JERUSALÉN — El presidente israelí, Isaac Herzog, llamó el miércoles a los partidos políticos a que "hagan todo" lo posible para formar una coalición de gobierno y evitar volver a las urnas, tras las elecciones legislativas que no arrojaron ninguna mayoría y marcaron un avance sin precedentes de los partidos árabes.
Sin mayorías claras, el presidente de Israel llama a formar una coalición para evitar nuevas elecciones
El Likud, el partido liderado por el primer ministro, Benjamín Netanyahu, acusó a los partidos árabes de "robar las elecciones" y pidió una investigación
Mientras, el Likud, el partido liderado por el primer ministro Benjamín Netanyahu, exigió este miércoles a la Policía israelí y al Shin Bet (el servicio de inteligencia interior) que investiguen posibles irregularidades en los colegios electorales de las comunidades árabes, a cuyos partidos acusó de "robar las elecciones" después de que la participación se disparase en esas localidades.
"Las elecciones en el Estado de Israel han sido robadas por partidos árabes que apoyan el terrorismo y la destrucción del Estado judío. Esto se llevó a cabo mediante graves delitos, que incluyen sobornos, amenazas, violencia, falsificación y el uso de software prohibido para movilizar a los votantes", afirmó el partido en un comunicado publicado en sus canales.
Testimonios
La formación derechista afirmó haber presentado "cientos de testimonios y pruebas" ante los servicios de seguridad y la Comisión Electoral Central israelí en relación con supuestas irregularidades, entre las que menciona "miles de sobres" que, según su versión, contenían "dinero en efectivo junto con papeletas del partido Raam" (formación árabe que obtendría 7 escaños, según los últimos datos del conteo).
Además, el partido de Netanyahu denunció incidentes de "amenazas y violencia" contra el personal de los centros de votación, así como casos de varios votantes entrando juntos a las cabinas de votación, casos de personas que votaron bajo identidades falsas, discrepancias entre el número de sobres y el número de votantes y el uso de software ilícito para la movilización de votantes.
Likud con la mayor votación
Pese a una participación de casi 78%, la más alta desde 1999, los resultados parciales y las estimaciones de los principales medios dibujan un panorama fragmentado.
Con 85% de los votos contados, el bloque del primer ministro Benjamin Netanyahu lograba 54 de los 120 escaños del Parlamento, sin alcanzar los 61 necesarios para obtener la mayoría.
La coalición opositora del centrista Gadi Eisenkot contaba con 49, mientras que los partidos árabes tendrían 17 bancas, un récord.
De esta manera, ambos bloques siguen sin alcanzar la mayoría para gobernar (61 escaños) y dependerían de coaliciones entre ellos o de un gobierno opositor con los partidos árabes.
Los resultados definitivos podrían conocerse a más tardar el viernes. Luego, el presidente Isaac Herzog recibirá a los líderes de los distintos partidos para designar a quien deberá intentar formar gobierno.
Herzog instó a los partidos a "hacer todo lo posible" para formar una coalición y así evitar nuevos comicios.
"Panorama transformado"
El líder de la Lista Unificada, Youssef Jabareen, se ha declarado dispuesto a apoyar, pero sin formar parte de él, un gobierno de oposición "para tumbar" la coalición de Netanyahu.
"No vemos cómo podríamos participar en una coalición en las circunstancias actuales", declaró, invocando en particular la guerra en Gaza y la situación en la Cisjordania ocupada, donde han aumentado los asentamientos de israelíes y los ataques violentos por parte de los colonos.
Raam también está abierto a una alianza.
Eisenkot, que había jurado durante la campaña no considerar esta opción, no reaccionó de inmediato a la mano tendida de las dos formaciones árabes.
Pero esta eventual coalición sería algo inédito en un país en el que la minoría árabe —casi el 20% de la población, descendiente de palestinos que permanecieron en sus tierras tras la creación de Israel en 1948— sufre una fuerte discriminación, y donde la idea de trabajar con sus representantes resulta inaceptable para una parte de la población judía.
Ante la ausencia de una mayoría clara, podrían avecinarse semanas de negociaciones para armar alianzas e incluso nuevas elecciones si estas fracasan.
El Likud, la formación de Netanyahu, acusó a esos partidos de haber "robado" la elección.
Para el politólogo de la Universidad Hebrea de Jerusalén Gideon Rahat, el aumento "realmente espectacular" de la participación árabe en los comicios llegó a "transformar el panorama".
Pero el 7 de octubre generó "mucha desconfianza y mucho miedo" entre la mayoría judía hacia la minoría árabe, añadió.
De momento, solamente el líder del principal partido de izquierda de Israel e integrante del bloque de Eisenkot, Yair Golan, se mostró a favor de esta alianza.
"Tenemos una responsabilidad. Y tenemos la oportunidad de formar un gobierno de cambio en asociación con los ciudadanos árabes de Israel", escribió en X.
Sin una alianza de este tipo, la situación parece estar de momento en un punto muerto, aseguró Ilana Shpaizman, profesora de Ciencias Políticas en la Universidad de Bar Ilan.
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FUENTE: Con información de EFE y AFP
