Caracas.- Un cartel que ofrece una recompensa de 1 millón de pesos mexicanos (unos 75.000 dólares) por información sobre los estudiantes desaparecidos cuelga junto a un orificio de bala en el lugar donde se levantó un pequeño altar en el lugar donde un estudiante fue ultimado recientemente en Iguala, México. (Foto AP)
México atraviesa una de sus peores crisis en Derechos Humanos
Caracas.- El fantasma de la matanza de Tlatelolco en ciudad de México vuelve a la palestra pública del país azteca con el secuestro de cuarenta y tres estudiantes, en una noche de violencia en la que también murieron seis personas y resultaron heridas otras veinticinco y las implicaciones serias de la policía y el narcotráfico.
CARACAS.- REDACCIÓN DLA/AGENCIAS
Para los activistas en Derechos Humanos, México está viviendo una de sus peores crisis en esa materia desde 1968. Unos cuarenta y tres estudiantes, pertenecientes a la Escuela Normal (para maestros) Rural de Ayotzinapa (Guerrero) desaparecieron el pasado 26 de septiembre, en una noche de violencia en la que también murieron seis personas y resultaron heridas otras veinticinco.
Posteriormente, fueron encontrados los cuerpos de algunos de los desaparecidos, en el sector de Iguala, en el centro de Guerrero, provocando la ira, dolor e impotencia en sus familiares y reflejando un escenario de violencia donde narcotraficantes y policías estarían seriamente implicados.
En medios locales mexicanos José Miguel Vivanco, director ejecutivo para las Américas de Human Rights Watch (HRW), el caso de los estudiantes es “la peor crisis mexicana en materia de Derechos Humanos desde la matanza de estudiantes en 1968” en Tlatelolco, ciudad de México.
Imagen se cae en pedazos
Desde que asumió el poder el presidente Enrique Peña Nieto ha buscado proyectar una imagen de un México dinámico, que está derrotando a la violencia del narcotráfico y avanza hacia el futuro promisorio tras aprobar una serie de reformas constitucionales y económicas. Incluso, ha ofrecido contribuir con soldados a las operaciones de paz de las Naciones Unidas en el mundo.
Pero el grotesco ciclo de violencia en México continúa con soldados y policías implicados en toda clase de atrocidades.
Organizaciones internacionales de derechos humanos han dicho que la muerte de 22 presuntos criminales a manos de soldados es una prueba de fuego para el compromiso de México con la defensa de las garantías individuales, mientras que el mundo demanda respuestas en la desaparición forzada de cuarenta y tres estudiantes del magisterio y que se teme que todos fueron asesinados y enterrados en fosas clandestinas en el sur del país.
Saña y odio
Los medios locales reseñaron que los jóvenes, que estarían entre los 18 y 23 años de edad, y los cuerpos encontrados en una fosa clandestina fueron calcinados y el rostro de una de las víctimas fue desollado.
Veintiséis policías locales han sido arrestados por su presunta responsabilidad, no son precisamente lo que Peña Nieto esperaba para un mes en el que sus fuerzas de seguridad han detenido a dos de los principales barones del narcotráfico y cuando semanas atrás recibiera el premio al "Global Citizen" de una organización estadounidense.
Los 43 estudiantes desaparecidos en el estado sureño de Guerrero fueron detenidos presuntamente por policías locales al servicio de “Guerreros Unidos”, un grupo que surgió tras los golpes dados al cartel de los hermanos Beltrán Leyva.
Matanza de 1968
El movimiento estudiantil de 1968 fue un movimiento social en el que además de estudiantes y diversas universidades, participaron profesores, intelectuales, amas de casa, obreros y profesionistas en la Ciudad de México y que fue reprimido el 2 de octubre de 1968 por el gobierno de México en la matanza en la Plaza de las Tres Culturas de Tlatelolco y finalmente disuelto en diciembre de ese año, reseña wikipedia.
El hecho fue cometido por el grupo paramilitar denominado Batallón Olimpia y el Ejército Mexicano, en contra de una manifestación convocada por el Consejo Nacional de Huelga, órgano directriz del movimiento.
De acuerdo con lo dicho por sí mismo en 19691 y por Luis Echeverría Álvarez, el responsable de la matanza fue Gustavo Díaz Ordaz. Posteriormente fueron acusados Echeverría, Díaz Ordaz y otros altos funcionarios de haber trabajado para la CIA.
Debido a la acción gubernamental al pretender ocultar información, no se ha logrado esclarecer exactamente la cantidad oficial de asesinados, heridos, desaparecidos y encarcelados.
La fuente oficial reportó en su momento 20 muertos, pero las investigaciones actuales deducen que los muertos podrían llegar a varias centenas y responsabilizan directamente al gobierno de México.
NULL
