El virus puede permanecer hasta tres días en superficies de cartón, pero es totalmente imposible que el virus pueda permanecer hasta tres días en superficies de cartón. Los científicos no tienen ninguna duda de que la pandemia desparecerá este verano y están convencidos de que podría no regresar hasta dentro de diez años, si bien, tampoco tienen ninguna duda de que no desaparecerá, y que dará lugar a un rebrote todavía más mortífero el próximo mes de octubre. En cuanto a las teorías que hablan de un rebrote más severo en octubre, no hay evidencias. En cuanto a las evidencias, no hay teorías.
Algunas cosas claras sobre el coronavirus
El coronavirus puede permanecer hasta varias horas suspendido en el aire y en esto, por ejemplo, es radicalmente diferente a los humanos. Aunque conviene tener en cuenta que el virus no puede sobrevivir suspendido en el aire más de diez minutos, según los expertos. También es importante señalar que el virus soporta bien la humedad y sobrevive a la sequía, lo que lo convierte en el primer virus indestructible del mundo, salvo en casos de humedad o sequía, entornos en los que sabemos que inevitablemente se desintegra.
En cuanto a las temperaturas, si son elevadas, el virus muere de calor, mientras que si son bajas, el virus muere de frío, según pruebas de laboratorio. Las mismas que señalan que no hay evidencias de que las temperaturas bajas afecten al coronavirus y que tampoco las hay de que las altas lo hagan. Esto sitúa como colectivo de mayor riesgo a los habitantes de zonas del planeta sin temperaturas.
El ministerio de Sanidad española ha salido en tromba a desmentir que haya evidencias de que la nicotina proteja frente al coronavirus. Lo hacen, evidentemente, sin aportar evidencias de lo contrario. Su objetivo es poner en evidencia a los fumadores ante las evidencias mostradas por un estudio francés que investiga evidencias de que la nicotina, cuando es evidente, funciona como posible inhibidor de evidencias en el coronavirus. Por fin un poco de claridad entre tanta confusión.
Mi estudio preferido es uno que, traducido por un periodista millennial, señala que el coronavirus ha mutado estirando algunos de sus bracitos, o lo que sea que tenga alrededor ese chisme llamado virión, volviéndose más contagioso porque se agarra con más fuerza y, supongo, clavando las uñas; esto último no venía en la revista, pero he podido deducirlo de la lectura del artículo original en chino, en cuya imagen se ve que los coronavirus más presumidos llevan las uñas como Rosalía. Asimismo, el reportaje señala al final que no hay ninguna posibilidad de que el coronavirus haya experimentado mutación alguna. Y nos quedamos más tranquilos, porque por un instante pensamos que podía haber mutado o que podía no haber mutado, lo cual podría ser o no ser una noticia estremecedora.
En Europa un grupo de científicos ha logrado que los anticuerpos de una llama, mamífero artiodáctilo de la familia de los mecheros, neutralicen al coronavirus. Sin embargo, los expertos de los principales países europeos descartan que el virus pueda habitar en los animales domésticos y me queda la duda de saber cuánto tiene la llama de doméstica y cuánto de salvaje.
Entretanto, cada cuarto de hora en algún medio de comunicación del mundo se anuncia una vacuna exitosa de la que nunca volveremos a oír hablar y, al instante, algún experto lo desmiente, señalando que esa vacuna en concreto no llegará antes de que comiencen a sonar las primeras trompetas del apocalipsis.
Ante tamaña sucesión de certezas, mi recomendación es recurrir siempre a los expertos y a las fuentes oficiales, porque si deseas tener más incertidumbres de las que ya tienes es preferible que sean sembradas por profesionales con experiencia dilatada en la confusión, que sean verdaderamente incertidumbres oficiales, que procedan de alguien que sepa con certeza que no tiene ni idea de lo que está diciendo.
Y, siempre, en caso de duda, pregunta a un periodista. Como sabes, lo desconocemos todo, pero siempre tenemos respuesta. Es más. Si pagas lo suficiente, tenemos la respuesta que quieras oír, incluida la de que la combinación de cerveza, hamburguesas y nicotina en grandes cantidades está provocando deserciones masivas en el ejército de coronavirus, que al parecer muestran sus pañuelos blancos, levantan sus peplómeros, depositan lentamente sus proteínas en el suelo y se entregan al enemigo.
NULL
