MIAMI. - El 12 de abril un torrencial aguacero, que sobrepasó las 24 pulgadas de lluvia inundó la ciudad de Fort Lauderdale, Broward, afectando, entre otras instalaciones, el importante Puerto de Everglades, cuyas terminales se vieron forzadas a suspender sus operaciones. Las consecuencias del inusual evento atmosférico son bien conocidas, además de los 100 millones de dólares registrados en daños en propiedades, negocios y autos del área, durante una semana hubo interrupciones en el suministro de combustible que originó largas líneas en las estaciones de gasolina de Miami-Dade, Broward y Palm Beach, condados donde residen cerca de siete millones de personas.
Miami-Dade: ¿a un gran aguacero de la próxima escasez de gasolina?
Hoy día, cuando todo vuelve a la normalidad, nos preguntamos si la escasez de combustible que afectó el bienestar de los residentes e importunó a las familias y, sin duda, afectó la economía del sur de Florida pudiera repetirse, teniendo en cuenta que vivimos en un clima tropical con abundantes lluvias, expuestos a una larga línea de costa y, además, somos el Estado de la nación más visitado por los huracanes.
DIARIO LAS AMÉRICAS conversó Daniella Levine Cava, alcaldesa de Miami-Dade, y Máximo Álvarez, uno de los mayores distribuidores de gasolina del sur de Florida, para saber qué originó la prolongada escasez de combustible e indagar si estamos preparados para evitar un episodio similar en el futuro.
La empresa de Álvarez, Sun Shines gasoline Dristributors, suple a 500 estaciones de servicios y opera más de 400. Además, representa a compañías productoras de combustible, como Shell, Exxon/Mobil, BP, Marathon, Chevron, Texaco y Citgo.
Para comprender lo sucedido es clave entender la magnitud y el papel que juega Puerto Everglades, que recibe al año casi 63 millones de barriles de gasolina y “abastece más del 90% del combustible necesario en Miami-Dade”, explicó el empresario.
Pánico
Según Álvarez, el problema más grande que hubo durante las inundaciones fue el pánico de los consumidores, un temor injustificado que los condujo a cambiar su patrón de consumo y comenzaron a acaparar todo el combustible posible.
El empresario lo ilustró de la siguiente forma: “De media los automóviles tienen un tanque con capacidad para 20 a 24 galones [de gasolina]. Habitualmente, una persona promedio compra entre 10 y 20 galones”. Es decir, reposta gasolina cuando el depósito de su carro está a la mitad o menos de combustible. Sin embargo, esa semana, ante el pánico, “las personas hacían una fila inmensa para comprar de tres a seis galones de gasolina. Todo el mundo quería tener el tanque a tope. Incluso vi personas que llenaban contenedores de reserva”.
La realidad es que no hubo problemas de escasez de gasolina, “si el consumidor hubiera mantenido el mismo patrón de consumo, no hubiera habido ningún problema ya que “teníamos reservas en todas las estaciones”.
Álvarez apuntó que las estaciones de servicio pueden almacenar hasta unos 30.000 galones de gasolina. En tiempos normales, esa cantidad se vende en tres días. “Tengo reserva, pero si se consume en ocho o 10 horas, estoy obligado a traer otro camión y no tenemos suficiente transporte. Además, los camiones debían esperar tres y cuatro horas en el puerto para cargar combustible”.
Esa fue la razón por la que el empresario se dirigió al público a través de los medios de comunicación, pidiendo que solo compraran la gasolina que necesitaran. “No teníamos la capacidad física, ni los suficientes camiones para suplir la demanda [empujada por el pánico]”.
Roturas
Una de las zonas más afectadas por la inundación fue el Puerto de Everglades. En esa instalación tienen sus terminales de combustible las principales compañías de petróleo que suministran el sur de Florida, Chevron, Ctigo, Exxon Mobil y Marathon. Aunque, “teníamos suficiente gasolina en el puerto”, la instalación estuvo dos días cerrada debido a las inundaciones. Encima de esto, el agua estropeó las bombas de suministro de combustible de casi todas las empresas que allí distribuyen. “Cuando el puerto abrió a los dos días de ocurrir la inundación, excepto la Chevron, todas las compañías estaban dañadas. Por lo que demoraron dos o tres días más en poder funcionar”, señaló el empresario.
Reserva
La ley de Florida requiere que las estaciones de servicio tengan una reserva de combustible que permita operar al menos 24 horas después de un desastre natural.
La alcaldesa de Miami-Dade dejó claro que las necesidades de combustible de emergencia del condado estuvieron cubiertas y se garantizó “el funcionamiento, los autobuses, los carros de policía, los autos del condado, las ambulancias y los bomberos”. Aunque reconoció que el condado no tiene un lugar específico donde almacenar más combustible para un momento de emergencia. Construir un oleoducto, como tienen los aeropuertos de Miami y Fort Lauderdale y el Puerto Everglades sería muy costoso. A pesar de eso, estamos pensando en futuras soluciones”, señaló la Levine Cava sin entrar en detalles.
Soluciones
La edil condal habló sobre la necesidad de preparar la infraestructura para hacer frente a las futuras inundaciones y la subida del nivel del mar. “Aquí en el condado estamos construyendo más alto y desplegando bombas que nos permitan achicar agua más rápido en caso de inundación. Ahora mismo tenemos que incrementar los trabajos de preparación porque ya van a llegar más tormentas y más inundaciones”.
Por su parte, el empresario Álvarez consideró que se debe auditar al condado de Broward y a la ciudad de Fort Lauderdale para ver qué hicieron con el dinero que el Estado de Florida les proveyó en el pasado para actualizar las infraestructuras y evitar lo sucedido.
Álvarez comparó lo sucedido con la labor desempeñada por Miami-Dade que “después de sufrir las inundaciones de 2001, ha invertido millones de dólares” en infraestructuras “para que eso no ocurra. Nunca más ha habido ese tipo de inundaciones. Es importante, saber qué hicieron con ese dinero (en Broward)”, insistió en la idea el empresario.
Por su parte, Lamar Fisher, alcalde del condado de Broward, aseguró que el condado está tratando de exigir que todas las nuevas bombas [de combustible] de propiedad privada que se instalen en Port Everglades se eleven para soportar niveles más altos de agua.
“Vamos a cambiar nuestra ordenanza para asegurarnos de que cualquier terminal futura del puerto tengan que instalar las bombas a una posición más alta”, sostuvo Fisher.
Cada día, el puerto de Everglades recibe más de 12.5 millones de galones de productos energéticos, incluidos combustible para aviones, gasolinas, y propano que se distribuyen a 12 condados de Florida y cinco aeropuertos internacionales. Todo ese trasiego de productos se opera desde 12 terminales petroleras y empresas de propiedad privada que deben cumplir las normas estatales y federales.
Cambio de mentalidad
Es conocida la postura de Levine Cava con respecto al medioambiente. Desde que llegó a jefatura condal ha impulsado varias iniciativas y ha destinado millonarios recursos para proteger el entorno.En este caso, aboga por un cambio de mentalidad. “Tenemos que cambiar, usar menos gasolina, más transporte eléctrico, tanto público como privado. Usar energía solar. Hay muchas cosas que tenemos que mejorar para disminuir la dependencia que tenemos de la gasolina”.
Por otra parte, Álvarez afirmó: “Para evitar que vuelva a ocurrir algo parecido “lo más importante es educar al público para que no entre en pánico. El miedo y el fracaso van de la mano. Las personas tienen que informarse para saber qué es exactamente es lo que está pasando. Hay que ser precavidos, pero existe una gran diferencia entre la precaución y el pánico”.
La realidad es que nada podemos hacer para cambiar la psicología humana de la noche a la mañana. Ante la incertidumbre es natural que las personas reaccionen de manera preventiva y opten por tener los depósitos de sus autos llenos para garantizar poder seguir asistiendo a sus empleos y organizando sus vidas.
Pero si desde las instituciones no se revisa qué pasó verdaderamente, ni se analiza qué infraestructuras faltan para garantizar que no se interrumpa un suministro tan vital, ni se crean planes alternativos, tal vez ante un próximo evento climático grande podríamos experimentar una situación similar o aún peor.
cmenendez@diariolasamericas.com
@menendezpryce
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