EL SALVADOR.-JOSUÉ BRAVO / ESPECIAL
Se incrementan las matanzas en El Salvador
La inseguridad en El Salvador no da respiro a los ciudadanos, mucho menos a las autoridades. Se convive en un pánico colectivo
Solo el domingo se cometieron 17 asesinados en El Salvador, incluidos 10 pandilleros masacrados en Usulután, departamento (provincia) oriental del país.
Un grupo armado de más de 10 hombres vestidos de negro asesinó rimero a 7 pandilleros en un caserío llamado Ojo de Agua, y luego a los otros tres en la comunidad de San Hilario.
Todos los acribillados eran miembros de la Mara Salvatrucha (MS13), según la Fiscalía General de la República y la Policía Nacional Civil (PNC). Fueron secuestrados de las viviendas para luego los ejecutaron. Los disparos fueron percutidos de un fusil M-16 y arma 5.58, según los casquillos encontrados en el lugar.
La Mara Salvatrucha entre las mas violentas del mundo
La MS13 es una de las principales pandillas que operan en El Salvador y fue incluida en 2012 por el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos en su lista de las agrupaciones criminales más peligrosas del mundo, junto al cártel de drogas Los Zetas, de México; la Yakuza, japonesa, y La Camorra, italiana.
Cada vez que ocurren incidentes como estos se ven escenas dantescas. Cuerpos ensangrentados tirados en la vía pública.
Los otros 7 asesinados ocurrieron en los departamentos de La Libertad, San Salvador y San Miguel. Uno de ellos fue un taxista al que pandilleros extorsionaron y al no poder pagarles, lo balearon.
En La Libertad fue asesinado Juan José Polanco, de 48 años de edad, quien había formado parte de la Fuerza Armada de El Salvador (FAES), algo descartado por la PNC. Cuando conducía hacia su casa, fue interceptado por varios hombres, quienes le dispararon en repetidas ocasiones. Una muestra de la guerra declarada entre pandilleros y fuerzas castrenses.
La inseguridad en El Salvador no da respiro a los ciudadanos, mucho menos a las autoridades. Se convive en un pánico colectivo. El Instituto de Medicina Legal de El Salvador registra entre enero el 1 de enero y el 7 de mayo de 2015 el país registraba 1,683 homicidios.
Amenazas en todos lados
En una comunidad rural ubicada a unos 65 kilómetros de la capital emitieron amenazas a muerte contra los residentes del lugar, quienes debieron abandonar sus casas.
Ahí recientemente estos grupos criminales perpetraron una matanza por una disputa de territorios. Los pandilleros llegaron casa por casa a amenazarlos con asesinarlos en el cantón Tunamiles, en el departamento de Sonsonate.
Unas 150 personas debieron tomar sus pocas pertenencias para hacer vida en otro lugar, debido a que pandilleros ya habían desmantelado la escuela.
Marzo quedó registrado como el mes más violento en lo que va de siglo con 481 asesinatos, incluido extorsiones a empresarios aumentan.
Sin renunciar a la prevención, el Salvador enfrenta a las pandillas intensificando la represión, lo que ha desatado también una escalada de asesinatos de policías y soldados sin que haya fecha para que expire.
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Las víctimas por decenas
Más de una veintena de policías y cerca de una decena de militares se cuentan entre las víctimas. El presidente Salvador Sánchez ha ordenado redistribuir a 2,400 pandilleros en otras cárceles, para evitar mayor comunicación entre ellos como medida preventiva.
El ministro de justicia y seguridad Pública, Benito Lara, asegura que el recrudecimiento de la violencia es una respuesta de las pandillas a las acciones que está tomando el gobierno para combatir el crimen.
Las pandillas más violentas Mara Salvatrucha y Barrio 18, tienen unos 10 mil miembros encarcelados y 60 mil en las calles. Ambos grupos mantienen una fuerte disputa por el control de territorios para vender drogas y extorsionar a los ciudadanos.
Las pandillas tienen fusiles de grueso calibre y entrenamiento militar. El gobierno el año pasado el Consejo de Seguridad Pública, que presentó en enero un plan de seguridad que requiere una inversión de 2,100 millones de dólares en los próximos cinco años.
Las pandillas no han renunciado a la tregua iniciada en 2012 con el gobierno de Mauricio Funes. Le ordenaron a sus grupos armados dejar de atacar a las autoridades e indicaron estar dispuestas a poner fin a los robos y extorsiones que afectan a la población en busca de diálogos de paz, pero los crímenes no terminan.
“A este grave problema hay que buscarle salidas civilizadas, y la salida civilizada es el diálogo que busca a partir de entendimientos desescalar este conflicto, que de no hacerlo puede terminar derivado en una guerra civil", dijo Raúl Mijango, uno de los mediadores de la tregua pactada en 2012.
Mientras, Washington sigue en alerta por la actividad de pandillas en este pequeño país centroamericano.
Para el exalcalde de Nueva York, Rudolph Giuliani, el problema de inseguridad la generan “dos pandillas principales y tienen que ser aniquiladas”, en referencia a la Mara Salvatrucha y la M-18. “Las calles tienen que ser liberadas de las principales pandillas”, dijo.
“La problemática debe ser abordada por todos los sectores” y criticó la “tregua” entre pandillas desde el 2012, que “solo incrementó los niveles de violencia”, según Giuliani.
“No existe eso de tregua contra el crimen, la tregua no funcionó y terminó en un incremento de homicidios”, señaló.
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