Se nos va el año viejo con su tradicional sabor a nostalgias, recuerdos y tristezas. Su tránsito obligado por el devenir del tiempo nos deja sus huellas marcadas en cada paso de su indetenible avance histórico. Cada uno le otorga particularmente la propia versión de su propia experiencia y se refiere a ella con sentido positivo o negativo, pero siempre al final expresan sus agradecimientos a Dios por los favores recibidos.
¡Adiós, año viejo!
Una bella tradición que se ha mantenido inmutable durante siglos, pero cada periodo es enriquecido por la nobleza y creatividad del arte popular en sus diversas expresiones. poetas, músicos, cantantes de diferentes géneros dedican sus talentos a testimoniar su presencia y fugaz despedida, con amor y veneración humana.
En el campo musical son muchos los ejemplos en diversas latitudes. En los Estados Unidos sobran los temas musicales interpretados en tiempos de Navidad, por estrellas internacionales que reflejan la identidad común de paz y amor para los hombres de buena voluntad.
Caso especial merecen nuestros países latinoamericanos, donde se ha estimulado el culto sagrado a la despedida del año, con temas variados en sus géneros, pero identificados con el sentimiento cultural, general y común de nuestros pueblos.
“El año viejo”, es una de las canciones más privilegiadas y querida entre nuestra gente. El mexicano Tony Camargo y su clásica interpretación “Año viejo” es repetida con cariño y alegría en las fiestas hogareñas y familiares. Su letra, del compositor colombiano Crescencio Salcedo Monroy, y su alta calidad música con la hermosa interpretación de Tony Camargo, la han convertido en la favorita de todos los tiempos.
Su letra: “Yo no olvido el año viejo porque me ha dejado cosas muy buenas, Me dejo una chiva, una burra negra, una yegua blanca, y una buena suegra” se convirtió en el coro obligado en las fiestas de fin de año, donde todo el mundo la cantaba con alegría y bailando a la vez. ¡Qué nota!
En el caso de Venezuela, con el transcurrir del tiempo, inspirados en el exitazo del "año viejo", surgieron otras expresiones musicales locales a competir por el sitial de honor en los corazones de los venezolanos, uno de esos fenómenos fue "Cinco pa’ las doce", interpretado por el cantante guariqueño, gran amigo y colega diputado al Congreso Nacional, Néstor Zavarce, el famoso “Pájaro Chogui”, quien logró la hazaña histórica de superar en ventas y audición al icono de Tony Camargo, al convertirse en la canción preferida de fin de año en nuestro país.
Su letra "¡Las campanas de la iglesia están sonando, anunciando que el año viejo se va! La alegría del año nuevo viene ya los abrazos se confunden sin cesar". Más adelante " Me perdonan que me vaya de la fiesta, pero hay algo que nunca podré dejar, una linda viejecita que me espera en las noches de mi eterna Navidad”. “Faltan cinco pa´ las doce el año viejo se va. Me voy corriendo a mi casa abrazar a mi mamá".
Luego apareció en 1982 otra canción de la despedida del año, tocándole el turno al zuliano Betulio Medina y a Manuel “Manny” Delgado, con su exitosa agrupación “Maracaibo 15” con la gaita "Viejo año", cuya letra rezaba: "Qué te pasa, viejo año? ¿Qué te pasa que ya tienes las maletas preparadas, dime si es que te han botado de la casa porque estás viejo, porque no sirves pa’ nada? Las cosas viejas como tú las botan, más si saben que otro llegará. Pero no llores, échate un trago, que yo te recordaré por los ratos que, de felicidad, en tus días yo pasé”.
Al recordar estos temas que son parte importante de nuestras propias vivencias y recuerdos gratos de un pasado que nunca olvidaremos, rendimos un homenaje a nuestras propias tradiciones, valores culturales y religiosos, de las enseñanzas que adquirimos gracias a nuestros padres, familiares amigos de una Venezuela donde éramos muy felices y no lo sabíamos, a punto de ser perdida por la incomprensión y las ambiciones personales, que nos dividen y nos separan de un año nuevo feliz.
En lo político no nos dejó una chiva, pero sí un burro blanco y macabro que destruye todos los valores de la sociedad venezolana, pero en contrapeso nos dejó un joven líder como Juan Guaidó, presidente constitucional de Venezuela, reelecto este próximo 5 de enero de 2020, por la legítima Asamblea Nacional, 60 países que nos apoyan, un respaldo decoroso internacional, una esperanza abierta a la solución definitiva encarnada en las tres propuestas de lucha: Cese a la usurpación, gobierno de transición y elecciones libres y democráticas.
Quiero expresar en primer término mi agradecimiento a la jefatura y redacción del Diario Las Américas, sus dueños y todo su personal, por la confianza y apoyo brindado en este “año viejo” por despedirse, quienes, en forma ética, profesional y democrática, han respetado mis análisis y expresiones políticas, como norma fundamental del ejercicio de la democracia en los Estados Unidos. ¡Feliz año de éxito y prosperidad!
Agradecer a la inmensa legión de lectores y amigos diseminados en todo el mundo, gracias a la plataforma tecnológica del diario, las redes sociales y chat personales, que dominicalmente me siguen con sus lecturas y opiniones posteriores. Muchas gracias y bendiciones. ¡Feliz año!
Agradecer a Dios por la salud y bienestar de mi familia, esposa, e hijos, suegro, hermanos, sobrinos y nietos, así como de mis compañeros de lucha de la diáspora venezolana en Miami y mis hermanos de Emaús de la iglesia católica Sant Edwards en la ciudad de Pembroke Pines, Broward. Florida, USA. ¡Feliz año!
A la solidaria administración del presidente Donald Trump, sus asesores, miembros del congreso de la unión y al hermano pueblo norteamericano por sus bondades y permanente apoyo a la justa causa de los venezolanos en su lucha por rescatar la democracia y libertad. ¡Feliz año!
Me despido del mi gran amigo el “viejo año” y sus eternas enseñanzas que perdurarán para siempre en nuestros corazones y gratos recuerdos.
A los compatriotas venezolanos, tengamos fe en Dios, esperanza en nuestro pueblo y valentía para derrotar la dictadura. ¡Feliz Año Nuevo 2020!
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