MADRID.- Casi ocho meses después de dimitir como líder del Partido Socialista (PSOE), Pedro Sánchez fue elegido este domingo de nuevo por los militantes como secretario general de la fuerza política más importante de la oposición en España, tras una reñida batalla interna contra su principal adversaria: Susana Díaz.
Pedro Sánchez fulmina a Susana Díaz en la lucha por el PSOE
"Haremos del PSOE el partido de la izquierda", dijo el socialista en la sede nacional del partido, en Madrid, en una primera comparecencia que suscitó una gran expectación mediática en una noche histórica para el socialismo español.
El próximo líder del PSOE, de 45 años, cosechó el 50 por ciento de los votos de los militantes y sacó una importante ventaja a Susana Díaz, que obtuvo en torno al 40 por ciento. El tercer candidato en liza, el moderado Patxi López, se quedó en un diez por ciento, según los resultados difundidos por el partido.
Al grito de "sí es sí", cientos de militantes se concentraron a las puertas de la sede nacional del partido para celebrar la victoria de Sánchez, que supone su regreso al timón del PSOE y el comienzo de una nueva etapa para un partido que tendrá la difícil tarea de superar la división y la crisis interna en la que se halla.
Para Susana Díaz, sin embargo, el resultado es un golpe que podría incluso poner en riesgo su continuidad como jefa del Gobierno regional de Andalucía, tradicional bastión de los socialistas en España. La dirigente prometió "arrimar el hombro" y aseguró que se pondrá "a disposición del partido", aunque evitó nombrar a Sánchez.
"El PSOE tiene que ser la alternativa de Gobierno en España", dijo ante los periodistas la dirigente, de 42 años, en una intervención en la que habló con gesto serio.
La victoria de Sánchez tuvo, además, las primeras consecuencias: Antonio Hernando, portavoz del PSOE en el Congreso de los Diputados y afín a Susana Díaz, anunció su dimisión a los pocos minutos de conocerse el resultado que arrojó la votación, en la que hubo una "participación histórica", según el partido.
En este contexto, la labor del próximo secretario general será cerrar heridas y tratar de dar impulso al PSOE para que éste siga siendo una de las fuerzas políticas mayoritarias en España tras los malos resultados obtenidos en recientes citas electorales.
Sánchez reivindica un PSOE más a la izquierda y una oposición frontal al Gobierno del conservador Mariano Rajoy, lo que en octubre le costó su cargo. Fue entonces cuando parte de la cúpula del partido se rebeló contra él y, ya tras su retirada, ayudó al líder del Partido Popular (PP) a ponerse al frente del Gobierno español pese a su minoría en el Congreso para evitar la celebración de unas terceras elecciones generales en apenas unos meses.
El PSOE quedó entonces en manos de una gestora y, a partir de enero, la carrera por el liderazgo del partido se convirtió en un duelo con dos protagonistas: Sánchez y Díaz. Si el primero contaba con el apoyo de buena parte de la militancia, como hoy quedó demostrado, la dirigente andaluza tenía el respaldo por pesos pesados del socialismo como Felipe González o José Luis Rodríguez Zapatero.
De forma sorpresiva, y con el fin de impulsar una candidatura de consenso, el vasco Patxi López se unió a la batalla al anunciar en enero su intención de competir con sus compañeros de partidos.
La victoria de Sánchez marca ahora un hito en el PSOE -en un contexto internacional en el que la socialdemocracia está en crisis-, pero también en la política española en su conjunto. Con un Gobierno de Rajoy en minoría, la opción de una moción de censura planea sobre el líder conservador. Y la posición del PSOE es clave.
En su primera intervención, Sánchez prometió "hacer lo indecible por cambiar el rumbo del país", por "acabar con la corrupción del Partido Popular" y por "mejorar las vidas de los ciudadanos".
"Por un PSOE unido y rumbo a La Moncloa. Mañana empieza todo, vamos a construir el nuevo PSOE para cambiar España", dijo ante los aplausos de sus partidarios, que clamaron por la unidad en el partido y entonaron la Internacional, el himno más conocido del movimiento obrero.
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FUENTE: dpa
