de migración para reunificar a esta familia nuevamente, desmembrada por las leyes."],".article .article-multimedia-tabs":["
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    Los hermanos Ronald y Cecia Sosa junto a Nora Sándigo, quien tiene la custodia legal de los menores. (José Pernalete)

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