ver más
TECNOLOGÍA

La ONU advierte de que la IA amenaza los recursos naturales de miles de millones de personas

Para 2030, el consumo de agua necesario para refrigerar y operar la infraestructura de IA igualará al de de 1,300 millones de personas

Por REDACCIÓN/Diario Las Américas

NUEVA YORK.- Un reciente informe del Instituto de Agua, Medio Ambiente y Salud de la Universidad de las Naciones Unidas (UNU-INWEH) lanza una advertencia crítica: el desarrollo de la inteligencia artificial (IA) tal como se concibe actualmente es insostenible si no se adoptan medidas urgentes de transparencia y responsabilidad compartida. Según el estudio, medir el impacto de esta tecnología únicamente a través de la huella de carbono es un error sistemático que oculta una crisis ambiental más profunda y de muchas variables.

Cifras alarmantes para 2030

El informe proyecta que, para el año 2030, el consumo de agua necesario para refrigerar y operar la infraestructura de IA igualará las necesidades básicas de 1.300 millones de personas (la población total del África subsahariana). En cuanto a energía, la demanda triplicará el consumo anual de países como Pakistán, Bangladesh y Nigeria combinados, alcanzando los 945 teravatios-hora. A esto se suma una ocupación de suelo que superará los 14,500 km², duplica el área metropolitana de Yakarta.

La trampa de la eficiencia

Uno de los puntos centrales del análisis es el desmentido de que la mayor eficiencia tecnológica resuelva el problema ambiental. Bajo la llamada paradoja de Jevons”, los investigadores explican que, a medida que los modelos de IA se vuelven más eficientes y baratos, su uso se dispara, anulando cualquier ahorro energético logrado por las mejoras técnicas.

“Una IA más eficiente implica un mayor consumo, hace que la huella ambiental total crezca más rápido que los ahorros obtenidos", advierte el profesor Kaveh Madani, coautor del informe.

Justicia ambiental y desigualdad global

El estudio resalta una profunda asimetría: mientras los beneficios económicos y estratégicos de la IA se concentran en un grupo selecto de 32 países, las cargas ambientales —extracción de minerales, residuos electrónicos y estrés hídrico— recaen desproporcionadamente sobre regiones en desarrollo.

Solo un 16% de las naciones dispone de infraestructura especializada para IA. De esos, Estados Unidos y China concentran hasta el 90% de la capacidad instalada. Actualmente, nueve de las diez empresas más valiosas del mundo están vinculadas al frenesí inversor en IA.

Las ocho empresas estadounidenses más importantes en el área son Nvidia, Apple, Alphabet (Google), Microsoft, Amazon, Broadcom, TeslayMeta(Facebook), en ese orden.

Residuos electrónicos: Se calcula que la infraestructura de IA generará 2,5 millones de toneladas de residuos al año para 2030.

Estrés local: En regiones como Dublín, el alto consumo de los centros de datos ya ha obligado a suspender nuevas autorizaciones eléctricas hasta 2028.

Abordar antes de lo irreversible

A pesar del panorama crítico, los expertos subrayan que el desarrollo de la IA dentro de los límites planetarios es “factible”. Sin embargo, esto requiere abandonar el uso de métricas únicas y adoptar una visión integral que contemple el consumo de agua, suelo y energía de forma equilibrada.

La conclusión de la Universidad de las Naciones Unidas es clara: el futuro de la IA no es un desafío puramente técnico, sino un problema de gobernanza, transparencia y justicia global que debe abordarse antes de que la brecha digital y ambiental sea irreversible.

 NULL

    

FUENTE: Con información de Europa Press y El Periódico

¡Recibe las últimas noticias en tus propias manos!

Descarga LA APP

Temas

Deja tu comentario

Te puede interesar