MIAMI.- Uno de los grandes problemas que afrontan tanto autoridades como desamparados en Miami-Dade es el hecho de que muchos de quienes no tienen hogar son detenidos y enviados a prisión por violaciones asociadas a su condición, sin darles, en algunos casos, la oportunidad de recibir tratamiento por sus afecciones o conductas.
Miami apuesta por la atención integral a desamparados, con nuevo centro
Por tanto, la ciudad de Miami contará con un nuevo centro para desamparados que enfrentan problemas legales por causa de trastornos y adicciones, entre otros factores, como parte del Proyecto de Salud Mental Penal del Undécimo Circuito Judicial, que busca liberar espacio y costos en la cárcel del condado de Miami-Dade.
La edificación, que es propiedad del estado de la Florida y se encuentra en el vecindario miamense de Allapattah, será sede del denominado Centro para la Salud Mental y la Recuperación, con capacidad para 208 camas.
El recinto fue visitado el lunes 25 de octubre por el alcalde de Miami, Francis Suárez, y el comisionado local Manolo Reyes, entre otros funcionarios e invitados especiales. El recorrido estuvo a cargo del juez administrativo Steven Leifman, del Undécimo Circuito Judicial de Florida, quien lidera la iniciativa.
El nuevo centro ampliará el sistema de atención existente que administra la organización Thriving Mind, a través de unas instalaciones con servicios de camas de estabilización en caso de crisis, tratamiento residencial y vivienda de transición, así como acceso a atención primaria, incluido servicio dental, formación de empleo y asesorías legales.
El porqué del proyecto
De los aproximadamente 85.000 ingresos en la cárcel del condado Miami-Dade el año pasado, alrededor de 17.000 involucraron a personas con problemas psiquiátricos que requerían un tratamiento intensivo mientras estaban encarceladas.
Al menos las tres cuartas partes de las personas que deambulan por las calles experimentan trastornos concurrentes por uso de sustancias, que aumentan su probabilidad de involucrarse en casos que deben ser asumidos por el sistema judicial.
En un día cualquiera, las cifras muestran que hay alrededor de 750.000 personas con enfermedades mentales en prisiones en los Estados Unidos y 1.25 millones de personas con ese tipo de padecimientos psiquiátricos están en libertad condicional dentro de la comunidad.
Aunque las estadísticas nacionales son alarmantes, el problema es aún más agudo en el condado de Miami-Dade, que alberga el mayor porcentaje de personas con problemas mentales frente a cualquier otra comunidad urbana en los Estados Unidos.
En promedio diario, la prisión condal alberga a aproximadamente 1.400 personas que reciben medicamentos psicoterapéuticos, con un costo para los contribuyentes de aproximadamente $ 80 millones al año o $ 220.000 al día.
Se estima que las personas con enfermedades mentales permanecen encarceladas entre 4 a 8 veces más que las personas sin esas afecciones, que son arrestadas por cargos similares o iguales, a un costo siete veces mayor, según el Undécimo Circuito Judicial de Florida.
Inversión y alcances
El alcalde Suárez dijo a DIARIO LAS AMÉRICAS que “esta obra transforma la habilidad nuestra de proveer servicios a los más necesitados de nuestra comunidad”. A lo que agregó: “No hemos visto nada como esto en los Estados Unidos y posiblemente en el mundo”.
Añadió que “ellos han tomado las ideas de múltiples agencias y las han combinado aquí”, mientras agradeció a la Comisión, que, según dijo, “me ha apoyado en estos esfuerzos para asegurarnos de que no tengamos un solo desamparado en esta comunidad”.
En ese sentido, el comisionado Reyes comentó que el cuerpo legislativo de la Capital del Sol aprobó una partida de $ 1.4 millones, como aporte para el proyecto que se financia con recursos de diferentes fuentes federales, estatales y privadas.
La cárcel del condado de Miami-Dade, según el Undécimo Circuito Judicial, actualmente funciona como la "institución psiquiátrica más grande de Florida" y contiene casi la mitad de las camas en donde se atienden a reclusos con enfermedades mentales, en comparación con todos los hospitales estatales de salud mental civil y forense.
Con el objetivo de evitar el ciclo de la reincidencia, la institución se centrará en personas con enfermedades mentales graves que retornan a las calles.
Además de los servicios de tratamiento y recuperación dentro del centro, los sintecho recibirán servicios y recursos comunitarios más amplios, que son necesarios para mantener el proceso de recuperación.
El legislador Reyes señaló que “en este edificio van a tener todo el soporte desde psicólogos, médicos, psiquiatras, dentistas, barbería”.
Y acotó: “El propósito es reintegrar a estas personas a la sociedad; es uno de los proyectos más completos que yo he visto durante mi vida”.
Thriving Mind es una entidad sin fines de lucro que promueve el acceso a una atención eficaz, responsable y compasiva para las personas y familias de nuestra comunidad con enfermedades mentales y trastornos por uso de sustancias.
Desde hace alrededor de dos décadas, el juez administrativo Steven Leifman, del Undécimo Circuito Judicial de Florida, ha venido impulsando el proyecto, con el respaldo de una serie de entidades locales y estatales.
dcastrope@diariolasamericas.com
@danielcastrope
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