“Puedes engañar a todo el mundo algún tiempo. Puedes engañar a algunos todo el tiempo. Pero no puedes engañar a todo el mundo, todo el tiempo", Abraham Lincoln
Estados Unidos ha dicho que hará su propia investigación y no se guiará por lo que diga el régimen de La Habana
“Puedes engañar a todo el mundo algún tiempo. Puedes engañar a algunos todo el tiempo. Pero no puedes engañar a todo el mundo, todo el tiempo", Abraham Lincoln
Hay un refrán popular que dice que los buitres se abalanzan sobre los animales heridos y la revolución cubana, herida de muerte, ya los ve volar bajo. Por eso la desesperación de buscar una tabla de salvación y ahí es donde le han dado rienda suelta a la imaginación.
Los sicarios del Ministerio del Interior de Cuba reportaron que el 25 de febrero del 2026 en horas de la mañana se detectó una lancha rápida infractora dentro de aguas territoriales cubanas con matrícula de la Florida a una milla náutica de El Pino, en cayo Falcones, municipio Corralillo, provincia Villa Clara. El informe oficial daba a conocer un enfrentamiento entre cubanos procedentes de Estados Unidos, en el cual reportaron: “Cuatro agresores resultaron abatidos y seis lesionados”.
La lancha rápida resultó ser un destartalado bote robado de 24 pies de eslora, en el cual, según las autoridades cubanas había material bélico y 10 tripulantes. La operación, clásica de la seguridad del Estado, tiene todas las características de ser la clásica patraña orquestada debido a la desesperación de la situación actual. En momentos de crisis interna, Fidel Castro les enseñó a buscar un enemigo externo. Hay que pasar rápido de victimario a víctima y calificar de terroristas a los exiliados. En su mente torcida, lo que queda, creen ellos, no es la chapucería de la operación, sino las imágenes del equipo confiscado para hacer el papel de víctimas. Si no lo sabré yo que lo padecí en la Fundación Nacional Cubano Americana a la que no les quedó de qué acusar y como bono especial me incluyeron desde hace años en una patética lista de terroristas que entregaron a Naciones Unidas, donde por cierto, en la última versión hasta los nombres de mis padres aparecen equivocados. Según los incompetentes investigadores soy la hija de Ignacio y Blanca a quienes no conozco y no de Francisco y Rogelia.
Pero, en fin, los que le hemos seguido el rastro a 67 años de barbarie sabemos cómo operan. Si hay descontento interno, lanzan un éxodo que afloje la válvula de escape, si necesitan limpiarse el rostro o tener conversaciones no hay como un show mediático. Si algo son, es predecibles.
Tan predecibles que en medio de la investigación sacaron tiempo hasta para un afiche peliculero. En una presentación risible encabezada por el bufón en jefe, Humberto López mostraron en la televisión oficialista el material encontrado en la lancha que según ellos era de 1.8 toneladas. Desde cajas con decenas de miles de balas, fusiles de distintos calibres, pistolas, un módulo especial para cada uno de los diez ocupantes, fusil, pistola, cuchillo, uniforme de camuflaje, medicamentos, alimentos, cascos, planta eléctrica, medios de comunicación satelital, equipo de visión, es de suponer, tanques de gasolina, todo eso en una lanchita vieja con un solo motor, y la pregunta es: ¿Cómo no se hundió del exceso de peso durante la travesía?
Vale agregar en esta crónica de una acción anunciada, que el 5 de febrero, veinte días antes del supuesto ataque ya Díaz-Canel había advertido de planes terroristas que se estaban preparando y según él, financiando en Estados Unidos, “para agredir a Cuba en momentos como este” y agregó que “en su momento daremos toda la información y haremos la denuncia que merece”. ¿Cómo lo sabía de no ser que ya los planes estaban elaborados? ¿Y si tenía conocimiento de los planes, por qué no alertó a las autoridades norteamericanas para que los detuvieran y así haber evitado la masacre de cuatro muertos y seis heridos?
Para colmo en la lista oficial emitida por el MININT entre los sobrevivientes capturados figura el nombre de alguien que no llegó a Cuba y se encuentra en Miami, Roberto Azcorra Consuegra. La respuesta a este notable y revelador faux pas en francés o metedura de pata para decirlo en buen cubano, es probablemente la más estúpida pronunciada por un diplomático en la historia de la humanidad. Cuando confrontaron al viceministro de relaciones exteriores, Carlos Fernández Cossio sobre la peculiar discrepancia, con rostro solemne respondió: “fue un error, pero es una persona conocida por su trayectoria vinculada a acciones violentas contra Cuba.” ¡Increíble! Esta debe ser una nueva modalidad de acusación preventiva, vamos a incluirlo por si acaso. ¿Cuál es la verdadera razón que aparece el nombre de alguien que no tenían en custodia? ¿O es que la lista estaba elaborada con anterioridad? ¿Se les puede tomar en serio después de esto?
Cualquier cosa para ganar tiempo en momentos donde hasta un diario abiertamente socialista les dedica un titular tajante. “Llego el fin de la película”. No hace falta mucho para darse cuenta. El país está prácticamente paralizado. No a consecuencias de sanciones o un embargo. La basura no empezó a acumularse hace dos semanas, ni los apagones son recientes y la falta de agua es legendaria. La mala planificación y la corrupción son responsables del desastre.
Solo que ahora el descontento tiene una nueva característica. Ya el régimen no puede pedir que resistas cuando tú no tienes que comer y ves a una nueva clase, beneficiada por el lavado de dinero que ruedan automóviles de lujo, compran en mercados abarrotados de todo lo que le falta al pueblo y entran y salen de restaurantes donde lo que se sirve en una noche no lo ve el cubano en un año, mucho menos los suculentos manjares elaborados con costosos mariscos y jugosos filetes acompañados de buenos vinos y novedosos tragos. Tampoco puedes acusar al bloqueo cuando entre los productos permitidos como humanitarios, entran motos acuáticas, jacuzzis y automóviles deportivos en vez de equipos médicos autorizados por el embargo.
La investigación de esta chapucera operación, espero que cuente con un psiquiatra que descifre esta locura colectiva. Otra faceta importante para la historia seria averiguar el comediante que escribió el libreto o si es una producción conjunta de los seborucos del MININT. Vale recordar que cuando arrestaron a Manuel Rocha, un espía dentro del Departamento de Estado que llevaba 40 años trabajando para Cuba, crearon la ridícula historia de un navegante, Ardenys García que llegó a Matanzas procedente de la Florida en una moto acuática con cinco armas y municiones. Esta proeza digna del mundo de Ripley’s, no era más que una medida activa para desviar la atención del arresto del diplomático Rocha. ¿Dónde estará este osado navegante del que más nunca se ha sabido?
Personalmente me da pena por esos cubanos, incapaces de reconocer que fueron arrastrados a este fiasco violatorio, incluso de las leyes norteamericanas y traicionados sin duda por uno o más infiltrados. Al final me imagino que ellos pensarían que no estaban haciendo otra cosa que lo mismo que Fidel Castro y su tropa cuando abordaron el Granma en México y desembarcaron en Cuba. Solo que esta inútil aventura le costó la vida a cuatro personas y ni pensar lo que les espera a los seis capturados.
Mientras tanto, el viceministro Cossio aprovecha para hablar de cooperación y ganar algún tiempo en vistas de un final que inevitablemente se acerca.
Estados Unidos ha dicho que hará su propia investigación y no se guiará por lo que diga el régimen de La Habana. Eso sí, le recuerdo al viceministro que los vientos que soplaron en su dirección cuando la era de Obama, cambiaron su rumbo con la llegada del Presidente Trump a la Casa Blanca y que desafortunadamente para la dictadura hay un hijo de exiliados cubanos llamado Marco Rubio, que no solo es Secretario de Estado, también asesor de la Seguridad Nacional de Estados Unidos y conoce perfectamente la naturaleza criminal de la dictadura cubana. Va a ser difícil engañar al cubanito que lleva en su ADN la pasión y el fervor por una desafortunada isla llamada Cuba, pero más que todo, el compromiso con sus padres de verla libre algún día.
