ver más
OPINIÓN

Cuando los hombres deben estar por encima de las circunstancias

Las prioridades no solo del Washington político, sino de todo el país, han cambiado drásticamente
Por SONIA SCHOTT

¿Quién se acuerda en estos momentos del juicio político contra el presidente Donald Trump, que terminó con su absolución en el Senado el 5 de febrero? A decir verdad, el episodio ya es historia pasada.

En ese momento parecía un evento trascendental que podría tener un impacto duradero en la intención del voto de los estadounidenses, de cara a las próximas elecciones en noviembre.

Las prioridades no solo del Washington político, sino de todo el país, han cambiado drásticamente.

El objetivo ahora es darle una salida eficaz y rápida a la emergencia sanitaria y paliar una economía en recesión anticipada.

La perspectiva de crecimiento en 2020, según las recientes declaraciones de la directora del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, es la recesión, tan mala cómo la que nos sacudió durante la crisis financiera mundial en 2007-08.

Si bien es cierto que la pandemia ha puesto en jaque la capacidad de reacción de una potencia como Estados Unidos, Washington ha tratado de responder de manera decisiva para estabilizar los mercados financieros, tomando medidas como reducir las tasas de interés y los requisitos de reservas bancarias a cero, comprar rápidamente cientos de miles de millones de dólares en bonos del Tesoro y valores respaldados por hipotecas, así como la deuda corporativa, y extender el crédito de emergencia a entidades no bancarias, aunque esto todavía, no parece suficiente.

Se espera que el paquete de asistencia de 2 billones de dólares (two trillion en inglés), acordado por el Legislativo y el Ejecutivo, proporcione un alivio temporal a hogares y empresas durante los próximos meses.

En el ámbito energético, el panorama también es incierto.

Los precios del crudo han caído un 50% este año y los efectos económicos de la pandemia han afectado a aproximadamente un tercio de la producción mundial y reducido la demanda mundial.

Tanto Arabia Saudita como Rusia, además de otros grandes productores de petróleo, están compitiendo para negociar un acuerdo que detenga una caída de precios del crudo histórica, que también afectaría a los productores estadounidenses.

Y esto sucede luego de haberse enzarzado en una guerra energética que los llevó a inundar el mercado mundial. Al parecer el objetivo era ganar una cuota en los mercados de los productores estadounidenses que aumentaron su producción en los últimos años.

Todas las miradas están puestas en una próxima reunión en el marco de la OPEP, a la que se espera asista el mandatario estadounidense pero hasta ahora Trump no ha confirmado.

Por lo pronto y de cara a la crisis sanitaria, el distanciamiento social se ha convertido en el método más común para reducir los casos de infección. Pero, mientras que muchos países de la región latinoamericana, como Perú, Argentina, Colombia, Bolivia o Panamá, se están aplicando políticas de aislamiento social obligatorio, en Estados Unidos se ha visto una respuesta mixta a los consejos de expertos médicos.

La Casa Blanca no ha impuesto un cierre federal obligatorio y prefiere dejar que los gobernadores estatales tomen sus propias decisiones.

Si bien una gran mayoría de estados han declarado el confinamiento como necesario, con empleados trabajando desde casa, hay gobernadores se han mostrado reacios a seguir estas medidas tan drásticas mientras las predicciones sobre cuánto durará la pandemia varían.

Trump inicialmente se mostró optimista de que Estados Unidos podría volver a trabajar a mediados de abril, pero incluso él se vio obligado a aceptar que esto no era realista.

La semana pasada el Presidente admitió que el país tiene aún un momento doloroso por delante, antes de que las cosas mejoren.

En la actualidad tanto la pandemia como la economía están dictando todo, desde la toma de decisiones políticas, la campaña presidencial, hasta la vida y el futuro de la nación y del mundo.

Sin embargo, también puede ser una oportunidad histórica para para demostrar elliderazgo supremo.

Es un desafío difícil. Pero si Trump lo hace bien, parece haber pocas dudas de que estará a cargo en la Casa Blanca el próximo año, sino deberá prepararse para el relevo.

 NULL

    

¡Recibe las últimas noticias en tus propias manos!

Descarga LA APP

Temas

Deja tu comentario

Te puede interesar