Paz en la casa
Todas las noches él y ella salen a caminar por el barrio, ya de madrugada, conversando en silencio, abrazándose a ratos, confundiendo hojas secas con ratas y culebras
Entre esos dos cuartos está el de la niña linda. La niña duerme al lado de una mujer que la quiere como si fuera su nieta. Son dos camas grandes. Una con barandas para la niña linda, otra sin barandas, para la señora que la cuida. n
Todas las noches él y ella salen a caminar por el barrio, ya de madrugada, conversando en silencio, abrazándose a ratos, confundiendo hojas secas con ratas y culebras. En realidad es ella quien ve todas esas figuras antes que él y él se ríe de ella, y le dice u00bfqué animal viste ahora? n
Ellos planean y conspiran y se ríen de todos, incluso de ellos mismos. Cuando ella le cuenta que la noche anterior bajaron dormidos a la cocina y asaltaron la refrigeradora como dos delincuentes que han pasado días sin comer. Él no se acuerda de nada o casi nada, pero se ríe, porque sabe que es verdad y ella no exagera cuando enumera las galletas, los quesos, la guayaba, los helados de lúcuma que comieron juntos, con los ojos achinados, hablando de cosas que ella tampoco ya recuerda, porque tan buena memoria no se puede tener a esa hora de la noche. n
No hay secretos entre ellos. Se cuentan todo. No hay roles asumidos. Él es un poco como ella y ella es un poco como él. Pasan mucho tiempo juntos y eso no parece incomodarlos. Ellos creen en la libertad y la usan para estar juntos. Ella no quiere que él sea de otra forma que él no quiera ser, y él deja que ella sea como ella quiere y debe de ser. Esa sería una manera muy simple e incompleta para explicar por qué hay tanta paz en esa casa. n
Los fines de semana todos duermen hasta un poco más tarde. Si hay sol se meten a la piscina. Él en ropa interior, ella en bikini y la niña linda en pañal impermeable. Si no hay sol salen a pasear en la camioneta, van a un restaurante a tomar jugo y a comer croissant con miel, van a mirar a los peces, a darle de comer a los pajaritos. Cuando los tres caminan juntos, la gente parece contenta de verlos. La niña linda tiene mucho éxito entre la gente del barrio. Casi todos la llaman por su nombre, le regalan globos, dulces. La miran con especial amor, quizá porque saben que ella es un pequeño milagro. n
Por la noche, cuando la niña linda duerme, ellos van al cine y a caminar por lugares que no están de moda. Sintiendo esa leve sensación de peligro de cuando se está lejos de casa. Mirando muchas caras desconocidas, buscando la sombra en la noche, comentando sobre esto y lo otro. n
Son días muy iguales, tranquilos y por eso felices. Ninguno de los dos tiene grandes aspiraciones. Saben que estar en paz es un estado al que mucha gente no llega nunca. Mucho de lo que ocurrió antes les ha servido para llegar a esa casa. Es ahí donde han perdonado sus errores, han olvidado a sus enemigos, han recibido a la niña linda, y cada día tranquilo que se va, deja en ellos la sensación de haber encontrado el amor de una manera que no habían conocido antes.
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