MIAMI.– A pocas semanas del inicio oficial de la temporada de huracanes del Atlántico, la Universidad Estatal de Colorado (CSU) pronosticó para 2026 una actividad ciclónica ligeramente inferior al promedio histórico, impulsada principalmente por el posible desarrollo del fenómeno climático El Niño, cuya probabilidad de formación ya supera el 80%, según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA).
Pronostican temporada de huracanes 2026 menos activa por efecto de El Niño
Expertos anticipan temporada de huracanes en el Atlántico ligeramente inferior, NOAA eleva probabilidad de desarrollo de El Niño durante los próximos meses
La temporada de huracanes 2026 comenzará oficialmente el próximo 1 de junio y se extenderá hasta el 30 de noviembre, período considerado el más propenso para la formación de tormentas tropicales y huracanes en el Atlántico.
Según la CSU, este año podrían formarse 13 tormentas con nombre, de las cuales seis alcanzarían fuerza de huracán y dos llegarían a ser huracanes mayores —categoría 3 o superior en la escala Saffir-Simpson—. La media histórica entre 1991 y 2020 es de 14 tormentas nombradas, siete huracanes y tres ciclones mayores.
La pasada temporada ciclónica dejó 13 tormentas, nueve huracanes y cuatro huracanes mayores, cifras superiores a las proyectadas para este año, pero ninguno tocó tierra en Florida.
NOAA aumenta vigilancia por posible desarrollo de El Niño
En su más reciente diagnóstico emitido este 14 de mayo, NOAA colocó oficialmente al sistema climático bajo “Vigilancia de El Niño”, señalando que existe un 82% de probabilidad de que el fenómeno se desarrolle entre mayo y julio de 2026.
La agencia federal también estima un 96% de probabilidad de que El Niño continúe durante el invierno del hemisferio norte entre diciembre de 2026 y febrero de 2027.
Aunque las condiciones actuales permanecen dentro de un patrón neutral, NOAA detectó un calentamiento progresivo de las aguas del Pacífico ecuatorial y un aumento sostenido de las temperaturas subsuperficiales durante seis meses consecutivos, señales típicas de una transición hacia El Niño, según el reporte.
¿Cómo influye El Niño en los huracanes?
El Niño es un fenómeno climático caracterizado por el calentamiento anormal de las aguas del Pacífico ecuatorial. Aunque ocurre lejos del Atlántico, sus efectos alteran la atmósfera tropical y tienden a dificultar la formación de huracanes.
Según los investigadores de la Universidad Estatal de Colorado, El Niño incrementa los vientos cortantes en niveles altos de la atmósfera sobre el Caribe y el Atlántico tropical. Esa cizalladura vertical (cambios disruptivos) rompe la organización de las tormentas tropicales e impide que muchas logren fortalecerse.
Los científicos explicaron que los eventos moderados o fuertes de El Niño suelen tener un impacto más marcado sobre la reducción de la actividad ciclónica en el Atlántico.
No obstante, NOAA advirtió que todavía existe incertidumbre sobre la intensidad final del fenómeno en 2026 y recordó que incluso un El Niño fuerte no garantiza impactos específicos, sino que únicamente aumenta la probabilidad de ciertos patrones climáticos.
Una temporada “menos activa” no significa menos peligrosa
Aunque el pronóstico general apunta a una temporada por debajo del promedio, los expertos insisten en que basta un solo huracán para provocar daños catastróficos en una región costera.
“Solo hace falta una tormenta cerca de usted para que esta sea una temporada activa”, advirtió Michael Bell, investigador del Departamento de Ciencias Atmosféricas de CSU.
Los científicos de colorado estiman que la actividad ciclónica de 2026 representará aproximadamente el 75% de una temporada promedio, frente al 105% registrado en 2025.
El informe también proyecta:
- 32% de probabilidad de impacto de un huracán mayor en la costa de Estados Unidos.
- 15% para la costa este estadounidense, incluyendo Florida.
- 20% para la costa del Golfo de México.
- 35% para el Caribe.
Colorado, referencia mundial en pronósticos ciclónicos
Aunque Colorado no tiene salida al mar, su universidad estatal CSU es considerada pionera mundial en pronósticos estacionales de huracanes. Su Departamento de Ciencias Atmosféricas lleva más de cuatro décadas elaborando modelos climáticos basados en datos satelitales, boyas oceánicas y simulaciones atmosféricas avanzadas.
Este año, los investigadores incorporaron además un modelo climático basado en inteligencia artificial denominado ACE2 para reforzar sus proyecciones.
Los meteorólogos reiteran que, independientemente del pronóstico, los residentes de Florida y otras zonas vulnerables deben prepararse con antelación, revisar sus planes de emergencia y mantenerse atentos a las actualizaciones oficiales durante toda la temporada.
cmenendez@diariolasamericas.com
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