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El miedo avanza más rápido que el coronavirus

A lo largo de la historia el pánico ha ido siempre de la mano de las pandemias. Aumentan casos en Italia, Corea del Sur e Irán, con más de 76.000 contagiados en todo el mundo

Tal vez escuchó por ahí que el miedo al coronavirus se esparce más rápidamente que el propio virus.

De boca de funcionarios que tratan de calmar a la gente al ver que cunde el pánico. De su esposa. De sabelotodos que hablan de las distintas formas en que uno puede morir: por el cigarrillo, en accidentes de autos, por una gripe.

Nada de esto parece importar.

A medida que aumentan los casos, el miedo avanza con la fuerza de un tsunami. Y no solo en los alrededores de la ciudad china de Wuhan, epicentro del brote.

En todo el mundo, hay más de 76.000 personas infectadas en 27 países, con más de 2.200 muertes.

Mientras otros lugares de Asia han sonado la alarma, en China, donde se originó la epidemia, se ha registrado una tendencia descendente en los últimos días. Sin embargo, las autoridades se mostraron cautas y dijeron que aún no se ha alcanzado el punto de inflexión.

China dijo el viernes que se confirmaron 889 casos nuevos en las últimas 24 horas, con 118 muertes.

Los trenes subterráneos de Tokio y Seúl parecen pasillos de hospitales, en los que personas con mascarillas miran mal a cualquiera que tosa o estornude. El propietario de un restaurante de un barrio chino sudcoreano dice que la clientela bajó en un 90%.

A esta altura uno tiene más probabilidades de ganar la lotería que de conseguir una mascarilla en partes de Asia.

Se están cancelando conferencias y otros eventos en todos lados, desde Beijing hasta Barcelona y Boston. Hay peleas en Japón, desmanes en Ucrania. Rumores de que se puede usar papel higiénico y servilletas para armar mascarillas hicieron que se agotasen esos productos en Asia oriental.

“El miedo es una emoción muy fuerte y el temor al coronavirus hace que la gente haga cosas irracionales”, dijo Bernie Huang, de 31 años, maestro de una escuela de Taipéi, Taiwán.

En realidad, a lo largo de la historia el pánico ha ido siempre de la mano de las pandemias. La plaga que devastó Atenas en el siglo 5 antes de Cristo. La Muerte Negra que erradicó buena parte de la población de Europa en el siglo 14. Y, más recientemente, los brotes de AIDS, ébola, SARS, MERS, gripe aviar e influenza porcina.

Científicos, expertos en estadísticas y todo aquél alejado de las zonas afectadas pueden burlarse de estos temores, pero el miedo, que se propaga de boca a boca y a través de la internet, es real.

“El miedo puede causar más daño que el virus”, dijo el primer ministro de Singapur Lee Hsien Loong en respuesta a la compra desenfrenada de papel higiénico, comida enlatada y fideos instantáneos que hubo después de que el gobierno subió el nivel de alarma por el nuevo virus.

Ese temor se siente más que nada en los sitios donde se junta mucha gente: iglesias, centros comerciales y escuelas.

En las Filipinas, casi la mitad de los bancos de muchas iglesias estaban vacíos en las misas dominicales más recientes. En una iglesia protestante de Seúl se dispuso ofrecer servicios por la internet cuando se supo que se le había detectado el virus a una persona que había ido a una misa antes de saber que estaba infectada.

La enorme tienda por departamentos Lotte de Seúl cerró por varios días para ser desinfectada luego de que se supo que allí había estado un turista chino al que se le detectó el virus. Se calcula que perdió unos 16,9 millones de dólares en ingresos.

Una importante feria de telefonía móvil fue cancelada en Barcelona. Sony, fabricante del PlayStation, se retiró de una conferencia de videojuegos en Boston por temor al virus. Los organizadores dijeron que la conferencia se hará como estaba programada y que se tomarán medidas especiales de limpieza.

En Namdaemun, el mercado tradicional más grande de Seúl, las ventas bajaron enormemente al informarse que una persona contagiada con el virus había estado allí el mes pasado.

El ministerio de educación de Corea del Sur recomendó a las universidades que posterguen el inicio del semestre en marzo por temor a que estudiantes chinos puedan traer el virus.

El presidente sudcoreano Moon Jae-in expresó su preocupación de que un “temor exagerado” perjudique la economía al suspender el consumo y las actividades de distracción.

También reina la incertidumbre en torno a los esperados Juegos Olímpicos del 2020 en Tokio, a pesar de que los organizadores aseguran que todo se hará como está programado.

“Noto que el temor se esparce más rápido que el virus. Es importante atenuar el miedo”, sostuvo Craig Spence, vocero del Comité Internacional Paralímpico.

En Japón, el miedo y el virus forman un potente cócktail en un crucero anclado en el puerto de Yokohama, donde miles de pasajeros y tripulación permanecen en cuarentena por dos semanas en vista de que cientos de personas a bordo contrajeron el virus.

Un pasajero en cuarentena colgó un cartel que dice: “No hay información. Muy tensos. Muchos rumores malos”.

La internet facilita la propagación de esos rumores.

Cuando se supo que un periodista que informa desde la casa de gobierno de Japón había estado en contacto con un chofer que portaba el virus, una edición digital del Weekly Post afirmó: “El coronavirus estremece la oficina del primer ministro”.

El temor, y un sentido del humor macabro, pueden explicar ciertos comportamientos extraños. Hay imágenes de personas que usan cáscaras de naranja como máscaras y de niños en cochecitos envueltos en lo que parecen ser bolsas de tintorerías.

En Taiwán el temor hizo que la gente comprase papel higiénico y servilletas, tras circular el rumor de que podían ser usados para fabricar mascarillas que contienen el virus, según Yang Bo-ken, subdirector de la Oficina de Desarrollo Industrial del gobierno.

En Kobe, Japón, fueron robadas 6.000 mascarillas de un hospital.

Varios cientos de personas que temían haber sido infectadas en Ucrania protagonizaron enfrentamientos con la policía porque bloquearon una carretera que llevaba a un edificio donde había más de 70 personas evacuadas de China que debían permanecer allí en cuarentena.

Dos pasajeros en un tren subterráneo de Fukuoka, Japón, discutieron luego de que un individuo que no tenía mascarilla empezó a toser. Un hombre que estaba allí activó la alarma para emergencias, según la agencia noticiosa Kyodo.

Las autoridades municipales dijeron que recomendarán un código de conducta y el uso de mascarillas.

En Hong Kong, donde la gente tiene que hacer colas para comprar cosas básicas, tres personas con puñales robaron un cargamento de papel higiénico de un camión que hacía entregas de ese producto a un supermercado.

Los gobiernos no siempre saben cómo manejar las cosas.

A ocho ciudadanos de Samoa se les impidió el ingreso a su país y fueron enviados de vuelta a Fiji porque dijeron que habían estado en Singapur, que el gobierno considera una nación de “alto riesgo”, de acuerdo con el Samoa Observer.

Brusco aumento de casos de coronavirus en Italia

El número de personas infectadas por el nuevo virus originado en China aumentó bruscamente debido a un grupo de casos en el norte del país, informaron las autoridades italianas el viernes.

Muchos de los casos nuevos representan las primeras infecciones a través de contagio secundario, y elevan el total del país a 17. Los primeros enfermos en el norte de Italia se encontraron con alguien que había regresado de China el 21 de enero sin presentar síntomas del virus, dijeron las autoridades sanitarias.

Un hombre italiano de 38 años está hospitalizado en estado crítico. Su esposa y un amigo suyo también dieron positivo para el virus. Tres personas que se presentaron con síntomas de influenza también están infectadas, así como cinco miembros del personal médico.

El hombre se presentó con síntomas de influenza el 18 de febrero, pero lo enviaron a su casa. Regresó al hospital al agravarse su estado y se encontraba en cuidados intensivos, dijo el director regional de bienestar público, Giulio Gallera.

El ministro de Salud, Roberto Speranza, dijo que se está viendo el mismo tipo de “conjunto” de casos que en Alemania y Francia.

La alcaldía ordenó el cierre de escuelas, edificios públicos, restaurantes y cafés en la pequeña población de Codogno.

En otra población, Casalpusterlengo, se suspendieron las clases hasta la semana próxima, y en Castiglione d’Adda se cerraron las bibliotecas, oficinas públicas, gimnasios y depósitos de basura por precaución.

“En otras partes del mundo, y también en China, se ha demostrado que este sistema (de autoaislamiento) ayuda a detener la propagación”, dijo el presidente regional de Lombardía, Attilio Fontana. “Pero no debemos dejarnos abrumar por el pánico”.

El hospital de Codogno cerró su sala de emergencias y se vio al personal con cubrebocas cuando llegaron trabajadores con nuevas camas y muebles al comenzar la cuarentena.

El hospital de enfermedades infecciosas de Roma tiene a tres personas infectadas, una pareja china de Wuhan, donde se originó la epidemia, y un italiano que da “persistentemente negativo” luego de dos semanas de tratamiento antiviral.

A pesar de los llamados a tomar precauciones, los italianos tienen problemas para conseguir cubrebocas. Varias farmacias de Milán y una Codogno dijeron que se habían agotado semanas atrás.

Irán reporta 2 muertes y 13 casos nuevos

Las autoridades de salud iraníes informaron el viernes de dos muertes entre 13 casos nuevos confirmados del nuevo virus originado en China.

La agencia noticiosa semioficial Mehr emitió el informe en una jornada de elecciones parlamentarias en todo el país. Suman cuatro las muertes por COVID-19, la enfermedad provocada por el coronavirus, entre 18 casos en total.

El vocero del ministerio de Salud, Kianoush Jahanpour, dijo que los nuevos casos están vinculados con la ciudad de Qom, donde se produjeron el miércoles las dos primeras muertes, ambas de ancianos.

Jahanpour dijo que los nuevos casos eran de Qom o habían visitado la ciudad recientemente.

Minoo Mohraz, funcionaria del ministerio, dijo que el contagio “provino probablemente de trabajadores chinos que trabajan en Qom y viajaron a China. No entró en detalles. Una empresa china está construyendo una planta de energía solar en Qom.

Las autoridades han cerrado todas las escuelas y seminarios chiítas en Qom, unos 130 kilómetros al sur de Teherán. La ciudad es un concurrido destino de peregrinaciones y un centro prestigioso de estudios religiosos al que acuden chiítas del país, así como de Irak, Pakistán y otros países.

En el Líbano, el ministro de Salud, Hamad Hassan, informó del primer caso del virus en el país, una mujer de 45 años que llegó el jueves en un vuelo desde Qom. El ministerio vigilaba otros dos casos posibles, añadió.

Hasta el momento se han registrado pocos casos en Medio Oriente, nueve de ellos en Emiratos Árabes Unidos, un concurrido destino turístico, de los cuales siete son ciudadanos chinos, uno es filipino y otro es indio. Se ha registrado un caso en Egipto.

En Israel, uno de los 11 israelíes que regresaron luego de estar en cuarentena en un buque crucero en Japón dio positivo para el virus, el primero en el país, informó el ministerio de Salud.

Los pasajeros israelíes, que en principio habían dado negativo en los exámenes, arribaron por la noche en un avión chárter. Personal médico con vestimenta protectora los transportó inmediatamente al Hospital Sheba cerca de Tel Aviv donde permanecerán en cuarentena.

Otros cuatro israelíes que dieron positivo en Japón fueron hospitalizados allí. Israel ha cancelado todos los vuelos de y a China y somete a los israelíes que regresan de China, Hong Kong, Macao, Singapur o Tailandia a dos semanas de cuarentena domiciliaria.

Corea del Sur, el nuevo frente de la epidemia

Escuelas cerradas, iglesias que piden a los feligreses que no acudan, reuniones masivas canceladas: aumentó bruscamente el viernes la incidencia del nuevo virus en Corea del Sur, un nuevo frente en una epidemia que se propaga por el mundo.

Dos personas han muerto y 204 estaban infectadas por el virus, el cuádruple de los casos registrados dos días antes a medida que la crisis centrada en China empieza a repercutir con fuerza en otras partes.

El brusco aumento de los contagios en el país pone de manifiesto la facilidad con que se puede propagar la enfermedad. Aunque los primeros contagios provenían de China, los más recientes no tienen relación con viajes internacionales.

La Organización Mundial de la Salud advirtió que la aparición de casos no relacionados directamente con viajeros desde China indica que podría agotarse el tiempo para contener la epidemia.

“La ventana de oportunidad aún existe. Pero la ventana de oportunidad se está estrechando”, dijo el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus. “Debemos actuar rápidamente antes de que se cierre del todo”.

Tedros señaló en particular la aparición de 18 casos y cuatro muertes en dos días en Irán, y que viajeros de ese país llevaron el virus a Líbano y a Canadá.

“Estos puntos son muy preocupantes, se los consideren como puntos o tendencias”, acotó.

El gobierno central concentrará su ayuda en la región suroriental para aliviar la escasez de camas para enfermos, personal médico y equipos, explicó, en un discurso televisado.

“Hemos entrado en una fase de emergencia”, afirmó el primer ministro Chung Se-kyun en un discurso televisado. “Nuestros esfuerzos hasta ahora se habían enfocado en impedir que la enfermedad ingresara al país. Pero ahora cambiaremos el enfoque para evitar que la enfermedad se propague en las comunidades locales”.

Daegu, la cuarta ciudad del país con 2,5 millones de habitantes, se ha convertido en el centro de los esfuerzos del gobierno para contener la enfermedad llamada COVID-19, y Chung prometió medidas para paliar la escasez de camas de hospital, personal y equipos médicos. El alcalde local Kwon Young-jin exhortó a los vecinos a no salir y utilizar los cubrebocas incluso en sus casas.

El primer caso en Daegu fue confirmado el martes. Para el viernes, la ciudad y alrededores habían reportado 152, incluidas las dos primeras víctimas fatales del COVID-19.

En el país, las cifras hablan de una propagación brusca. Se reportaron 20 casos nuevos el miércoles, 53 el jueves y 100 el viernes.

El gobierno central decretó el viernes una “zona administrativa especial” en torno de Daegu que no limita el desplazamiento de la gente ni reemplaza a las autoridades locales, pero sirve como reconocimiento oficial del problema.

La mayoría de los casos están vinculados con un solo templo, el de la Iglesia de Jesús Shincheonji, donde una mujer sexagenaria asistió a dos oficios antes de dar positivo por el virus.

Un millar de personas que asistieron a los mismos oficios están en cuarentena en sus casas y las autoridades dicen que intentan supervisar a otros miles de feligreses.

Los 74 locales de la Iglesia Shincheonji están cerrados y se ha pedido a los feligreses que sigan los oficios online. El líder de la secta dice ser un ángel de Cristo, pero muchos lo consideran un jefe de culto. Sus enseñanzas giran principalmente en torno de las profecías del Libro del Apocalipsis, del Nuevo Testamento.

“Espero que Corea del Sur haga todo lo necesario para contener este brote en la etapa temprana”, dijo el director general de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus.

Las calles habitualmente ajetreadas del centro de Daegu estaban casi desiertas el viernes, y se formaban filas en las clínicas para solicitar exámenes. También había aglomeraciones en los supermercados, donde los anaqueles de los alimentos más comunes como ramen y curry estaban casi vacíos. Ochocientas escuelas de la zona, que preveían iniciar el año escolar el 2 de marzo, lo aplazaron una semana.

“El pánico empieza a generalizarse”, dijo Huh Mi-yeon, un vecino de Daegu. “La gente tiene miedo de cualquier situación en la que puedan encontrarse con otras personas”.

La angustia crecía en otras partes del país. En Seúl, la capital, se prohibieron las aglomeraciones en el centro. Mucha gente optaba por evitar tiendas y restaurantes, comer en casa y pedir los artículos necesarios online.

Para mayor preocupación, el viernes se registraron los tres primeros casos entre los 600.000 efectivos de las fuerzas armadas. Un marino en la isla de Jeju y un oficial del ejército en la provincia de Chungcheong del Norte dieron positivo. Ambos habían viajado recientemente a Daegu. También se confirmó el caso de un oficial de la fuerza aérea asentado en Daegu, pero que había viajado recientemente a un cuartel general en el centro del país, lo que obligó a poner en cuarentena a 80 soldados en el lugar, informó el ministerio de defensa.

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FUENTE: AP/REDACCIÓN

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