Desde la redacción de DIARIO LAS AMÉRICAS extendemos una sincera felicitación a las madres, sobre todo a las venezolanas que esperan en vilo el regreso de sus hijos de las calles después de los enfrentamientos y a las cubanas que sufren porque también tienen a sus seres queridos en una cárcel por oponerse a un régimen dictatorial.
Madres: el milagro de sus vientres
Esas madres valientes y entregadas a la crianza de sus hijos merecen todo el respeto y la alabanza porque son las hacedoras del futuro, y sin ellas, pocas cosas serían posibles. ¡Cuánta enseñanza y amor cabe en sus brazos!
Pero no sería justo solo mencionar a quienes han permanecido al lado de sus hijos, cuidando cada paso, también debemos referirnos a las madres que se han sacrificado y aceptado la distancia, a cambio de defender ideales, superarse o alcanzar metas.
Cada madre es un arsenal invaluable de sabiduría, y aunque no existe un manual que indique cuál es la mejor manera de desempeñar esta tarea tan importante, su instinto rebasa cualquier frontera y actúa como un aliciente ante situaciones inesperadas.
Nunca es suficiente para decirle cuánta faltan nos hacen en nuestras vidas o qué tan importante es tener sus consejos certeros. El paso del tiempo no podría jamás borrar el abrazo de una madre, sus caricias o sus regaños, esos que nos hacían enfurecer, pero que hoy, a la distancia, comprendemos que eran por nuestro bien.
¿Qué significa convertirse en madre? Representa la alegría de traer al mundo a quienes se convertirán en el motivo más grande para no desistir. Es por ello que no debemos pasar por alto hacerlas felices y demostrarles diariamente cuán importantes son y cómo su ternura es fundamental en nuestros caminos.
A las madres hay que tenerlas muy cerca del corazón, disfrutarlas mientras estén a nuestro lado y convertirlas en nuestras mayores confidentes, porque ellas siempre tendrán las palabras precisas para aconsejarnos y un amor infinito que podrá sanar cualquier herida.
¡Gracias a las madres por regalarnos la vida!
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