MIAMI — Pedro González lo escribe en presente: “Me levanto”. Con una amplia sonrisa, que es, en palabras de Teresa de Calcuta, “el comienzo del amor”, nos demuestra que no hay obstáculos que frenen los mejores propósitos. El suyo es levantarse de su silla de ruedas, y puede lograrlo con una innovadora máquina si recibe la ayuda de la comunidad, como en la canción de los Beatles, With a little help from my friends.
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Para Pedro González no hay imposibles
¿De qué se trata? Durante una visita a la redacción de DIARIO LAS AMÉRICAS, Pedro contó cómo funciona su proyecto. Luego lo acompañamos para que nos mostrara cómo es su trabajo haciendo entregas de comida con el servicio de Uber Eats en el área de Brickell, en el centro de Miami.
Antecedentes
Esta historia comienza en Venezuela, en noviembre de 2010, cuando Pedro sufrió un accidente de tránsito. “Quedé desconectado del pecho hacia abajo. No tengo equilibrio, no muevo las piernas, todo lo que lleva una parálisis. Soy un lesionado medular T4, dorsal número cuatro hacia abajo”, explicó.
Dos años después su vida volvió a dar un giro cuando llegó a Estados Unidos. “Llegué, como todos, a este gran país, porque este es un maravilloso país, indudablemente, y me decía: ‘¿cómo hago para mantenerme, para poder subsistir?’ Y no encontraba por mi condición mucha oportunidad de trabajo, porque sabemos que todos los inmigrantes cuando llegan, los primeros trabajos son de valet parking, lavando platos, mesero o en la construcción, y todo es caminando. Para un inmigrante en mi condición la tarea se hace una cuesta arriba”, recordó.
No obstante, “las cosas misteriosas nacen y te llegan por aportes de ideas de amigos, gente que te ve conectado a algo que puede tener éxito y te apoyan”.
Pedro tuvo la idea de proponerle a un amigo “entregar publicidad impresa directamente, y así empezó eso”. Luego le comentó la iniciativa a otro amigo, que es ingeniero, y este le propuso instalar una estructura encima de su silla de ruedas.
“Un día me dije: ‘¿por qué no pongo unos monitores de televisión en la plataforma?’ Horacio, un ingeniero eléctrico amigo mío, creyó desinteresadamente en mí y creamos toda la plataforma. De hecho, para la primera que hicimos, como no encontrábamos un material liviano, usamos los tubos de una silla de baño”, subrayó sobre el diseño, que nació en 2015.
Reinvención
Desde entonces no solo hace entregas de comida en su silla de ruedas adaptada con un motor eléctrico, sino que aprovecha la estructura que lleva instalada encima para poner anuncios. El hecho de moverse a diario por el centro de negocios de Miami lo convierte en un cartel rodante que llega a miles de posibles clientes justo a la altura de su vista y de una manera peculiar. Esta iniciativa, llamada Handinator Add, inspira y ayuda a otras personas con alguna discapacidad a buscar maneras creativas de trabajar y generar ingresos.
Sobre la interacción con las personas en la calle destacó que “la receptividad es increíble. Estoy muy agradecido. Sobre todo, en Brickell y Downtown, la gente es maravillosa, hay una buena aceptación, siempre dicen: ‘gran idea, eres un genio, qué bueno, eres admirable’. Lo agradezco mucho”.
Y es que Pedro sabe ganarse la simpatía de los desconocidos, generando sonrisas y mensajes positivos. Como dijo, aunque es venezolano, se considera “un ciudadano del mundo”, sobre todo en una ciudad tan diversa como Miami.
“Nací en Venezuela, pero soy del lugar donde esté, a la hora en que esté y con quien esté”, señaló, seguro de que “esa fragmentación de fronteras, de países, de regiones, es más bien lo que nos tiene un poquito enredados en tanta diferencia y confrontaciones”.
Innovación
¿Cuál es su meta? Levantarse y ayudar a otros a levantarse, como se lee en la página de su proyecto, www.melevanto.com, donde cualquier interesado puede ayudar a Pedro a hacer realidad su sueño.
Esta idea, contó, nació en conjunto con “un gran amigo, que se llama Erick Martínez. Hemos venido conversando desde hace muchos años. Yo le había hablado de una máquina que me levanta, que me puede permitir trabajar de pie, hacer Uber Eats de pie, andar por la ciudad de pie, y le había hablado de todos esos beneficios”.
“Entonces me dice: ‘vamos a crear una campaña, te mereces eso, y aparte, ¿por qué no aportas todo ese conocimiento que tienes detrás, todo ese bagaje, para que no solamente tengas esa máquina, sino que lleves un mensaje de que la persona se puede parar?’ Y no solo para las personas que no se pueden poner de pie, sino para todos”, enfatizó, seguro de que “se puede salir de esa discapacidad, no solo física, sino mental y del corazón”.
En esa línea, Pedro González tiene un consejo para esa persona que no tiene una discapacidad física pero que en ocasiones siente que no puede hacer más:
“Sí tiene la energía, sí tiene la capacidad, sí lo tiene todo, lo que pasa es que no se ha descubierto a sí misma, y el trabajo tiene que hacerlo al interior. Una vez que encuentre esa llave, ese detonante, va a ver todo el potencial que tiene. Todos tenemos esa energía. A veces es la psiquis que nos causa ese adormecimiento, nos obnubila, pero ahí está. Solamente falta que tú pongas la llave, prendas ese motor y salgas”.
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