“Acéiteme la mano”, clásica frase de la mordida.
La mordida
Un artículo publicado en el sitio México News Daily en enero del 2022, se refiere a la “mordida” en México como una especie de barril sin fondo y según la encuesta que citan, en un solo día se realizan 18.500 de ellas. Desconozco la metodología de la encuesta nacional pero la Seguridad Publica Urbana estima que entre 2.9 millones de personas pagaron 3.4 millones de sobornos en la segunda mitad del año. Para ponerlo de forma no científica 771 mordidas por hora o 13 por minuto.
Con encuesta o sin ella, la mordida es tan mexicana como los tacos. Es parte de los cimientos de la corrupción que tiene hundido a este hemisferio en la miseria. Pero los herederos de la corrupta tradición han pasado a mayores y más lucrativos negocios. La mordida ahora es en grande. Está asociada con los carteles y debido a las monumentales ganancias del narcotráfico, el tráfico humano y todo lo demás que practica el crimen organizado, dejó de recaudar unos cuantos pesos por evitar una multa u obtener un permiso.
La mordida se internacionalizado. Hemos visto campañas presidenciales financiadas por los carteles de la droga y no solo en México. En Colombia el escándalo del expresidente Ernesto Samper y las grabaciones con miembros del Cartel de Cali negociando fondos para la campaña presidencial y la decisión de no enjuiciarlo asegurando que no sería investigado fueron calificadas la “farsa del siglo”. Samper no fue el único, pero si uno de los que internacionalizó la mordida y la llevó a altas esferas.
Otros practican la mordida ideológica. No que eso implique que no hay ganancias monetarias. Por años Cuba lleva utilizando el chantaje y la presión contra Estados Unidos. Casualmente siempre -y ellos los saben- les funciona de maravilla con administraciones del partido Demócrata. Lanzaron un éxodo masivo de 125 mil cubanos en 1980 vía el puerto del Mariel, permitiendo la salida de quienes querían abandonar el paraíso comunista, pero abrieron las cárceles y los hospitales psiquiátricos para dar mala reputación a las personas decentes que calificaron de escoria y dejando una estela de crímenes contra ciudadanos americanos. Volvieron a la carga en 1994 con 34,000 cubanos que fueron enviados a la Base Naval de Guantánamo para detener de alguna forma lo que en aquel momento calificaron de agresión. De todos y cada una de las movidas, de alguna forma han sacado provecho, pero siempre recordándole al “imperio” que ellos tienen la llave de la finca privada del cartel de los Castro.
El más reciente éxodo ha sido el de Nicaragua -del cual se han multiplicado las ganancias y los negocios con los carteles mexicanos. Se paga por la visa, por el traslado y ya han entrado en menos de dos años 425 mil cubanos según cifras oficiales. La avaricia, dicen rompe el saco y a eso hay que sacarle más provecho, aunque el saco pierda fondo.
Cuba está en ruinas, económicamente colapsada, hay escases generalizada y una población sumamente descontenta de tener que vivir rodeada de ratas, basura y represión. Hay que lograr el levantamiento del embargo comercial y que Cuba sea removida de la lista de países que auspician el terrorismo para poder realizar operaciones bancarias en bancos americanos.
Aquí entra Andrés Manuel López Obrador, actual presidente de México, el mordedor mayor, el admirador de Fidel Castro y benefactor de la dictadura más longeva existente. Quien desde el año pasado está pidiéndole al presidente Joe Biden que levante sanciones a sus amigos de La Habana, hecho que no compete a Biden, sino al congreso. Pero hay algo que si puede hacer el atribulado presidente americano: sacar a Cuba de la lista de países que auspician el terrorismo. Para ninguna de las dos peticiones, López Obrador ha pedido a Cuba que libere presos políticos, ponga fin a la represión o deje a un lado sus diabólicas alianzas con países y grupos terroristas. Como diría Cantinflas, ni sí, ni no, todo lo contrario.
Claro hay otros beneficios mutuos, por ejemplo, López Obrador, mientras se negaba a dar vacunas a los médicos privados en México (los que denunciaban la contratación de médicos cubanos) se comprometió a comprar las vacunas cubanas Abdala para aplicarla a menores de 12 años, a pesar de no estar aprobadas por la Organización Mundial de Salud. En el negocio de los médicos, calificado como esclavitud moderna López Obrador, con el dinero del pueblo mexicano pago por 585 médicos 10,700 dólares por cada uno y solo pagaron $600 a los galenos cubanos, acuerdo que ha levantado semejante polémica en México, que ha llevado a una investigación motivada por la incompetencia de la Secretaria de Bienestar.
Ahora el Mordedor-enJefe- ha hecho una nueva propuesta y con ella garantiza parar el flujo masivo de migrantes en la frontera. Claro el asunto no es por arte de magia.
El espectáculo comienza con 20 billones de ayuda para América Latina y países del Caribe, la legalización de 10 millones de hispanos indocumentados, el levantamiento de sanciones a Cuba y que comiencen las conversaciones para que dé una vez y por todas se normalizan las relaciones con el Cartel de La Habana.
Qué pena que el progreso en América Latina no evolucione con la rapidez y efectividad que la corrupción, el chantaje y los sobornos. Cuantos adelantos veríamos. Por el momento todo indica que siguen prevaleciendo la demagogia y el engaño. Mientras tanto, nosotros los contribuyentes pagando el alto costo de este juego macabro. Pero todo puede cambiar este año de elecciones. ¿Ya entienden porque hay que evitar por todas las vías posibles que Trump regrese a la Casa Blanca?
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