MIAMI.- Una de las municipalidades más particulares y antiguas de Miami-Dade elige alcalde el 11 de abril. Coral Gables, la localidad que llamamos 'City Beautiful', por su sosiego y armonía urbanística, tiene para escoger seis aspirantes, entre los que destaca quien fue alcalde de 1993 a 2001, el abogado Raúl Valdés Fauli.
Raúl Valdés Fauli busca recuperar la alcaldía de Coral Gables
Temas precisos como el manejo de las obras en Miracle Mile y Giralda Avenue, aumento de las grandes construcciones y necesidad de ocupar las plazas vacantes en la plantilla de la Policía ocupan la atención de Valdés Fauli, a quien le preocupa la baja asistencia de votantes a las elecciones municipales, “cuando elegir un alcalde o comisionado es incluso más importante que votar un presidente en Washington, porque somos los que proveemos los servicios comunitarios a diario”.
De hecho, Valdés Fauli cuenta con el apoyo de uno de los vecinos más ilustres de Coral Gables, el exgobernador de la Florida Jeb Bush, quien aseguró que “rara vez he intervenido en la contienda para apoyar a un candidato local. Esto es distinto. Conozco a Raúl desde hace 40 años y he admirado siempre su integridad, competencia y visión”.
Incluso el actual alcalde, James Cason, que no aspira a la reelección, manifestó su apoyo a la candidatura de Valdés Fauli. “Durante mi período como alcalde logramos revertir los problemas de la recesión. Tengo plena confianza en que él continuará con el legado de mejorar la calidad de vida en nuestra querida Ciudad Hermosa por muchos años venideros”, señaló.
-¿Qué motiva a Valdés Fauli dirigir la alcaldía de Coral Gables otra vez?
A la ciudad le hace falta alguien que tenga experiencia y convicción sobre el futuro. Fui alcalde ocho años y dejé la alcaldía en magníficas condiciones, menos impuestos, un plan de pensiones asegurado e importantes proyectos de mejoras públicas. Somos una ciudad muy especial dentro de Miami-Dade y hay que preservar los logros que hemos tenido.
-¿Cuáles serían los primeros asuntos de interés público que usted atendería si es elegido alcalde?
Tener muy en cuenta las leyes de zonificación para propiciar su cumplimiento y hacerlo incluso más estricto si es necesario. También apostaría por implementar un límite de la velocidad de vehículo en ciertas zonas. Están los estudios que demuestran que un accidente ocasionado a una velocidad de 25 millas por hora es mucho más leve, y al mismo tiempo esto también podría desviar a otras calles una parte de tráfico que cruza por Coral Gables. Por otra parte, le daría prioridad al proceso de emplear nuevos policías, ya que exigimos un título de educación superior, que no tengan tatuajes ni antecedentes penales, y hemos tenido dificultad en reclutar a personas que cumplan con todos los requisitos. Por ejemplo, el año pasado tuvimos más de 300 solicitudes de empleo y sólo escogimos a dos.
-Preocupa mucho la demora de las obras en Miracle Mile y Giralda Avenue, que ha generado serios problemas en el flujo del tráfico y serias pérdidas de ingresos.
Ha sido horrible. Prometieron que las obras terminarían en diciembre pasado. Ahora hablan del mes de abril para Giralda Avenue, pero yo dudo que eso suceda. El proyecto ha sido muy mal manejado. Ante todo, el contrato no tiene cláusula de penalidad ni bono de cumplimiento, que yo hubiera exigido. Explican que encontraron unas cañerías muy antiguas que han tenido que reemplazar, pero eso lo habrían prevenido si hubieran utilizado algún tipo de técnica, como una cámara capaz de visualizar el subsuelo.
-¿A quién culparía de la demora?
Los funcionarios de la Ciudad son los responsables de la demora, el administrador o los comisionados. No creo que sea competencia del alcalde haber evitado esta situación.
-Hay locales comerciales que reportan disminución sustancial de clientes y ganancias, que podría conllevar al cierre de los negocios. ¿Qué podría hacer como alcalde para ayudar a solventar el problema?
Yo propongo tener en cuenta las posibilidades económicas de la alcaldía y crear un paquete de ayudas, que podría ser una reducción de impuestos, publicidad gratis u otro aliciente económico.
-La expansión del ayuntamiento y el cierre de la calle adyacente Biltmore Way continúan en la memoria de los vecinos de Coral Gables. Incluso hay quien lo culpa del malgasto de 16 millones de dólares que costó el proyecto.
Tuve la idea de construir un edificio anexo para facilitar el trabajo administrativo y la atención al público pero mi sucesor [Don Slesnick 2001-2011] decidió derribarlo, ya cuando estaba prácticamente terminado, e incurrió en una pérdida de 16 millones de dólares en el bolsillo de los contribuyentes. El alcalde que me sucedió [Slesnick] fue un desastre. No sólo incurrió en un déficit de 250 millones de dólares en el plan de pensiones, si no, además, cometió otros errores que indujeron a perder la clasificación AAA de los bonos, al mismo tiempo que dejó de cobrar el alquiler a quien administra el Biltmore Hotel, que es propiedad de la alcaldía. Fueron cuatro años, seis millones de dólares que no cobraron en su momento. Felizmente el alcalde actual, James Cason, que se ha estado enfrentando a los problemas que dejó el anterior, pudo recuperar la clasificación AAA y el dinero que Slesnick no cobró.
-¿Ejecutaría Valdés Fauli una obra similar a la de Cason?
Yo continuaría la obra de Cason. Emplearé mi experiencia y visión sobre el futuro de Coral Gables. Eso y más es lo que me diferencia de los otros candidatos. Por ejemplo, la esposa (comisionada Jeannett Slesnick) del alcalde que fue desastroso dice que se va a asesorar con él sobre asuntos de la ciudad. Y eso es preocupante.
-Inquieta el desarrollo urbanístico, sobre todo a lo largo de la carretera US1 y la zona de Miracle Mile. ¿Podría ello cambiar la apacible imagen de City Beautiful que el municipio ostenta hoy?
Las normas para evitar que eso suceda existen y están muy bien establecidas. Sólo es cuestión de aplicarlas bien. Por ejemplo, los Slesnick están en contra del desarrollo inmobiliario y yo estoy a favor, siempre y cuando se haga dentro de los límites establecidos por la ley de zonificación, que exige áreas verdes y no permite más de 16 pisos. No queremos tener un Brickell Avenue, con rascacielos, pero sí debemos apostar por el desarrollo de ciertas áreas, que hoy representan el 5% del centro del territorio de la ciudad y aportan el 45% de los impuestos. O sea, ese 5% del territorio es muy importante para mantener los impuestos bajos en el resto de la ciudad.
-¿Ha percibido alguna irregularidad en el otorgamiento de permisos de construcción para grandes obras? Como el mega proyecto mixto Paseo de la Rivera, que reemplazará al hotel Holiday Inn y aumentará la densidad de población en la zona.
No creo que haya habido irregularidades. Creo que es cuestión de pensar bien qué es lo que le conviene a una zona como US1, por donde transitan unos 450.000 vehículos al día. Si yo hubiera formado parte de las discusiones, habría sido más exigente.
-La imagen de sosiego y bienestar que proyecta Coral Gables ha logrado sobrevivir a las crisis socioeconómicas de otras municipalidades. ¿Cómo percibe el futuro de la ciudad que fue alcalde y quiere volver a presidir?
Un futuro brillante, si empleamos experiencia y visión. Y es que Coral Gables es muy especial. Mientras otras ciudades hablan del alza del crimen, aquí la atención de la gente se concentra en una flor, y eso me encanta. Hablo de la escultura en la rotonda de Segovia Street y Biltmore Way (peculiar obra de Alice Aycock). Es un floripondio enorme, que costó un millón de dólares. Pero la flor se queda, está ahí, y quitarla costaría dinero.
Sobre Coral Gables
La historia de Coral Gables comienza en el año 1899, cuando Solomon G. Merrick llegó al sur de la Florida, procedente del frío norte, y adquirió 4.000 hectáreas de tierra para sembrar naranjos y vegetales.
Entonces no existían construcciones, salvo una cabaña sobre cuyo terreno Merrick construyó la casa que lo albergaría, junto a su familia, y hoy encontramos en el número 907 de Coral Way.
Entonces, la popular vía arbolada, que atraviesa la localidad, no existía, pero uno de los hijos, George, se habría paso en el negocio de bienes raíces e ideó la ciudad soñada, inspirada en los pueblos de Andalucía, en España, y otras localidades europeas.
De esta manera, surgió la urbanización Coral Gables, que sus vecinos declararon municipalidad el 29 de abril de 1925 y cuyas mansiones, arboledas y bienestar le concedió más tarde el título de City Beautiful, o ciudad hermosa en español.
Actualmente Coral Gables cuenta con una extensión de 37,2 millas cuadradas, situada mayormente entre las avenidas 37 y 57 del SW en el Gran Miami, y una población superior a los 50.000 habitantes.
De su caudal arquitectónico o institucional resaltan grandes nombres como Biltmore Hotel, Fairchild Tropical Botanic Garden y University of Miami, así como un importante sector comercial, en torno a la afamada Miracle Mile, que impulsa la economía de la localidad.
En términos de economía, el ingreso promedio por vivienda es superior a 50.000 dólares, mayor que la media reportada por Miami-Dade de 43.000 dólares.
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