MIAMI.- REDACCIÓN WEB / EFE / AP
Crisis de rehenes en Australia termina con tres muertos
MIAMI.- Al menos tres personas han muerto, una de ellas se cree que es el propio secuestrador, en la operación policial llevada a cabo este lunes para reducir a la persona armada que tomó un café de Sídney
La policía informó que la crisis de rehenes en una cafetería de Sídney terminó, luego de más de 16 horas, luego que agentes fuertemente armados irrumpieron, en medio de una ráfaga de detonaciones, en el interior de una cafetería donde un hombre armado tenía retenidas a varias personas.
El autor de la crisis de rehenes en una cafetería en Sydney murió en una confrontación con agentes, informó el martes la policía, luego de que agentes fuertemente armados irrumpieron, en medio de una ráfaga de detonaciones, en el interior del lugar donde el hombre armado tenía retenidas a varias personas.
La crisis terminó con otras dos personas muertas y cuatro heridas, agregó la policía. La crisis duró más de 16 horas.
Momentos de tensión
Los rehenes comenzaron a salir del café, algunos con las manos levantadas. Según el canal 7, son siete las personas liberadas.
Entre sus primeras acciones dentro del café fue obligar a dos personas que sujetasen una bandera en el cristal de la entrada con un mensaje escrito en árabe que decía "no hay otro Dios que Alá y Mahoma es su profeta", la "sahada" o declaración de fe musulmana.
"La operación ha terminado", confirmó un portavoz de la policía la madrugada del martes, pero no reveló más detalles.
La Policía de Australia ha identificado como Man Monis al hombre armado que tomó una cafetería del centro financiero de Sidney y mantiene retenidos desde hace más de doce horas a un número indeterminado de rehenes, informó la cadena de televisión ABC.
La policía se abalanzó sobre el negocio poco después de que se observó que cinco o seis rehenes salieron corriendo del Lindt Chocolat Cafe en el centro de Síddney la madrugada del martes.
Varios agentes escoltaban a una mujer llorando y al menos otras dos personas fueron trasladadas en camillas.
La escena dramática se desarrolló poco después que la prensa local reveló la presunta identidad del hombre armado que secuestró a los rehenes durante más de 16 horas.
Vea aquí el video:
El sospechoso nació en Irán con el nombre de Manteghi Bourjerdi, se trasladó a Australia en 1996 y adoptó el nombre de Man Haron Monis, según el canal 9News.
La evacuación de varias personas en los alrededores de donde ocurría el secuestro en la cafetería en Sídney. (AP)
Considerado un clérigo musulmán radical, ha participado en varias protestas en el pasado contra la presencia de topas australianas en Afganistán y, aunque se ha declarado un activista pacífico, fue condenado a 300 horas de servicio comunal.
Policías y miembros de la brigada de artificieros rodean el local Lindt Chocolate Cafe, situado en la zona financiera Martin Place de Sídney, donde el secuestrador mantenía cautivos a parte de la clientela y trabajadores.
Una de las jóvenes que logró salir de la cafetería. (AP)
El primer ministro australiano, Tony Abbott, dijo que se trató de un acto con "motivaciones políticas" y se ha reunido al menos dos veces con el Comité de Seguridad Nacional.
Otra escena de la salida de la joven, al momento de encontrarse con los policías que participan en el operativo de rescate. (AP)
Las autoridades no han confirmado el número exacto de rehenes ni si los cinco que han podido salir del céntrico Lindt Chocolate Cafe fueron liberados o escaparon.
Un par de rehenes que se ven através de las ventanas de la cafetería donde ocurre el secuestro. (AP)
Los medios de comunicación locales identificaron al atacante como Haron Monis, un hombre nacido en Irán que enfrenta cargos que incluyen agresión sexual y complicidad de asesinato en casos separados.
Un funcionario policial dijo que "no sería un error" identificar a Monis, de 50 años de edad, como el atacante. Bajo las reglas del departamento, los funcionarios no pueden ser identificados a menos que hablen en una conferencia de prensa formal.
Monis estaba desde hacía mucho tiempo bajo el radar de la policía. El año pasado, fue condenado a 300 horas de servicio comunitario por haber escrito cartas ofensivas a las familias de los soldados muertos en Afganistán.
Posteriormente fue acusado de ser cómplice del asesinato de su ex esposa. A principios de este año, fue acusado de atacar sexualmente a una mujer en 2002. Estaba en libertad bajo fianza por esos cargos.
"Este es un individuo fuera de lo común. Esto no se trata de un hecho de terrorismo o un acto concertado", dijo su ex abogado, Manny Conditsis, en declaraciones a la Australian Broadcasting Corp.
"Su ideología es tan fuerte y tan poderosa que nubla su visión en cuanto a sentido común y objetividad", dijo Conditsis.
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