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POLÍTICA

El Reino Unido sale de la UE, donde nunca se sintió cómodo

Desde Winston Churchill hasta Margaret Thatcher, Inglaterra jamás se vio dentro de la Unión Europea y ni siquiera tuvo una visión federalista del Viejo Continente

MIAMI.-RUI FERREIRA
Especial

@ruiefe

El Reino Unido nunca fue un socio europeo a tiempo completo. No aceptó nunca el cambio de la libra esterlina por el euro ni adhirió al espacio Schengen. De hecho, desde Winston Churchill hasta Margaret Thatcher, Inglaterra jamás se vio en la Unión Europea (UE) y ni siquiera tuvo una visión federalista del viejo continente.

Para los británicos lo importante era el imperio de “Su Majestad”, tan vasto que se decía que el sol jamás entraba en el ocaso, y para ello crearon, hace casi un siglo, el llamado Comonwelth, una forma de dominar muy parecida a la que en los últimos meses acusaron a la UE los que abogaron por la salida del Reino Unido de sus filas. Los que defendieron el Brexit.

Este jueves, ganaron por un ventaja significativa, más de 1 millón de votos logrados, por encima de todo, con una campaña que denunciaba el auge de la inmigración hacia la mayor isla del océano Atlántico. Fueron 17,4 millones de votos por la salida, contra 16,1 millones, y una asistencia a las urnas del 72,2%. Todo un récord para unas elecciones en Gran Bretaña.

La salida no es inmediata, de hecho Londres todavía tiene que cumplir una serie de compromisos y el Tratado de Maastricht, que creó la Unión, obliga a un periodo de espera de dos años para que se formalice la decisión. Sin embargo, el primer ministro conservador, David Cameron, ha tenido que renunciar de inmediato, después que apostó todo su capital político en una batalla por la permanencia del Reino Unido en la UE. “Los ingleses han hablado. Vienen tiempos difíciles pero pienso que podemos campearlos”, dijo el primer ministro sin poder contener las lágrimas.

El gran vencedor es su rival, el exalcalde de Londres, el también conservador Boris Johnson, que se dedicó de cuerpo y alma al Brexit. “Esto es una lucha por nuestra independencia de los poderes europeos que controlan nuestra economía”, dijo en diversas oportunidades durante toda la campaña, agitando el fantasma y los temores que muchos británicos, principalmente de clase media, tienen en relación a la inmigración a la que culpan de la tasa de desempleo del país y de un aparente decaimiento económico.

Por lo pronto, las primeras reacciones de los mercados han sido arrasadores: se han caído. La libre esterlina está casi al mismo nivel del dólar, algo nunca antes visto, y muchos ciudadanos han acudido a los bancos a cambiar sus euros por libras ante el temor de que la devaluación alcance la moneda común europea. Pero a mediano plazo, nada indica que la economía británica vaya a sufrir grandes alteraciones. En un mundo globalizado todo está interconectado y hay muchos compromisos y acuerdos que será muy difíciles de quebrantar sin que tengan consecuencias financieras serias.

Un detalle interesante de todo este proceso, es que los votos a favor de permanecer en la Unión Europea vinieron del área metropolitana de Londres, Escocia e Irlanda del Norte. Recuérdese que Escocia, realizó un referendo para separarse del Reino Unido el año pasado y la mayoría se opuso pese a los fuertes sentimientos independentistas regionales.

Reacción en EEUU

En relación a Estados Unidos, la actitud de los observadores parece ser de “espera y veremos” y no pronostican una gran alteración en los nexos entre los dos países. “Los mercados y los políticos están reaccionando de forma exagerada”, dijo Erik Gordon profesor asistente en la Escuela de Negocios Ross de la Universidad de Michigan.

Gordon opinó que no habrá un efecto dominó como algunos han anticipado. “Alemania no dejará la Unión europea (porque) se beneficia en gran medida de la exportación sin aranceles a los países miembros”, enfatizó. Dijo que tampoco prevé una recesión a causa de la salida del Reino Unido de la Unión. “Si hay una recesión global, no será debido a la Brexit”.

Lo mismo piensa Linda Lim, profesora de estrategia en la Escuela de Negocios Ross: “Si las cosas van muy mal en las próximas semanas o meses habrá poca inclinación de otros para intentar irse”. "Incluso antes de eso, el Brexit puede dar un impulso al resto de la Unión para trabajar juntos con mayor determinación para mostrarle a los británicos que van a estar bien sin ellos, es decir, podría ser un estímulo para la unidad en lugar de a la desintegración”, agregó en un comunicado de prensa.

Sin embargo, los sondeos dan una idea contraria. El 71% de los griegos quieren salir de la Unión, le siguen los franceses con 61% y los españoles con 49%. Incluso el 48% de los alemanes tampoco quiere permanecer en la Unión Europea. El mayor peligro es si la extrema derecha gana las elecciones en el país galo. El Frente Nacional es el único partido que tiene en su programa la salida de la Unión.

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