Este mes marcará el décimo aniversario del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas (UNHRC, por sus siglas en inglés), cuyo predecesor fue disuelto por haber fracasado completamente en su mandato: promover y proteger los derechos humanos alrededor del mundo. Sin embargo, aquí estamos 10 años después con este órgano supuestamente reformado, el cual en realidad se encuentra en peor situación que nunca.
Reformas en el Consejo de derechos Humanos de la ONU
Mi enmienda urge a la Administración a impulsar reformas necesarias y de sentido común en este órgano
El UNHRC está lleno de los peores violadores de derechos humanos en el mundo y ha sido continuamente usado como una herramienta por dictadores y déspotas para protegerse del criticismo y escrutinio sobre sus graves violaciones y abusos.
De hecho, según Freedom House, más del 60% de los miembros del Consejo no cumplen con las normas básicas de democracia. La única medida sobre la cual los miembros del UNHRC están de acuerdo es para impulsar su agenda y deslegitimizar el Estado de Israel.
Simplemente no hay justificación para mantener a Estados Unidos siendo parte de este órgano caído en desgracia, o peor aún, para seguir financiando esta farsa. Mi enmienda, la cual fue incluida en la ley Department of State Authorities Act, urge a la Administración a impulsar reformas necesarias y de sentido común.
Estas reformas incluyen remover a Israel como el único país con agenda específica, o prohibirle la entrada al Consejo a países cuyos regímenes violan los derechos humanos de su población.
Al continuar financiando al UNHRC, la Administración esta tácitamente aprobando y legitimando las acciones de este órgano, las cuales debemos detener. Esta es la única forma en la que podremos crear las reformas necesarias.
También me complace que mi enmienda para salvaguardar a Radio y Televisión Martí haya sido adoptada unánimemente.
Desde que la Administración de Obama anunció sus cambios equivocados a la política de los Estados Unidos hacia Cuba, ha buscado ofrecer concesiones tras concesiones al régimen de Castro. La Administración también ha buscado formas para socavar los esfuerzos del Congreso para promover reformas democráticas en la isla.
Mi enmienda evitará que la Administración cambie el mandato de Radio y Televisión Martí con sus esfuerzos por privatizarla o consolidarla. Mi enmienda también asegurará que Estados Unidos, mediante Radio y Televisión Martí, seguirá sirviendo como una fuente de información imparcial y objetiva para los cubanos en la isla.
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