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Análisis

Alemania se planta frente a China

"Esperamos que Alemania pueda abstenerse de politizar la cooperación empresarial, convertirla en algo relacionado con la ideología o la seguridad
Por RENE BOLIO

Antecedentes: Taiwán surge como gobierno nacionalista chino en 1949 establecido en la isla de Formosa, y Beijing considera a la isla democrática como parte de su territorio. Los líderes de China prometieron tomar la isla algún día y no descartaron el uso de la fuerza para lograr ese objetivo. En este 2023, las tensiones militares están muy presentes en la zona.

Para muchos países queda claro que las tensiones no son solo entre Taiwán y China, sino entre "dos sistemas de valores": la dictadura y la democracia.

El día de hoy existe una movilización china en el frente militar, diplomático y político para invadir Taiwán con los menores impactos por parte del mundo libre y democrático, a diferencia de la invasión rusa a Ucrania.

Operación diplomática del régimen chino

China está preparando el terreno para presionar a Taiwán, en una ofensiva diplomática por todo el mundo, recibiendo después de la pandemia a muchos líderes mundiales, y estrechando sus lazos con Rusia.

El 22 de noviembre del año pasado el canciller alemán Olaf Scholz visitó China al frente de una delegación empresarial de alto nivel, lo que le ha generado críticas sobre su aparente deseo de llegar a acuerdos con una nación que se vuelve cada vez más autoritaria bajo el régimen comunista de Xi Jinping.

La fuerte dependencia de la industria alemana de China también se ha enfrentado a un nuevo escrutinio, el canciller Sholz ha pedido más cautela en el comercio con China, advirtiendo que Alemania debe evitar repetir el error de dependencia que tuvo de Rusia en los últimos años.

El presidente español Pedro Sánchez, quien fue recibido en China este marzo, busca una Europa más cercana a Pekín y autónoma de Estados Unidos, España es un interlocutor muy importante ya que será en julio presidente rotatorio del Consejo de la Unión Europea.

En esta reciente campaña diplomática china, también han sido recibidos por Beijing el dictador bielorruso Aleksander Lukachenko, y el presidente brasileño Luis Ignacio Lula Da Silva.

Ahora bien, la visita de alto nivel mas controversial de todas ellas fue la de Emmanuel Macron, presidente francés, acompañado de la presidente de la Comisión Europea, Úrsula Van der Leyen. Las declaraciones de Macron respecto de Taiwán, en las que indica que Francia, y Europa deben despegarse de la política de los Estados Unidos y no ser “vasallos de los americanos”, esto significa que el cuidado que se ha tenido de que el mundo democrático cuide el status de Taiwán impidiendo ser invadido por la China comunista continental, encuentra fisuras con el presidente francés.

A pesar de las múltiples críticas, Macron se mantuvo firme en sus controvertidos comentarios, reiterando recientemente en Países Bajos que "Ser un aliado no significa ser un vasallo... no significa que no tengamos derecho a pensar por nosotros mismos”.

La reacción de la potencia europea más importante no se ha hecho esperar, ante estas declaraciones de Macron, el ministro de Defensa alemán, Boris Pistorius, criticó directamente esa declaración, de que Europa sea un "vasallo" de Estados Unidos como "desafortunada". Pistorius dijo: "Encontré este comentario desafortunado, pero creo que el Palacio del Elíseo (gobierno francés) lo ha corregido un poco. Nunca hemos estado en peligro de convertirnos o ser un vasallo de la Estados Unidos".

Continuando con la reacción alemana frente a Macron y China, Annalena Baerbock, ministra de Relaciones Exteriores alemana, llego este 12 de abril a China para reunirse con su homólogo chino, Qin Gang y con el alto diplomático Wang Yi. Su ministerio advirtió que discutiría Taiwán, Ucrania, derechos humanos y otros temas con funcionarios chinos. Todos estos temas has sido evitados en todo foro por el régimen chino.

Esta visita se ve tensionada por las acciones militares de China, que envió buques de guerra y aviones de combate cerca de Taiwán el pasado fin de semana en represalia por una reunión entre el presidente de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Kevin McCarthy, y la presidente de la isla, Tsai Ing-wen.

En su discurso ante el ministro de Relaciones Exteriores de China, Qin Gang, Baerbock ha descrito un conflicto militar en el estrecho de Taiwán como un “escenario de terror” que afectaría directamente a su propio país.

“Una desestabilización tendría consecuencias para todos los países, la economía global y también para Alemania”, dijo Baerbock, del Partido Verde alemán. “Observamos con gran preocupación las crecientes tensiones en el Estrecho de Taiwán”.

En este encuentro, el representante del régimen chino Qin acusó a los gobiernos extranjeros de apoyar a Taipéi, que Beijing considera, sin fundamento, una provincia de China. “Si los países quieren respetar el principio de Una China”, dijo Qin, “entonces la medida adecuada sería oponerse resueltamente a la independencia de Taiwán”.

La ministra de Relaciones Exteriores alemana respondió claramente que los socios comerciales de Alemania tenían que suscribirse no solo a la igualdad de condiciones comerciales, sino también a los ideales compartidos de derechos humanos. “Donde las empresas obtienen ventajas a costa de los derechos humanos, no hay competencia leal”, dijo Baerbock.

La ministra aseveró que su gobierno había notado con preocupación que “los Derechos Humanos se están restringiendo cada vez más” en China.

A lo que Qin respondió que no había estándares uniformes para los derechos humanos en todo el mundo y que "lo último que China necesita es ser sermoneado por Occidente". Clarificando explícitamente que China no tiene interés alguno en respetar los Derechos Humanos de sus propios ciudadanos.

Comercio y concesiones políticas

En el marco de las relaciones chino-europeas, Bruselas y Beijing tienen pendiente reactivar las conversaciones sobre un acuerdo de inversión bilateral, conocido como Acuerdo Integral de Inversión (CAI) UE-China.

En este sentido la UE ha declarado explícitamente que no ratificará el CAI mientras las contra sanciones chinas sigan vigentes para varios miembros del Parlamento Europeo”. El 22 de marzo de 2021, la República Popular China (RPC) anunció sanciones a 10 personas y 4 entidades en la UE, incluidos los miembros del Parlamento Europeo y del Comité Político y de Seguridad del Consejo, en respuesta a las sanciones recibidas por graves violaciones a los derechos humanos por parte del régimen comunista chino.

La evolución de la postura alemana

En su largo periodo como canciller alemana, Angela Merkel llevó delegaciones de grandes empresas en sus frecuentes viajes a China, que se convirtió en el principal socio comercial de Alemania en 2016.

Poco antes de dejar el cargo en 2021, Merkel reconoció que al principio pudo haber sido ingenua en algunas áreas de cooperación con China.

A diferencia de Merkel, el gobierno actual de Scholz está desarrollando una nueva estrategia con China para reducir la dependencia de la superpotencia económica de Asia, hasta ahora un mercado de exportación vital para los productos alemanes.

A pesar de la política de “Una China”, que reconoce diplomáticamente a China y desconoce a Taiwán, Alemania y Taiwán mantienen estrechas relaciones, son "socios de valor importante, unidos por lazos económicos, culturales y científicos estrechos y sustanciales", dice el Ministerio de Relaciones Exteriores de Alemania en su sitio web. Berlín mantiene una especie de embajada en la isla llamada Instituto Alemán de Taipéi.

Sumado a esto, el gobierno de centroizquierda de Alemania, que asumió el poder a fines del 2021, expone su posición sobre Taiwán en su acuerdo de coalición, que marca las líneas que seguirán en su periodo de gobierno: "Un cambio en el statu quo en el Estrecho de Taiwán solo puede tener lugar pacíficamente y de mutuo acuerdo. Dentro del marco de la política de Una China de la UE, apoyamos la participación relevante de la democracia de Taiwán en las organizaciones internacionales".

La política hacia Taiwán es del Estado alemán, no partidista. En octubre de 2022, una delegación alemana de legisladores de todos los partidos visitó Taipéi para "mostrar nuestra amistad con Taiwán".

Apenas este 17 de marzo pasado, la ministra de Educación de Alemania, Bettina Stark-Watzinger, miembro del partido cogobernante FDP, visitó Taiwán con miras a mejorar la cooperación entre Berlín y Taipéi en materia de semiconductores, Esta visita, políticamente delicada, coincide con que Berlín está revisando sus estrechos vínculos con China.

Hasta el momento, todos los gobiernos alemanes se han negado a suministrar armas a Taiwán, pero las dos partes hacen buenos negocios a pesar de todo. Alemania es el socio comercial más grande de Taiwán en Europa, con una suma de € 22 mil millones en comercio en 2021. Sin embargo, el volumen comercial con China es 12 veces superior.

Como muestra del respaldo a sus políticas con Taiwán, en 2022 la armada alemana navegó con la fragata “Bayern” hacia el Indo-Pacífico como una señal a Beijing de que Alemania defendería "las rutas marítimas libres y el cumplimiento del derecho internacional".

Ya en 2019, la Unión Europea declaró en un documento de estrategia que China es a la vez socio, competidor y rival, quedando expuesto que es una relación compleja y contradictoria en ocasiones. Para el 2020, el gobierno alemán de la canciller Merkel, apretó las relaciones con China, y adoptó nuevas pautas, que enfatizaron la política de seguridad, las asociaciones estratégicas y el "antagonismo cada vez más intenso entre China y Estados Unidos".

Si bien el comercio y la inversión siguen siendo fuertes, Alemania se ha vuelto cada vez más cautelosa con la creciente influencia de China en su economía.

Alemania incluso ordenó revisar el plan de la compañía china COSCO para comprar un 25% de una terminal de contenedores en Hamburgo en medio de fuertes críticas de muchos en el gobierno del canciller Olaf Scholz, lo que puso en duda el acuerdo y provocó fuertes quejas de Beijing.

“Esperamos que Alemania pueda abstenerse de politizar la cooperación empresarial, convertirla en algo relacionado con la ideología o la seguridad, o establecer obstáculos artificialmente”, dijo el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Wang Wenbin, como primera reacción a la posición alemana.

Acciones de Taiwán

Por su lado Taiwán ha desplegado en el mundo una intensa campaña de relacione diplomáticas, pero basadas en el comercio libre, mostrando al mundo su capacidad tecnológica, y su origen democrático.

En Europa, tanto las malas conductas y actitudes de China comunista, como las buenas estrategias taiwanesas, han permitido que, al menos dos países, se comprometan mas con Taiwán a pesar del enojo comunista. Estos países son Lituania y la Republica Checa, ambos han reforzado sus lazos con Taipéi y han soportado la virulenta reacción china.

Esto ha servido como muestra de que las alianzas entre democracias se deben privilegiar al momentáneo beneficio comercial que China intercambia para obtener distancia respecto de las enormes violaciones a los Derechos Humanos, al Medio Ambiente y a la paz en el mundo.

Actitudes y acciones como las de Alemania, Lituania y la Republica Checa contribuyen a la consolidación de las libertades y democracias en el mundo, contrario a la actitud servil y convenenciera de Macron, que divide y debilita.

*René Bolio es presidente de Justicia Cuba

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