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PATRIMONIO LOCAL

Líderes del sur de Florida advierten que ley estatal amenaza protección de los Everglades

Alcaldes, comisionados y organizaciones ambientales del sur de Florida piden frenar proyecto HB 399, que podría debilitar el control local sobre expansión urbana y la protección de este paraje único

Por CÉSAR MENÉNDEZ

MIAMI. El comisionado de Miami-Dade René García advirtió este lunes en el Parque Nacional Everglades que el proyecto de ley HB 399, aprobado en la Cámara de Representantes de Florida, podría debilitar el Límite de Desarrollo Urbano (UDB), una barrera clave creada hace 50 años proteger el agua, la agricultura y el ecosistema del sur de Florida.

Coalición bipartidista

Durante una rueda de prensa realizada el lunes 9 de marzo frente a los Everglades, el tercer parque nacional más grande de los EEUU, García, quien también actúa como designado del gobernador en el grupo de trabajo para la restauración de los Everglades, reunió a alcaldes, comisionados, organizaciones ambientales y representantes agrícolas para alertar sobre los riesgos de la legislación aprobada en Tallahassee recientemente.

“El legislativo tiene derecho a proponer leyes, pero nosotros también tenemos el derecho de responder”, afirmó García al lanzar al abordar su preocupación.

El Senador García explicó que el Límite de Desarrollo Urbano (UDB, por sus siglas en inglés) fue creado para concentrar el crecimiento urbano en áreas ya desarrolladas y proteger las tierras agrícolas y los humedales que rodean los Everglades.

Según comisionado del Distrito 13, el cambio propuesto por la legislación estatal podría debilitar uno de los mecanismos más importantes para controlar la expansión urbana.

Por qué es clave para el sur de Florida

El UDB es una línea imaginaria de aproximadamente 80 millas que separa las zonas urbanas del condado Miami-Dade de las áreas agrícolas, las reservas de agua y los Everglades.

Fue establecido por la Comisión en la década de 1970, con el propósito de frenar la expansión urbana descontrolada, proteger el suministro de agua potable, preservar tierras agrícolas y salvaguardar los ecosistemas de los Everglades.

Actualmente, para mover esa línea y autorizar construcciones se requiere una supermayoría en la Comisión, precisamente porque se trata de terrenos ambientalmente sensibles.

García advirtió que la nueva legislación busca reducir ese requisito a una mayoría simple, lo que facilitaría cambios en el límite.

“Eso podría significar que mover la línea requiera apenas unos pocos votos”, alertó.

El comisionado también señaló que la expansión urbana generaría presión sobre la infraestructura pública. “Más expansión significa más carreteras, más sistemas de agua y alcantarillado, más servicios de policía y bomberos y, en última instancia, más impuestos para los contribuyentes”, dijo.

Líderes locales piden preservar el control

El alcalde de Homestead, Steve Losner, presente en la rueda de prensa tras dar la bienvenida al “Sur profundo”, sostuvo que el debate va mucho más allá de proteger el agua.

“Estamos frente a los Everglades, pero esto no es solo sobre el agua; se trata de nuestra calidad de vida, de nuestra economía diversa y de los espacios abiertos que hacen especial al sur de Florida”, afirmó.

Se quejó de la influencia de Tallahassee. “En los últimos años, han seguido atacando nuestra soberanía local. Y este proyecto de ley, estas medidas, de aprobarse, cambiarán radicalmente nuestra forma de vida y la imagen del sur de Dade y de toda la región del sur de Florida”.

Losner advirtió que permitir el desarrollo hasta el borde del parque nacional cambiaría el paisaje de la región.

Al referirse al impacto potencial de la legislación, evocó el conocido cuento infantil en el que “el cielo se va a caer y el rey debe saber”, una metáfora con la que instó a que el gobernador sea informado sobre la gravedad del problema.

El agua potable y el poder local

La alcaldesa de Palmetto Bay, Karyn Cunningham, subrayó que los Everglades representan mucho más que un paisaje.

“Esto no es solo un telón de fondo para el sur de Florida; es la fuente de vida del estado”, dijo.

Cunningham destacó que el ecosistema es esencial para la seguridad hídrica, ya que el agua que se filtra en el sistema natural alimenta el acuífero que abastece a millones de personas.

También defendió que las decisiones sobre crecimiento urbano deben permanecer en manos de las comunidades locales, que son las que conocen las necesidades de su territorio.

Un frente común desde Miami Beach hasta Homestead

“Muchos de ustedes se preguntarán ¿Por qué le preocupa a un comisionado de Miami Beach lo que está sucediendo con el UDB si estamos a una hora de Miami Beach? ¿Por qué le preocupa a este comisionado? Porque hemos observado un patrón preocupante en nuestra legislatura: cada año, socavan los derechos de nuestros residentes y los derechos del gobierno local”, dijo el comisionado de Miami Beach Alex Fernández quien explicó que la preocupación no se limita a las ciudades del sur del condado.

“Cuando funcionarios de lugares tan distintos como Miami Beach, Hialeah, Palmetto Bay y Homestead coinciden en un tema, eso demuestra que hay un problema serio”, afirmó.

Fernández destacó que tanto los Everglades como el distrito histórico Art Deco de Miami Beach forman parte del patrimonio económico y turístico de la región y sostuvo que las sesiones de Tallahassee “quieren convertirse en juntas locales de zonificación, privando a nuestros residentes de su voz y de su capacidad de decisión local”.

“No somos Disney. Estas comunidades son lugares donde vive la gente y debemos protegerlas”, dijo.

Agricultura, agua y economía también en riesgo

Representantes del sector agrícola y ambiental también participaron en la conferencia.

Peter Shepley, del Miami-Dade Farm Bureau, advirtió que las tierras agrícolas del sur del condado constituyen un recurso único en Estados Unidos.

“Una vez que perdamos esas tierras, nunca las recuperaremos”, afirmó.

Por su parte, Mariana Aziz, de Miami Waterkeeper, recordó que el ecosistema permite que el agua de lluvia se filtre hacia el acuífero.

“Más de tres millones de personas dependen de este sistema natural para su agua potable”, señaló.

Aziz añadió que alterar ese equilibrio podría afectar también la economía regional, incluyendo Biscayne Bay, que genera miles de millones de dólares en actividad económica.

“Impedir la pavimentación de este importante terreno permite que el agua de lluvia se filtre al acuífero y nos proporcione agua potable. Más de tres millones de personas dependen de este delicado ecosistema. Por lo tanto, intentar trasladar el UDB, intentar pavimentar sobre un paraíso, es una gran amenaza para la forma de vida en el sur de Florida”, alertó la especialista.

“Se estima que la Bahía Biscayne genera más de sesenta y cuatro mil millones de dólares en ganancias económicas. Todo esto se puede perder si rompemos este sutil equilibrio al impedir que las aguas pluviales se filtren a nuestro acuífero y nos proporcionen agua potable, si permitimos que la escorrentía de aguas pluviales llegue a nuestras ciudades y contamine nuestra Bahía”.

Cuestionan el argumento de la vivienda asequible

Maribel Balbin, de la coalición Hold the Line, rechazó el argumento de que expandir el desarrollo más allá del UDB resolvería la crisis de vivienda.

“Esto no es sobre vivienda asequible; se trata de aumentar los márgenes de ganancia y trasladar los costos de la expansión urbana a los contribuyentes”, sostuvo.

Balbin explicó que el desarrollo en nuevas áreas requiere infraestructura costosa, desde carreteras hasta servicios públicos, que a menudo terminan pagando los residentes.

Qué propone el proyecto de ley HB 399

El proyecto HB 399, patrocinado por el representante estatal David Borrero, forma parte de un paquete legislativo sobre regulaciones de uso de suelo y desarrollo.

Entre otras disposiciones, la legislación busca modificar ciertos procesos de aprobación de proyectos urbanísticos, establecer nuevas reglas para permisos y excepciones de desarrollo, facilitar la construcción de ciertos tipos de viviendas y ordenar un estudio sobre si los condados pueden proteger el medio ambiente sin límites como el UDB.

Uno de los puntos más polémicos es que podría permitir que el límite de desarrollo urbano sea modificado con mayoría simple, en lugar de la supermayoría requerida actualmente.

Flexibilización del UDB

Desarrolladores y algunos legisladores sostienen que el límite urbano restringe artificialmente la disponibilidad de terrenos edificables.

Según este argumento, el precio del suelo dentro del área urbanizable ha llegado a superar el millón de dólares por acre, lo que encarece la construcción de viviendas.

Permitir desarrollo fuera del límite, afirman, aumentaría la oferta de tierra y ayudaría a reducir los costos de la vivienda.

En este contexto, García destacó que promotores inmobiliarios como Armando Codina y Jorge Pérez han escrito artículos de opinión oponiéndose a esta legislación. “Así que no son solo los ambientalistas, los agricultores, los políticos quienes se oponen. Es una amplia coalición de personas que tienen un interés particular no solo en su éxito financiero, sino también en el éxito de esta comunidad mediante la preservación de estas tierras”.

Llamado al gobernador

Los participantes en la rueda de prensa coincidieron en pedir al gobernador DeSantis que intervenga con su veto si el proyecto supera todo el proceso legislativo y es aprobado en el Senado.

“Esto no es estar en contra del crecimiento”, concluyó García. “Es sobre cómo crecer de forma responsable, protegiendo nuestras tierras agrícolas y nuestros Everglades”.

cmenendez@diariolasamericas.com

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