Rayma y el periodismo testaferro
El despido que sufre la caricaturista Rayma del diario El Universal deja al desnudo dos cuestiones vertebrales y preocupantes, que interesan a la moral de la democracia
nEl despido que sufre Rayma deja al desnudo dos cuestiones vertebrales y preocupantes, que interesan a la moral de la democracia, la primera de las cuales es descrita por ella misma con sencillez elocuente: u201cLa caricatura es el termómetro de las libertades de un país u201d.
nLos atisbos de nuestra caricatura política tienen lugar en vísperas de la Revolución de Abril de 1870 y hasta cuando se entroniza con ella el dominio personalista de Guzmán Blanco, dictador, ilustre americano, regenerador, jefe supremo.
Mas es con la aparición de El Diablo, al iniciarse el mandato de Raimundo Andueza Palacio, en 1890, que luego tiene como su director a Lucifer, cuando ha lugar al nacimiento cierto del humorismo político en nuestro país. Es la campana que anuncia la llegada, por breve instersticio, de la libertad.
Venezuela, entonces, ensancha sus pulmones, procura debates parlamentarios, diatribas periodísticas, manifestaciones estudiantiles y callejeras, en ese disfrute coyuntural que les permite la mudanza de Guzmán hacia París, donde muere distante y alejado del pueblo al que somete. n
Lo esencial, en todo caso, es que la caricatura, que se anticipa a la fotografía y es espacio de opinión sobre el que discurren -a la manera de una síntesis gráfica aguda, inteligente, punzante - los ideales y sueños de las generaciones civiles que nos preceden, representa el testimonio vivo de una década en la que -como lo recuerda Ramón J. Velásquez- fluyen las libertades y se permite el más amplio debate político sobre las cuestiones constitucionales, administrativas y sociales, sin antecedentes.
La caricatura, u00a1he aquí lo vertebral!, le mata el ceño duro a los venezolanos.
nLa sangrienta guerra fratricida por la independencia nos apoca, nos deja tristes y amargados.
Y el periodismo de humor con sus caricaturas nos devuelve el empuje, nos hace, como las mismas caricaturas y en su versatilidad artística, ágiles, imaginativos, valientes, anatematizadores, capaces de ser moralmente inquisitivos con los poderes de turno, desnudándolos, desacralizándolos en medio de la risa y la sonrisa para democratizarlos, ahora sin necesidad del recurso extremo a la violencia armada.
nLa caricatura deviene en espada virtual que resuelve controversias y procura soluciones, sin que ceda el ánimo, en las horas de nuestra mayor adversidad.
Logra pacificarnos interpelando a la razón, permitiéndonos conocer mejor la realidad que nos rodea a través de su deformación exagerada y suscitando la pluralidad en las interpretaciones.
Es expresión de nuestra democracia vernácula y ser nacional, condenatoria del césar democrático parido en los cuarteles y recreado por los plumarios taciturnos, amigos del sincretismo de laboratorio, alcahuetes de nuestras muchas dictaduras. n
La destitución de Rayma, por ende, es u201cdestituyente u201d de lo poco que nos resta de democracia.
Nos arrebata, con saña cainita, nuestra válvula de escape en horas tan aciagas como las de ahora. Pero tiene una contracara peor.
Desde Bolivia, a través de un doliente de los medios, recibo el libro Control Remoto, del periodista Raúl Peñaranda, a quien un banquero venezolano tienta para que le dirija un periódico al servicio de Evo Morales.
Describe la emergencia de los u201cmedios paraestatales u201d, adquiridos por quienes se lucran con sus proximidades a estos dictadores del siglo XXI, a los que luego les entregan u201cel control editorial e informativo de los mismos u201d.
nEntre gallos y medianoche, hijo de la impostura, nace el periodismo testaferro, que nos prohíbe reír y rompe el Decálogo, las leyes de la decencia humana.
NULL
Deja tu comentario
Te puede interesar
Política
Por
REDACCIÓN/Diario Las Américas María Corina Machado anuncia que "no participará en el diálogo entre el chavismo y la oposición en Venezuela"
MIAMI
Por
Daniel Castropé Dinner Key, entre la preservación histórica y el interés inmobiliario en Miami
ESPAÑA
Por
JESÚS HERNÁNDEZ Zapatero, contra las cuerdas como cerebro y beneficiario en el caso Plus Ultra
EN LA ISLA
Por
IVÁN GARCÍA Cuba: Descontento social escala en medio de la más cruenta crisis general
GUERRA
Por
REDACCIÓN/Diario Las Américas 